Intendente de Candelaria detenido tras evadir un control y arrollar a un agente

En la madrugada de ayer un verdadero escándalo envolvió a un intendente de la provincia, al caer preso tras eludir un rutinario control de alcoholemia y arrastrar dos cuadras a uno de los inspectores municipales, que terminó internado en el hospital Ramón Madariaga de esta capital provincial, con lesiones de consideración.
Yolanda Barrios, directora de Tránsito del municipio posadeño, confirmó una hora después de lo sucedido, que el infractor al Código de Nocturnidad y a las leyes de tránsito, fue nada menos que el intendente de Candelaria, Carlos Flores, quien quedó detenido poco antes de las 4 del domingo.

El encargado de los operativos de tránsito, Fabián Ulises, detalló frente a la Seccional Tercera de Policía, que el conductor de un Renault Megane de color negro, con vidrios polarizados “arrastró a un inspector durante casi dos cuadras” y que el agente Gustavo Silvero, de 36 años, “fue internado en Emergencias del Hospital Madariaga con varios golpes en su cuerpo”, sin correr riesgo de vida.

“Iba como a 100 kilómetros por hora”, dijo otro de los inspectores dispuestos en el control ubicado sobre la avenida Mitre, a una cuadra de la intersección con la avenida más ancha de la ciudad y principal acceso a la capital, como lo es la Uruguay.

De acuerdo a lo detallado por el encargado de los operativos de control de la noche del sábado y la madrugada del último domingo, el conductor del Megane negro e identificado como el intendente de Candelaria, tras eludir el control y arrollar a un inspector, “huyó hasta la calle Israel, se metió por el barrio El Palomar y terminó saliendo por la Uruguay detrás de la Unidad Regional 1”.

Ante la gravedad de los hechos, la propia directora de Tránsito municipal, Yolanda Barrios, aseguró que se enviará una comunicación oficial al ministro de Gobierno Jorge Franco sobre lo sucedido y que dejara a un agente con heridas de seriedad, aunque sin tener que lamentar cuestiones más graves.

Código de nocturnidad

En casi todos los municipios de Misiones se están llevando a cabo acciones que buscan concientizar sobre el Código de Nocturnidad, su aplicación y los objetivos que se fija. Uno de ellos frenar, de alguna manera, el abuso de alcohol y, puntualmente, se castiga fuertemente a quienes conducen en ebriedad.

Se considera importante el conocimiento sobre la normativa vigente, la ordenanza Nº 1914 y su aplicación, las direcciones de Prevención de Adicciones y Promoción de Conductas Saludables, de Medio Ambiente Urbano y de Control Comunal, son las que trabajan mancomunadamente con este fin.

El Código de Nocturnidad en Posadas estableció la prohibición de expendio de bebidas alcohólicas en kioscos, maxikioscos y estaciones de servicio durante las 24 horas del día en el caso de los menores y de 22 a 8 a los adultos.

No obstante, la medida exime a bares, discotecas y pubs, aunque la venta a menores de 18 años está prohibida en cualquier circunstancia. La ordenanza pone severas restricciones y sanciones que van desde los 300 hasta los 5 mil pesos y la clausura del local, a todos aquellos comercios que no estén habilitados para la venta y consumo en el lugar, más allá de las diez de la noche.

Con la puesta en marcha de los operativos avalados por esta legislación, comenzaron a realizarse severos controles con el test de alcoholemia, para evitar que se conduzca alcoholizado, ya que es causal de numerosos accidentes, que en muchos casos provocaron muertes que se habrían podido evitar. Uno de estos controles fue el que trató de eludir el intendente Carlos Flores y por el que estuviera unas horas detenido en la Seccional 3º.

“No me maté porque Dios es grande”

POSADAS. La cara del inspector Silvero refleja todo lo que siente. Impotencia y mucho dolor. El físico, que se nota fruto de las lesiones que sufrió en la pierna, zona de la rodilla, y brazo derecho. Y secuelas mentales, ya que quiso cumplir con su trabajo y alguien que debería dar el ejemplo casi acaba con su vida.

“Milagrosamente estoy vivo. Me metió adentro del auto, me arrastró unos 200 metros con el auto a todo lo que daba y me soltó. No me maté porque Dios es grande, podría haber quedado o abajo del auto o pasarme por arriba un auto que venía atrás o dar con la cabeza contra el cordón cuneta y no estaría contando el cuento. Pero, qué medidas podemos tomar con la sociedad si un intendente no respeta las leyes. Fue Flores, el intendente de Candelaria” comenzó diciendo, muy dolorido, el inspector de tránsito.

Silvero relató que estaba trabajando en uno de los tantos operativos que realizan en las noches de los fines de semana, que es cuando más se preocupan porque se acentúa la presencia de automovilistas con alta ingesta de alcohol, con los habituales controles de alcoholemia. “Estábamos realizando un operativo en inmediaciones de Mitre y Uruguay. Estaba organizado así: había tres compañeros y el móvil 11; pasando Uruguay por Mitre había otros tres inspectores, con moto y mas allá, casi Ayacucho, estaba yo. Veo que viene un auto negro muy fuerte, un Megane con vidrios polarizados. Yo estaba atendiendo a un automovilista que estaba controlando. Le salió al cruce un inspector y encaró a todo lo que da por Mitre, se le pusieron adelante todos los inspectores y frenó. Cuando el encargado de servicio, Valdez ,le fue a pedir la documentación el tipo comenzó a insultar y aceleraba y aceleraba” expresó Silvero en su domicilio del Barrio Independencia.

“Veo eso y dejo que se vaya el conductor que estaba controlando, porque se ponía feo y para dar apoyo. El tipo acelera y sale, no me ve, se me viene, casi me atropella, me agarra el espejo, salto para adelante, entran mis brazos por la ventanilla y el tipo me agarra, es corpulento, y me mete adentro y me arrastra hasta San Lorenzo, lugar donde me soltó y caigo al pavimento dando varias vueltas. Me salvé porque Dios es grande, quedé cerquita del cordón cuneta, podría haber dado con la nuca. Estaba tomado, se negó a hacer el control de alcoholemia, tenía fuerte olor etílico. Llegué boleado al hospital, con unos dolores tremendos” dijo este hombre padre de tres niñas.

“Mis compañeros lo siguieron en las motos y lo alcanzaron cerca de la Tercera. El médico me dijo que tengo diez días de curaciones. En la forma que fue el accidente todos dicen que tuve mucha suerte en no quebrarme un solo hueso”, expresó Silvero.

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