Integración de viñateros: crédito para noviembre

Los directivos regionales redoblan la apuesta y aseguran que "en noviembre próximo podrían estar girando las primeras remesas desde el BID-Nación".
El último encuentro entre los ministros de la Producción de San Juan y Mendoza -Benítez, Mercau- junto a la directiva de la COVIAR, la ministra Débora Giorgi y sus funcionarios operativos, aventó en parte los temores de la actividad vitivinícola que el proyecto de integración de productores y la llegada de los fondos del BID se trabaran en la burocracia "intestina" de la Casa Rosada. O lo que es peor en algunas pretensiones de aquellos niveles. El asunto es que los directivos regionales redoblan la apuesta y aseguran que "en noviembre próximo podrían estar girando las primeras remesas desde el BID-Nación". Pero "abajo" no esperan y se inquietan: hasta la semana pasada, eran 34 los grupos de bodegas-viñateros, que han formalizado el trámite para acceder a los recursos, a la asistencia tecnológica y a la integración contractual (por 10 años). Mientras tanto, continúan los encuentros técnicos y legales en la sede la COVIAR, Proyecto Integración, y esperan estar listos para cuando lleguen los primeros giros. Asimismo, no es menor el listado de bodegas que ya tramitan la asociación de sus productores chicos, además del propósito de reforma vitivinícola que plantean para sus fincas. Entre los 34 grupos iniciales (los 50 millones de dólares prevé asistencia a 3.000 productores y a unos 120 grupos asociativos liderados por sus bodegas, centros de empaque o secaderos), figuran nombres de gran inserción en la región como Bianchi, Peñaflor, Fecovita, Palau, Los Haroldos, O.Fournier, Grupo Valestra, Cooperativa La Riojana (con 160 productores); Patagonia (uva en fresco, San Juan), grupo COVIEX (unas 10 bodegas de San Rafael, asociadas en la exportación de vino), un grupo de 5 o 6 bodegas nucleadas por la Cámara de Rivadavia, La Vendimia, Salto Las Rosas, Viñas Argentinas (San Juan, ex Resero), Alto Salvador. Según se pudo saber, la prioridad de las 34 carpetas apunta a tela antigranizo, riego moderno, tratamiento de suelos "gastados", reposición de plantas secas o falladas, renovación de postes y alambres. Se habla de un promedio de aporte del orden de los 13.000 a 14.000 dólares por productor (el tope es 20.000 dólares y 20 hectáreas, sólo para quienes viven básicamente de esas viejas fincas).

Preocupaciones

Más allá de las discusiones de las últimas semanas por el color de los tintos -que en definitiva terminó en una posición intermedia-, la actividad vitivinícola mostró señales de preocupación por el abastecimiento, la fuerte retención del producto por los grandes tenedores de volúmenes -hay empresas que están "cuotificando" la entrega de los vinos de color-, la especulación con el precio y la falta de stock hacia fin de año. Es evidente que ante este panorama la problemática del precio de los vinos de color ha pasado a un plano secundario. De todas maneras el precio sigue siendo muy alto, hay operaciones que sobrepasan el $1,80 el litro para un vino genérico de 500 unidades de color; el vino está muy demandado y las retenciones cada vez son más fuertes. En este contexto han pasado cosas casi previsibles: en la actividad se manejan fuertes rumores de que los más grandes de la industria están tirando líneas para importar vino desde Chile y Sudáfrica, a pesar que esta mecánica tiene una logística complicada e impedimentos legales.

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