El intendente llamó a los concejales a una reunión y la oposición no fue

El intendente llamó a los concejales a una reunión y la oposición no fue
El diálogo iniciado entre el intendente Miguel Lifschitz y la oposición parece estar roto. Al menos esa es la lectura del plantón protagonizado por los presidentes de los bloques opositores en el Concejo quienes decidieron no asistir a la reunión a la que el jefe del Palacio de los Leones convocó ayer con la idea de analizar distintas cuestiones de la ciudad. Para muchos, un anticipo de la campaña.
La respuesta oficial no se hizo esperar y el intendente remarcó que, desde la vereda de enfrente, haya "madurez política y gestos institucionales". En ese sentido retrucó: "Que pongan la fecha y el temario para una próxima reunión".

La bronca de la oposición se originó en que, a su entender, había una restricción en cuanto a los temas a tratar. "Como cogobierno de la Municipalidad debemos participar en la construcción de la agenda de Rosario y no que ésta sea sólo fijada desde los intereses del Departamento Ejecutivo. Por lo tanto, sugerimos que la invitación sea a agenda abierta", sintetizó una nota de dos carillas con la firma de Alfredo Curi (PPS), Jorge Boasso (Intransigencia y Renovación Radical), Daniela León (UCR), María Eugenia Bielsa (Encuentro por Rosario) y Arturo Gandolla (Frente para la Victoria). Por otro lado, los únicos que no se negaron a concurrir fueron el socialismo (obviamente) y el ARI, la bancada del actual aliado Carlos Comi. De todas maneras, el cónclave terminó por frustrarse.

Cuatro fueron las temáticas que debieron discutir los referentes de todos los partidos en el Palacio Vasallo: la situación del dengue en Rosario, la futura concesión del Hipódromo, la construcción de un complejo habitacional en Travesía y Juan José Paso y la necesidad de aprobar el Plan Urbano 2007-2017. Los opositores expresaron que la cuestión de la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti debe ser abordada con la participación provincial.

Con la misma tónica de discusión, Lifschitz había convocado a mediados de febrero a los ediles para conversar básicamente sobre los efectos del último temporal. Y, en la apertura de las sesiones del Concejo, el intendente ratificó ese esquema.

Quizás por eso, tras el plantón de ayer y como respuesta, Lifschitz envió otra carta a los concejales. "El procedimiento seguido para convocar a esta segunda reunión de trabajo entre las autoridades del Concejo Municipal y del Departamento Ejecutivo de manera periódica –como habíamos acordado en la anterior– se realizó de acuerdo a lo establecido con el señor presidente del Concejo Municipal", redactó.

El intendente se mostró disgustado con la actitud de sus oponentes y su secretario de Gobierno, Horacio Ghirardi, insisitió en que "sabían qué temas había propuesto el Ejecutivo y también podían agregar los que quisieran; eso quedó clarísimo".

Lifschitz indicó por su parte que se respetó el criterio acordado para llevar adelante este tipo de cónclaves y manifestó que no le pareció adecuada la ausencia. Más aún, Ghirardi habló de "sorpresa", dijo que no se iba a hacer una reunión a agenda cerrada y volvió a lamentar lo ocurrido.

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