Se integra un nuevo frente estatal y se define dialoguista

Los coletazos de la división de la CGT alcanzaron a las organizaciones de empleados públicos. Afirman que la UGE, un desprendimiento del Frente de Estatales, representará a 30.000 trabajadores. El nucleamiento será encabezado por Ramírez, de ATSA.
La división de la CGT (Confederación General del Trabajo) obligó al resto de los gremios de la provincia a barajar y dar de nuevo. Los sindicatos que no la integran o que no fueron incluidos en la mesa chica de la central obrera decidieron reacomodarse para definir cómo encarar un año que se vislumbra difícil para la negociación salarial.

Frentes que nacen y otros que se extinguen son el resultado de los primeros movimientos en el tablero sindical de 2009. Una prueba es que hoy, a las 10, quedará conformada la Unión de Gremios Estatales (UGE), un rejunte de 18 organizaciones que se separaron del Frente de Gremios Estatales (FGE) y que busca ser el vocero oficial de los trabajadores el Estado.

Los integrantes de la UGE se definieron como dialoguistas y afirmaron que apoyan al Gobierno de José Alperovich. La asamblea -en Suipacha 553-, elegirá un consejo directivo, encabezado por el titular de ATSA (Asociación de Trabajadores de la Sanidad), René Ramírez.

El dirigente estimó que representará a unos 30.000 empleados. A los 9.000 afiliados de ATSA se sumarán los de la Federación de Sindicatos Municipales y Comunas Rurales, de la Asociación de Empleados del Casino de Tucumán, del Sitravi (Sindicato de Trabajadores de la Vivienda) y de la Estación Experimental. Hace dos meses que ATSA se separó del FGE, en el que -según señaló- quedarían los municipales de la capital, ATE y Vialidad.

“Tenemos que accionar frente a la incertidumbre de la CGT. Los estatales necesitamos una participación directa. Tenemos que tener un espacio formal”, resumió Ramírez.

Por su parte, José “Rina” Contreras, representante de los municipales del interior completó: “Daremos al gobernador el mensaje de que somos la entidad mayoritaria de estatales. Nos tendrá que abrir las puertas para negociar”, argumentó.

“Al quedar excluidos de la CGT sentimos la necesidad de formar algo representativo para los empleados de la provincia. En la nueva CGT no hay quien represente al sector público”, destacó Guillermo Avellaneda, referente de quienes cumplen tareas en el Casino. Miguel Amenta, de Sitravi, aseveró que mantienen un diálogo constante con el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, y que los puntos que le plantearán serán: incrementos salariales, blanqueo de los ítems en negro, estabilidad laboral, un control sanitario anual para todos los empleados y la gestión de un plan habitacional para los que cobran menos de $ 1.500.

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