Intendentes analizan el conflicto rural por la sequía

La sequía, que afecta en gran medida al sur y sudoeste de la Provincia, ensancha y a la vez sofoca el malestar estructural que los productores bonaerenses sienten contra el Gobierno nacional.
El grave enfrentamiento desatado entre ambas partes, a comienzos de 2008, cayó, como era predecible, en una obligada pausa, pero no en una solución.

Todos los dirigentes e intendentes del interior de la Provincia consultados coinciden en aceptar que el reclamo por medidas favorables al agro continúa, aunque el clima no es el mismo que el padecido el año pasado.

Por un lado, tras la tormenta, la gente no desea repetir una confrontación tan virulenta, por lo que prefiere apostar ante todo al diálogo.

Por el otro, la posición del Ejecutivo nacional ha cambiado. Ha perdido buena parte de su imagen positiva y debe retocar su maquillaje para enfrentar los comicios legislativos de octubre.

Algunos jefes comunales se animan a opinar sobre la situación que deben enfrentar este 2009, su visión del Gobierno, el reclamo rural y las posibles protestas:

Intendente de Trenque Lauquen, Jorge Barracchia

El distrito ostenta 400 mil hectáreas de tierra productiva, que en su mayoría se utilizan para la explotación de soja, maíz, y trigo. Esta situación la ha ubicado como una de las comunas más involucradas en el conflicto entre campo y Gobierno. Su intendente analiza el clima social y los posibles escenarios de este año.

-¿Como está hoy la situación?

-Están peor que antes, porque el tren se fue. Vino, paró y siguió, y ahora dejó la polvareda. Están más complicados que el año pasado. Se cayeron los precios internacionales, ambos perdieron el negocio.

-¿Ambos?

-Sí, porque ambas partes tendrían que haber conversado, tener otra conducta. El tren se les fue a los dos. Los buenos precios pasaron, se fueron, entonces, el Gobierno y los productores se perdieron de cobrar más: uno por temor a perder y el Gobierno por querer tener más ingresos; y en esta disputa salió el cero y se lo llevó todo la banca.

-Entonces, ¿qué se espera para esta año?

-Va a estar más complicado, porque los precios bajaron, queda claro que están peor que en 2008.

-¿Y qué piensa hacer?

-Yo sigo igual que antes. Con algunos estoy de acuerdo, con otros no, algunos son candidatos de otros partidos que juegan a la política.

-¿Y la relación con los dirigentes?

-No estamos confrontados, yo converso todos los días. Por supuesto que algunos están desconformes, pero estas cosas no son rápidas de resolver.

Intendente de Alberti, Leonel Zacca

En la localidad de Alberti predomina la producción agrícola, extendida a las 113 hectáreas de campo del distrito. Existe además una porción destinada a la producción de soja y, en menor medida, a otros cereales.

El clima. según define el intendente, Alberto Zacca, es “calmo”, aunque persiste el malestar por las diferencias con el Gobierno nacional.

“Hasta ahora tenemos relación tranquila, de diálogo, aunque, claro, persiste el debate”, asegura el jefe comunal.

“Acá hay una sola entidad de productores, por eso el problema es más fácil de discutir; con ellos tuvimos una reunión por el tema del presupuesto comunal, y hoy por hoy la relación puede decirse que es normal”, agrega Zacca.

-¿Qué piden los productores?

-Primero está el tema de las lluvias. Si bien no es una situación extrema, la falta de agua ha afectado a los cultivos.

Después, ellos piden que se optimice la red vial, para el traslado de la producción. Y en eso estamos trabajando, con Provincia y Nación.

-¿Cómo está el ánimo de la gente, continúan las diferencias?

-Sí, evidentemente, el malestar pegó en todos lados; en mucha gente persiste pero no se manifiesta en algo que se sienta contra el gobierno municipal, las reuniones que hemos tenido han sido del tenor de realidad local.

-¿Cómo observa la política expresada desde la Provincia hacia el sector del campo?

-El gobierno bonaerense está llevando adelante una estrategia de acercamiento muy interesante, muy apropiada; creo que es acertada e inteligente. Coincido en la necesidad de imponer el diálogo ante todo, porque es el único camino posible a seguir en esta situación de desencuentros.

Intendente de Rojas, Norberto Aloe

Rojas es una de las comunas más privilegiadas en riqueza del suelo. El crecimiento de la soja y la baja en la producción ganadera han generado que en la actualidad, de las 205.000 hectáreas explotadas, su mayor porcentaje se destine a la agricultura.

-¿Hay malestar entre los productores?

-Sabemos que están desconformes. Reclaman recomponer su situación. Es que en el interior bonaerense hay una seria preocupación.

