El intendente pidió a la fiscal que postergue las actuaciones hasta después de la campaña

Daniel Molina concurrió esta mañana a declarar ante la fiscal Analía Duarte por la causa del Camping Miguel Lillo, en la que se le imputan los delitos de defraudación especial y falsedad ideológica de documento público.
El jefe comunal llegó a la sede de la fiscalía acompañado por el presidente del Concejo Deliberante, Fernando Kuhn; el secretario de gobierno Mario Diez y el defensor oficial que lo representa en el caso, Mario La Battaglia. "Hemos concurrido como cualquier ciudadano; no hay nada que ocultar y corresponde por claridad y transparencia" dijo Molina a la prensa al término de la declaración que se extendió por alrededor de media hora. Señaló que fue una declaración breve "porque es una causa grande, compleja y con muchos actores, por lo que no se pudo avanzar mucho más allá" y reiteró que "nuestras acciones han sido de buena fe, sin ánimo de beneficiar ni perjudicar a nadie". El jefe comunal manifestó que le solicitó a la fiscal "con el debido respeto; que en la medida de los posible se posterguen las actuaciones hasta después de la elección para evitar suspicacias y que la justicia no quede por esto sospechada ni manchada".

La Battaglia, por su parte, prefirió no adelantar la estrategia que usará en la causa la defensa e informó que, le pidió al intendente Molina, en base a la cantidad de documentación, que se abstenga de declarar sobre temas puntuales: "ya pediremos, en su momento, una nueva audiencia".

Comentá la nota