El intendente de los gastos faraónicos

El intendente de los gastos faraónicos
SANTIAGO DEL ESTERO.? Un escándalo que involucra al renunciante intendente de esta capital, Julio Alegre, alteró la famosa tranquilidad santiagueña. En un caso por presunto fraude al municipio, la Justicia secuestró en domicilios relacionados con el jefe comunal cajas de seguridad, máquinas para contar y fajar dinero, escrituras de casas en Punta del Este y comprobantes de pagos de tarjetas de crédito por gastos de paseos en limusina, viajes y vinos caros.
Alegre, radical kirchnerista aliado del gobernador Gerardo Zamora, renunció anoche, mientras comisiones policiales continuaban allanando casas cuya propiedad se le atribuye.

El juez Gustavo Herrera investiga un supuesto desfalco por 15 millones de pesos. En uno de los allanamientos, en una casaquinta de El Zanjón, los investigadores se quedaron sin habla: hallaron animales exóticos, cuatro piscinas, baños con jacuzzis, decenas de habitaciones con equipos de aire acondicionado en cada una de ellas, autos y camionetas 0 kilómetro, cuatro cuatriciclos, más cajas fuertes, los pisos de parquet y varios guardarropas que activaban sus luces cuando alguien ingresaba, "como los de la propaganda de la cerveza en donde todos gritan", apunto una fuente judicial.

En otro de los allanamientos, se encontró una nota de puño y letra del mismísimo intendente en la que le indicaba a su director de Obras Públicas, Oscar Farías, que le consiguiera ocho pasajes a Bariloche porque se iba con "cuatro conejitas" y que le depositara 30.000 pesos, al tiempo que le pedía de manera textual: "Que no se entere la gilada". Farías se encuentra prófugo por esta misma causa.

Fuentes judiciales indicaron que también fueron secuestradas maquinas térmicas para contar y empaquetar fajos de dinero, de última generación y de uso bancario.

Pero lo que más les sorprendió a los investigadores fue lo que vieron en la quinta de El Zanjón, a 20 kilómetros de esta capital. "La construcción es faraónica, al igual que sus demás inmuebles del centro. Esto se ve sólo en las películas y las series de televisión", apuntó un colaborador de Herrera.

La finca tenía ,además, tres canchas de tenis y una sala especial para juegos, al tiempo que en su interior había varios televisores LCD y aparatos de electrónica de última generación.

Empleados

Otro dato que causó estupor en la sociedad santiagueña fue saber que se había encontrado un cuaderno en el que figuraba una lista de empleados municipales que prestaban servicio en esta casa quinta y cuya asistencia era estrictamente controlada.

La investigación se había iniciado semanas atrás cuando un empleado fue a cobrar a un banco local un cheque de una fuerte suma, lo que levantó sospechas. Todo se aceleró a partir de un escrito presentado por el presidente del Tribunal de Cuentas de la comuna santiagueña, Durval Edgar Abdala, que renunció al cargo tras denunciar "manejo arbitrario e irregular de fondos públicos".

Según pudo saber La Nacion, la justicia santiagueña estaría esperando la renuncia, la destitución o la intervención al municipio para imputar a Alegre como "jefe de la asociación ilícita, enriquecimiento ilícito, incumplimiento de deberes de funcionario público y abuso de autoridad", al tiempo que se ordenaría su inmediata detención.

Alegre anunció ayer la presentación de su renuncia, que deberá ser debatida el lunes por el Concejo Deliberante. Se descuenta que será aprobada cuanto antes.

Caiga quien caiga

Hace apróximadamente un mes, cuando estalló la causa, el gobernador Zamora le había manifestado a la prensa que la Justicia tenía que actuar caiga quien caiga. "Este es un tema penal y hay que dejar que los jueces actúen libremente; no tengo más para decir", fueron las únicas palabras oficiales de Zamora sobre el tema.

El juez Herrera recibió a La Nacion en su despacho y manifestó que "lo encontrado excede lo común y los operativos se sucederán en los próximos días".

Según añadió, "el expediente se ha enriquecido de una manera tremenda en las últimas horas".

Detalló que las cajas de seguridad incautadas en los domicilios del intendente tienen gran tamaño y "no son de uso común".

Según trascendió, hubo una declaración clave en la causa, atribuida a un empresario del transporte de apellido Albornoz. "Estábamos obligados a ceder el 30% de nuestras ganancias; ésa fue la condición para que nos adjudicaran las líneas", dijo, según fuentes judiciales.

Alegre había sucedido a Zamora en la intendencia de Santiago del Estero cuando éste marcho a la gobernación. Fue reelegido en agosto de 2006.

La magnitud del escándalo había convencido a Zamora de soltarle la mano, sobre todo ante el temor de un impacto electoral (el oficialismo ganó en la provincia por más del 50 por ciento de los votos).

Semanas atrás, el diputado provincial de origen peronista y juarista Francisco Cavallotti había presentado un pedido de intervención al municipio capitalino, al entender que la causa no podía salpicar solamente a funcionarios de segunda línea. "Es evidente que el jefe de esta banda de delincuentes es el intendente Alegre", comentó Cavallotti.

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