El intendente de Orán prometió entregar tierras a dos comunidades aborígenes

El intendente de San Ramón de la Nueva Orán, Marcelo Lara Gross, se comprometió ayer a entregar tierras a dos comunidades a aborígenes que residen en esta ciudad.
El compromiso fue asumido luego de que integrantes de ambas comunidades iniciaran una toma pacífica de un predio de dos manzanas en los que la municipalidad tenía una huerta, un vivero y un comedor comunitario.

Carmen Sánchez y Hermiana Torres, representantes de la Asociación Comunidad Guaraní y de la Comunidad Wichi Lapacho Blanco, ambas residentes en el barrio Cristo Abajo, informaron a Nuevo Diario que en las primeras horas de la tarde firmaron un acta en la que el intendente se comprometió a entregarles la propiedad comunitaria de las dos manzanas en cuestión.

Según el relato de las líderes comunitarias, Lara Gross se acercó a hablar con ellas y otros integrantes de ambas comunidades tras una larga discusión con otros funcionarios municipales y con jefes policiales, que llegaron al lugar cuando los habitantes originarios comenzaron a desarmar un alambrado que protegía las dos manzanas.

"A la una aproximadamente vino el intendente, el comisario lo llamó; primero nos llamaba a la municipalidad pero la gente dijo que viniera él. (El intendente) dijo que tomó la decisión de respetar la decisión de las dos comunidades, que va a hacer la escritura de las tierras a favor de las dos comunidades, un título comunitario", contó Sánchez.

"Ahora nos queda esperar que el intendente cumpla con su promesa", añadió Torres, quien recordó que "aquí han vivido nuestros padres, nuestros abuelos, ahora nosotros y nuestros hijos y nietos".

Torres reseñó que el título de propiedad de estas tierras estaban a nombre de un particular quien las donó a la Iglesia Evangélica Asamblea de Dios para que las cediera a su vez a las comunidades; luego esta Iglesia las entregó a la municipalidad, para que se les diera el fin previsto en la donación inicial.

"Habíamos hecho un petitorio al municipio de que retire una huerta, un vivero, porque la comunidad vive muy apretada junto a una loma y no tenemos espacio adelante para corrernos así que nosotros como pueblo originario hemos decidido ocupar las tierras que están adelante porque son nuestras tierras", agregó Sánchez, quien contó que en cada casa viven tres o cuatro familias. La comunidad guaraní está integrada por unas 76 familias, y la wichi, por 23. Torres destacó que la semana pasada le plantearon la falta de viviendas al intendente y que les había ofrecido entregarles 19 lotes, que consideran insuficientes para la solucionar la falta de viviendas y, además de que no comparten la idea de recibir títulos individuales. Ambas líderes afirmaron que pretenden que el comedor comunitario continúe funcionando.

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