"El intendente es parte de una generación política que se está diluyendo"

Lo dijo en la entrevista del fin de semana, Liliana Charafedín. A menos de dos meses de tener que asumir su banca, la concejal electa por Unión Pro habla de todo. Dice que Pérez renunció "para potenciarlo a Echeverría en 2011", defiende la postura del Concejo, y asegura que es necesaria la transformación del Estado municipal.
-¿Cómo espera su segunda etapa en el Concejo Deliberante? –Con mucha expectativa, aunque sé que esta será mi última incursión como concejal. Esta es una decisión tomada. Creo que el poder debe utilizarse para transformar y no para permanecer. Por eso creo tras cuatro años mi etapa en el Concejo estará cumplida. Siempre uno debe buscar instancias de superación personal y también desde lo colectivo. Hoy me gustaría volcarme a todo lo que tiene que ver con la transformación del Estado. Innovación, recursos humanos, y sobre todo la administración pública. El Estado hoy necesita una transformación del ochenta por ciento con ese objetivo debemos trabajar. En la actualidad los gobiernos están trabajando con programas, estructuras, y organigramas que se quedaron en el tiempo y resulta hasta obsoleto para esta coyuntura.

-¿Cómo analiza la renuncia del intendente? -Para mí no cambia nada, y es más no produjo ningún impacto porque la gente ya sabía que esto iba a pasar. Hay un gobierno municipal con mucho desgaste, que no se ha adaptado a los tiempos que vivimos, que tiene un mensaje virtual, y que nunca comprendió el mensaje de las urnas. No en el sentido de dar un paso al costado, sino interpretarlo desde el punto de vista de poder modificar conductas. Hoy la gente exige transparencia en la función y acceso a la información pública, y eso no significa amedrentar o poner palos en el camino del gobierno. Todo lo contrario, significa poner en marcha lo que son los mecanismos de contralor, y eso es lo que ha hecho el Concejo Deliberante. El intendente no se ha acostumbrado a gobernar en minoría, se siente perseguido porque le piden explicaciones, y minimiza todo.

¿Usted lo que dice es que la renuncia tuvo que ver más con una especulación que una decisión política? –Creo que el tema de la comisión investigadora fue utilizado por el intendente como un detonante. Me parece que ese no es un argumento válido para un dirigente de tanta experiencia como Pérez. Desde que asumió el intendente que en la ciudad se corre el rumor de que a los dos años iba a dejar el gobierno para que asumiera Echeverría y así potenciarlo mirando al 2011. Tampoco entiendo esto de la transición. No se puede hablar de transición cuando quien lo reemplaza es su primer concejal y alguien que está participando activamente en este gobierno. Lo que pretendemos desde Unión Pro es que el intendente Pérez cumpla con el mandato popular y continúe en el cargo. La renuncia de Pérez, en verdad, no tiene una interpretación sino muchas y allí radica su inconsistencia. También en 2003 dijo que se retiraba, y al poco tiempo fue funcionario de la provincia, y después volvió para ser intendente. No sé…lo veo sacado, el intendente es parte de una generación política que se está diluyendo.

¿Cree que la dimisión de Pérez marca también el fin de un ciclo para un espacio político? –Puede ser. Ellos tienen una manera de construir el poder tan unilateral, tan concentrada, que se impone a la hora de los consensos, de los liderazgos participativos, del debate de ideas, y veo que el intendente con sus años tiene muy arraigado sus hábitos políticos y eso se demuestra permanentemente con la humillación hacia al otro, y la descalificación. Todas las personas que han llegado al Concejo Deliberante se han animado a definir cosas en una interna, se animaron a participar en política, y aprender a gobernar gobernando. Por eso este Concejo me merece mis respetos. El Concejo estuvo a la altura de las circunstancias y se ajusta a la realidad de lo que pasa. Hoy hay que entender el tema político en un contexto social, político y económico. Hoy en la política existe el placer sin conciencia, el personalismo, y el individualismo y eso ha afectado la calidad de la política. Pero veo una sociedad que ha cambiado, una juventud que viene con mucha fuerza, y un espacio en el que la improvisación no tiene lugar.

-¿Qué piensa va a pasar en el Concejo a partir del 10 de diciembre? –Tenemos que buscar nivelar hacia arriba. Superarnos, buscar consensos y seguramente muchos se van a posicionar para 2011. Hay que poner en juego otros valores, hay que tener otra mirada y otro compromiso desde lo institucional y ayudar, fundamentalmente, a transparentar las acciones del gobierno, a partir de las herramientas legales que están y deben utilizarse. El nuevo Concejo necesita de personas que entiendan que es necesario fortalecer lo que se hizo y empezar con un sistema comunicacional distinto.

¿Podrá recomponer el nuevo Concejo el vínculo con el Ejecutivo? –Hay temas prioritarios y políticas de Estado en las que ciertamente deberemos coincidir para avanzar en la construcción de un proyecto de ciudad en la que cada uno desde su lugar haga su aporte. El Concejo Deliberante, el actual, nunca ha puesto palos en la rueda, simplemente ha querido acompañar y activar las demandas de una sociedad preocupada por la salud, las viviendas, la seguridad y tantos otros temas.

¿Qué le sugiere la figura de Echeverría como intendente? –Yo no quiero hacer un juicio de valor del nuevo intendente. Aunque no creo que sea nuevo, sino más bien una sucesión del que está. Esto es sólo un reemplazo físico. Acá lo que va a seguir cambiando es la sociedad y ese es un signo positivo que nos hace mirar al futuro con cierto optimismo.

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