Intendente cerró un comedor en Uriburu

"Estamos viendo que los chicos vienen a la escuela con hambre y se desesperan por tomar la leche", afirmó la titular de la Escuela 24. Piden que la dirección se haga cargo del servicio que alcanzaría a cien alumnos.
La comunidad escolar de la localidad de Uriburu se quedó sin comedor municipal ya que la intendencia decidió no seguir solventando ese servicio y desde el Ministerio de Educación y Cultura no han obtenido todavía ninguna respuesta para su reapertura a cargo de ese centro. Si bien ese beneficio lo recibían en su momento mayores y menores de edad, al menos habría 70 alumnos del establecimiento que habrían dejado de recibirlo.

Desde comienzos de marzo, cuando comenzó el ciclo escolar, los chicos y chicas que asisten a la Escuela 24 de jornada completa se quedaron sin su almuerzo diario. Hasta diciembre de 2008 el comedor municipal financiado por la comuna y con personal propio había funcionado en ese establecimiento educativo al que también iban a buscar las viandas otras personas. El intendente es Pedro Etchalús, docente de esa escuela, hoy con licencia por ejercer un cargo público.

En una carta que enviaron a LA ARENA, los directivos y la comunidad educativa -que es acompañada por 61 firmas-, se indica que "durante los meses de enero y febrero no hubo comedor municipal y en diferentes lugares de la localidad se leían carteles donde se aclaraba que el cese de este beneficio sólo era por esos meses".

"Al comenzar el ciclo lectivo -continúa- y ante la consulta de las familias, la dirección de la Escuela trasladó la inquietud correspondiente al profesor Etchalús, intendente municipal. El intendente informó que el cierre era definitivo y que la municipalidad no se haría cargo del funcionamiento del mismo".

"Esta información no llegó en tiempo y forma a la dirección de la escuela, por lo cual, la gestión docente ante las autoridades de educación para la apertura de un comedor escolar tampoco ha sido elevada a su debido tiempo", indicaron en la nota.

Con hambre.

Graciela Sala, directora de la escuela, afirmó que "nos enteramos de que cerraban el comedor en marzo y pedimos entonces a Educación que se hiciera cargo la escuela de ese servicio. Todavía no tuvimos respuesta. Pretendemos manejarlo desde la escuela, como si fuera una escuela hogar, controlado por la dirección".

"Entendemos que se cortó el servicio porque le habrían enviado menos plata a la intendencia. Desde hacía un tiempo no se comía lo que se tenía que comer. Durante cuatro años se comía únicamente guiso, vino una nutricionista y no lo podía creer, los cinco días el menú era de guiso. Y los chicos para su desarrollo tendrían que tener una dieta balanceada, comer carne, pescado, pollo. Muchos de los chicos empezaron a dejar de venir porque se cansaron de lo mismo", afirmó la directora.

Sala indicó que se podría dar de comer a unos 100 chicos, desde el nivel inicial hasta noveno año, ya que el cuadro sería severo. "Estamos viendo que los chicos que vienen del Tercer Ciclo a la mañana a educación física se descomponen porque no comieron a la noche y no desayunaron. Le damos leche y pan para que después puedan volver a educación física. Y son alumnos grandes. Entramos a las 12.20 y los chicos nos dicen 'tengo hambre, no almorcé', por lo que le damos nosotros un sándwich de paleta y queso en el primer recreo. Sobre todo a los del Tercer Ciclo que les puede dar vergüenza tomar la leche con los más chicos. Pero los del primer ciclo se toman dos o tres vasos de leche porque no almorzaron".

"Se desesperan por tomar la leche y el pan, y sin el comedor se pierde la funcionalidad de la escuela de jornada completa", finalizó Graciela Sala.

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