Intendentes al borde de un ataque de nervios

Tandil, Rauch, Lobería, Olavarría y Junín, entre otros distritos, avanzan con aumentos de tasas para cubrir baches financieros. Hay conflictos gremiales en Necochea, Pinamar y en Dolores donde el jefe comunal recolecta la basura y apaga incendios. En Tres Arroyos llevan a la Justicia a los deudores de tasas municipales
Lejos de pasar un verano tranquilo, los conflictos locales, la crisis financiera, los coletazos del conflicto rural y el inicio de un año electoral no le dan descanso a los intendentes del interior bonaerense. Pocos son los que pudieron alejarse de su despacho ya que la mayoría recibe demandas diarias que no tuvieron pausa, contrariamente a lo que ocurría en recesos anteriores.

En algunos casos se llega al colmo de que hay presiones concretas para revisar el Presupuesto 2009 que recién aprobaron los Deliberativos en muchos casos con un arduo debate previo. Así le pasó al intendente de Pergamino, Héctor María Gutiérrez, a quien algunos ediles que aprobaron la ley de leyes comunal el 30 de diciembre le hicieron saber que están dispuestos a introducir modificaciones.

Es que representantes de entidades deportivas, escolares y comunitarias plantearon sus quejas porque se limitaban las partidas de subsidios y entonces comenzó a tomar forma la idea de rectificar lo aprobado.

Las penurias de los intendentes se producen pese a que muchos ya pagaron el costo político de aumentar las tasas para afrontar el fuerte déficit de sus cuentas comunales. Por ejemplo en Tandil se anunció una suba de un 10% en las tasas municipales y en Rauch el incremento previsto es del 28% a lo largo de 2009. En Lobería la situación en cuanto a aumento de tasas no está definida, pues si bien el intendente Hugo Rodríguez reconoció que se iban a producir, no dio a conocer el índice de las subas. También hubo suba de tasas en Junín y la lista sigue...

La situación económica llega a asfixiar a algunos distritos de la provincia de Buenos Aires. Es que la crisis del campo (que ahora también enfrenta sequía) no da tregua. A ello se le agrega la inflación del año pasado, los reclamos salariales, los mayores costos de funcionamiento y, más recientemente, los problemas de recaudación que ya se hacen sentir.

Tabla de salvación

Algunos, como Jorge Barrachia en Trenque Lauquen creen encontrar una salida lanzando un plan de intimaciones masivas. Desde el Ejecutivo fueron muy claros: una vez cerrado el plan, el vecino deudor que no adhirió a la moratoria sería intimado a saldar su deuda, como paso previo a iniciar las actuaciones legales correspondientes. La contadora de la Municipalidad, Laura Angelini, anticipó que “se comenzó a intimar a los deudores del servicio de Red Vial, pero en estos días van a salir los avisos para los vecinos que sí adhirieron al Plan de Pagos pero que no están pagando las cuotas en tiempo y forma. El municipio enviará advertencias para que el vecino regularice la situación y evite la caducidad del plan, porque si eso ocurre pierde todos los beneficios de pago”.

La misma estrategia sigue Carlos Sánchez en Tres Arroyos. Allí Javier Kristensen, secretario de Hacienda, dijo que entre 30 y 50 casos serán elevados cada mes a la Asesoría Letrada. Luego de un proceso de verificación, se iniciará el juicio de apremio. El gobierno municipal llevará a una instancia judicial los casos de vecinos que tienen capacidad de pago y no muestran voluntad de regularizar la deuda por tasas o mejoras. Lo hará tras enviar alrededor de 22.000 intimaciones.

En Olavarría el radical K José Eseverri recibe denuncias que dan cuenta de aumentos de entre el 200% y el 300% en las tasas. Los bloques legislativos de la Coalición Cívica, Peronismo de la Ciudad, Primero Olavarría o el PRO, se opusieron de movida al nuevo sistema para calcular las tasas de servicios urbanos que amenaza con convertirse en un escándalo ya que desde diversos sectores advierten que “cada vez menos gente pagará esas cuentas”.

Los números amenazan a las gestiones comunales que se debaten entre el aumento de tasas, la mayor presión a los deudores y los permanentes pedidos de auxilio financiero a la Provincia y, principalmente a la Casa Rosada.

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