La Intendenta le envió señales al Concejo por la licitación del Transporte

Ayer, en diálogo con la prensa, la intendenta de San Luis advirtió que ella tenía la última palabra en la decisión sobre la licitación del Transporte Público. Con elegancia explicó que el Concejo debería hacer el análisis correspondiente de los pliegos licitatorios, pero recordó que el Ejecutivo tiene el poder del veto.
La licitación "está en manos de los concejales" dijo y señaló, sin demasiada claridad, que "el proceso licitatorio tiene que culminar". Luego agregó que las oferentes "fueron puntuadas" y reconoció que "todas las empresas que se presentaron tienen antecedentes de paros", lo cual no debería significar que este tema pese más para unos.

Luego se refirió a la tarifa de 1,80 pesos solicitada por las oferentes santafesinas en su propuesta. "Había un punto que dice 'cotización', que las empresas (que hoy conforman la UTE) había puesto 1,80. La Comisión no había puesto el punto en las variables y nosotros consideramos que sí había que colocarlo. Nosotros le quitamos puntaje por esto, pero evidentemente, después de la pre adjudicación (las oferentes y actuales prestatarias) fue(ron) efectivamente" por el aumento. "Pero les aclaro que piden 1,95. Yo no puedo adelantar presunciones de lo que haga el Concejo Deliberante", expresó Lemme, pero les mandó el mensaje.

La arquitecta indicó que la nota de solicitud de incremento presentado por la actual prestataria para el mes de noviembre llegó a la Secretaría de Transporte en horas del mediodía del jueves pasado, bajo amenaza de un abandono de servicio.

Aunque el paro fue decidido por una asamblea de trabajadores, la intendente señaló que sorpresivamente y sin previo aviso, durante una asamblea llevada a cabo en la madrugada del pasado jueves 29 de octubre, la empresa prestataria del servicio de transporte público decidió realizar un paro de actividades.

"Desde el ejecutivo municipal nos dirigimos al Programa de Relaciones Laborales para solicitar la conciliación obligatoria. Posteriormente acompañados de abogados del organismo municipal concurrimos a la empresa donde comprobamos una postura insólita por parte de los trabajadores ya que se había acordado el pago de los 400 pesos que reclamaban", manifestó.

En su diálogo con la prensa, Alicia Lemme remarcó que cuando los médicos realizan un paro quedan guardias, asimismo el transporte público debe asegurar los servicios mínimos en ocasión de un conflicto laboral. "No debemos olvidar que el transporte es un servicio público y como tal tiene una normativa especial en Relaciones Laborales".

Hasta la semana pasada las dos empresas santafesinas que conforman la UTE Santa Fe - Recreo (que para esta licitación se presentaron separadas y quedaron pre calificadas por encima de María del Rosario y Polo) eran las que a la vista de todos se quedarían con el servicio público de transporte en los próximos años.

El paro del jueves y viernes último complicó su situación, ya que ese es el argumento que hoy se esgrime desde el oficialismo. Pero el discurso pronunciado por Alberto Rodríguez Saá, donde cuestionó los subsidios que entrega la Nación a las empresas de transporte (que la provincia pretende digitar) y que la titularidad está ligada al diputado kirchnerista Agustín Rossi, para todos -más allá de que publicamente lo acepten o no- fue el detonante que las hizo caer en desgracia y hoy sus posibilidades se vean mermadas.

Por las dudas, la Intendenta Lemme le advirtió al Concejo que ella tiene el poder de veto.

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