El intendente de Tilcara pidió colaboración a los vecinos para combatir los excesos del Enero Tilcareño

Con el Enero Ticareño 2010 a punto de concluir, el intendente de la localidad del norte de Jujuy, Félix Pérez, realizó una evaluación del importante evento, manifestando conformidad por los 120 mil visitantes de la localidad, sin evadir las posturas críticas que se alzan debido a los excesos que muchas veces se dan por el consumo de alcohol o cualquier otra sustancia, al afirmar que "no sirve de nada que un vecino se queje y no aporte", o inclusive que manifieste una queja y luego reditúe con las ventas que propicia la festividad.
En este sentido remarcó que el alcoholismo no es propiedad de la pintorezca localidad, sino un flagelo mundial. "Si lloro y después recibo plata por lo que estoy vendiendo no sirve de nada", sostuvo sin eufemismos el intendente.

Pérez se refirió en primera instancia al éxito de la celebración en este 2010. "Tilcara está pasando los momentos más lindos, gracias a Dios sin accidentes ni violencia ni inconveniente que se le parezca".

No obstante mencionó que "siempre hay alguna discrepancia en el sentido de que siempre algún amigo orina en la pared de un vecino o compra una cerveza y le parece caro, pero no es nada de mayor importancia".

El papel de la policía colaboró para esta realidad. "Se ve que se bajó línea desde la Jefatura de Policía porque han trabajado muy bien, lo cual es muy importante".

El Jefe comunal calculó que desde el 1º de enero hasta la fecha hubo 120 mil personas visitando Tilcara.

No obstante, la masiva concurrencia de turistas en busca de diversión hizo que no todas fueran loas para el evento, ya que se escucharon algunas posturas disconformes de algunos vecinos, a lo que Pérez contestó que "nos guste o no, la realidad indica que todos trabajaron bien, tienen una recaudación positiva, en algunos casos mínima pero es de todo. No hay que lamentarse al contrario, hay que reabrir cosas para que cada vez el trabajo comercial sea mejor".

En este sentido sostuvo que "usualmente nos quejamos, porque creemos que el veraneante es malo. Pero esto nos ayuda a comer a todos. Es cierto que hay jóvenes que vienen en un estado de exaltación, quizá a descargar problemas o estados de ánimo en una botella de vino o un cajón de cerveza, y por eso no viven la fiesta".

Por ello llamó a la reflexión a los excedidos diciendo que "las fiestas en la Quebrada, en Tilcara, son para saborear el vino, la cerveza, compartir entre amigos y a partir de ahí diseñar algo que sea útil para todos. Pero no sirve terminar alcoholizados haciendo actos obscenos".

No obstante se quejó de las críticas que no se acompañan de una idea que solucione el problema. "No sirve de nada que un vecino se queje y no aporte. Yo necesito que nos ayuden planteando realidades y cosas útiles para salir adelante. Pero si lloro y después recibo plata por lo que estoy vendiendo, no sirve de nada, es una incapacidad total del que lo hace. Hay que ver como colaboramos, porque el flagelo del alcoholismo no es sólo de Tilcara, sino de la provincia, el país y el mundo. Pero no hacemos nada para aportar y nos quejamos como si nunca no hubiésemos tomado una botella de vino y entonces ya somos hombres de bien. Siempre voy a hacer mi reclamo en este sentido".

Finalmente, el Intendente de Tilcara evitó analizar si son los más o los menos los que expresan disconformidad por los excesos del enero, indicando que "yo planteo una realidad, después cada uno es consciente de cuanto ha ganado y como la ha pasado, pero no me meto en la cabeza de nadie para saber cuántos están a mi favor y cuantos en contra. Solo quisiera que todos ayudemos" concluyó.

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