El Intendente desautorizó al Secretario de Gobierno y dejó sin efecto la clausura de un boliche de Alem

El pasado 2 de febrero, el Secretario de Gobierno, Juan Guiñazú, anunció en una pomposa conferencia de prensa que la municipalidad había decidido dar de baja la habilitación de cuatro locales nocturnos de la zona de Alem, luego de que se comprobara en reiteradas ocasiones la venta de alcohol a menores.
En aquel momento, el Dr. Guiñazú confirmó la inhabilitación de los bares "Fidel" (Almafuerte al 200), "Mezcalito" (Alem al 3900), "Sistro" (Alem al 3400) y "Sálvame Dios" (Formosa al 2700).

"Este fin de semana hemos constatado que cuatro bares de la zona de Alem -que tienen reiteradas infracciones en materia de venta de alcohol a menores- han vuelto a incurrir en esta infracción, con lo cual se ha tomado la decisión de dar de baja a la habilitación de los mismos", declaraba al respecto el Dr. Guiñazú.

"El derecho a ejercer un comercio -como el que ejercen algunos comerciantes de la calle Alem o de otras arterias- en modo alguno autorizan a poner en riesgo la salud, e incluso la vida de los menores", agregaba.

En ese sentido, el funcionario subrayaba: "vamos a ser inflexibles y muy firmes en la sanción a quienes violen las normas que protegen a los menores, especialmente en lo que tiene que ver con la venta de alcohol. En Mar del Plata se ha tratado de llevar un rumbo distinto del que tienen otras ciudades de la provincia”.

El titular de Gobierno remarcaba que la decisión de inhabilitar a esos bares radicaba en que "hay antecedentes en todos los casos, e incluso en la Justicia Correccional. Creemos que ha llegado la hora de ponerle un freno a esto. La conducta de venderle alcohol a menores -ni en Alem ni en ningún otro lugar de la ciudad- será tolerada por esta gestión".

MARCHA ATRÁS

En las últimas horas, el intendente Pulti revocó la resolución n° 0170/09 dictada por el Secretario de Gobierno, Juan Ignacio Guiñazú, en la cual se le daba de baja la habilitación otorgada a uno de los boliches anteriormente mencionados, ubicado en Alem al 3900.

En el reciente decreto registrado bajo el n° 317, el Jefe Comunal explicó que “la causa de ‘baja’ se circunscribe a la ‘constatación’ mediante acta 322 del expendio de bebidas alcohólicas a menores de edad y a la ‘información suministrada’ por los Juzgados de Faltas sobre ‘innumerables’ constancias de constataciones de diversos incumplimientos. La causa que funda el dictado de un acto administrativo son las circunstancias de hecho y derecho que motivan su emisión”.

A su vez, el Jefe Comunal remarcó que “en orden al análisis del elemento causa diremos que el labrado de un acta no conlleva una condena en sí mismo”.

A reglón seguido, recalcó que “el acta es una forma típica de registración, de presuntas transgresiones a las normas, y que dejarán de ser presuntas cuando la autoridad de juzgamiento así lo determine. Denominaciones como acta ‘de comprobación’, o en nuestro caso ‘de constatación’ han sido cuestionadas, dado que importan un verdadero prejuzgamiento sobre la veracidad o exactitud de lo registrado. Si la trasgresión se afilia al mundo penal, no puede admitirse a ciegas el valor de semiprueba de las llamadas actas de registración labradas por los inspectores porque la presunción de inocencia quedaría irremediablemente invalida”.

“Respecto del segundo de los hechos fundantes, los mismos no se encuentran acreditados en el expediente, ni surgen en grado reiterativo ni de gravedad del resto de las actuaciones tenidas en cuenta por el órgano que dictó la Resolución impugnada. En suma, se trata solo de una constatación, no correspondida con otras anteriores, que no dan la idea de la existencia en este caso particular de ‘innumerables’ constataciones”, finalizó.

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