-¿Confía en lo hecho por la Provincia?

-Estuve con Emilio Monzó (Asuntos Agrarios) en una oportunidad, y creo que pronto alcanzaremos una solución decorosa para todos.

-¿Y las medidas del Gobierno nacional?

-La posición de la Presidenta es razonable aunque, evidentemente, no lo han visto así los sectores del campo, que se han mostrado críticos.

-¿Qué medidas recomendaría?

-Diferenciar la productividad por zonas, por más y menos productivas.

Intendente de Lincoln, Jorge Fernández

De las 578 hectáreas destinadas a la producción, Lincoln reserva 370 para el agro. De ese espacio, el 60 por ciento es utilizado para la explotación de soja, el resto para la ganadería.

“Desde que culminó el conflicto se ve una actitud más abierta, aunque algunos siguen enfrentados con el Gobierno”, dice el jefe comunal.

-¿Qué se debería hacer?

-Tenemos que empezar a simplificar las cosas, hemos perdido tiempo. Se debe trabajar en la división de los pequeños productores, para establecer medidas a partir de estas diferencias. Entonces, se establecería un primer segmento con campos hasta 50 hectáreas, y otro a partir de esa cifra; también se debería clasificar la ganadería. En este caso deberíamos atender a los que están en una economía marginal, para que puedan ingresar en la tradicional.

-¿Coincide con la política adoptada por el gobierno provincial?

-Estoy de acuerdo con impulsar la mesa de enlace entre los sectores, pero no veo que se siente en esa mesa a los intendentes, y en el caso del interior podríamos aportar muchas cosas.

-¿Por qué no los invitan?

-No sé, yo lo dije muchas veces, incluso se lo dije al ministro Monzó, y le pareció bien, pero no tuvimos novedades.

-¿Cómo es hoy el ánimo de los chacareros?

-La actitud es diferente. En su momento, la posición fue de improperios, pero ahora se muestran más dialoguistas, por eso estaría bueno que el Gobierno nos invitara a esa mesa, aunque sea regionalmente; juntar cuatro o cinco municipios y comenzar a discutir. Ver, además, qué hacer con las economías regionales.

-¿El Gobierno no había promovido este tipo de encuentros antes?

-Durante la gestión del gobernador Daniel Scioli la cuestión agro no la vimos desde ese punto de vista, por eso creemos que se debe aprovechar el nuevo ministerio y ayudar para que ocupe el lugar que le corresponde.

Intendente de General Viamonte, Juan Bartoletti

“La relación con el campo es normal, pasamos momentos difíciles con el tema de la resolución 125, pero logramos recomponer el diálogo”, afirma el intendente de General Viamonte, Juan Bartoletti.

“De alguna manera, ellos entienden que no le pueden pedir peras al olmo”, agrega.

-¿Las soluciones son de exclusiva competencia nacional?

-Claro, porque si yo tengo que atender la situación de las retenciones, de mí no van a conseguir mucho; igual he realizado distintos trámites para ver de qué forma se podía revertir la situación.

-¿Y este año, cómo ve la situación?

-Yo sólo puedo hablar de lo local, y en eso hemos trabajado mucho. Cerramos 2008 con superávit, lo que nos ha permitido no aumentar las tasas viales. Hicimos un convenio de palabra con los chacareros, donde si me aseguran una correcta cobrabilidad, no aumento la tarifa.

La producción en Viamonte ha ido mutando hasta convertir a la soja en la protagonista, seguida por el maíz y el girasol. El año pasado sufrimos piquetes, desabastecimientos, problemas serios con la gente. Pero igual hemos seguido con el diálogo, y han entendido que no somos responsables de lo que sucede.

-¿Confía en la política implementada para el sector por la Provincia?

-Sí, crear el ministerio de Agricultura fue una decisión acertada. Además, hay que entender que desde la Provincia no se puede solucionar todo, por eso se está informando a la Nación de las dificultades que padecemos. Espero que tomen medidas al respecto.

-¿Cree que Nación los atenderá?

-Tal vez lo que lanza Nación no alcance, pero debemos esperar otras medidas, que no van a salir de un cubo mágico.

-Pero el malestar del campo persiste.

-Sí, el problema continúa, y yo en eso soy consecuente, pero no obsecuente, con el Gobierno; la gente de acá que responde a los autoconvocados, a Carbap, sigue trabajando con la mesa de enlace para conseguir más cosas.

-¿Se pueden dar las protestas de 2008?

-No creo que pueda repetirse el mismo escándalo, porque los productores saben que no consiguen nada cortando rutas. Ellos saben que ahora los piquetes son repudiados por la gente; pero no descarto que haya medidas de fuerza distintas, de otra manera, no cortando rutas.

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