El INTA llevará un nuevo curso de capacitación en huertas orgánicas a los barrios

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) brindará cursos, a través de su programa Pro Huerta, en diferentes sectores de la ciudad con el fin de crear promotores barriales de huertas. Por eso funcionarias del INTA, encabezadas por la ingeniera Marisa Rouvier, quien además de ser Coordinadora Provincial del Programa Pro-Huerta, es Jefa de Extensión Rural de Río Grande; la técnica Susana Aressi, referente del Pro Huerta en Río Grande y la agente Iris Rodríguez, mantuvieron un encuentro con el director Municipal de Asuntos Comunales, José Luis Ojeda; y dirigentes vecinales de diferentes barrios.
"Le hemos dado toda la documentación pertinente a estos vecinos para que a su vez ellos llamen a otras juntas vecinales para que puedan considerar la propuesta del INTA con los vecinos directamente", agregó el funcionario municipal.

Por último, el Director dijo que el área municipal oficia de nexo en esta propuesta y colaborará con el organismo nacional "para llevar estos cursos a los vecinos y así puedan tener su huerta y usufructuar sus hortalizas frescas", culminó diciendo.

Por su parte, la ingeniera Marisa Rouvier precisó que el objeto de la reunión con los vecinos y el municipio "fue proponer y hacer conocer un próximo curso de promotores comunitarios de huertas y qué mejor oportunidad que utilizar este nexo de la Dirección Municipal de Asuntos Comunales para explicar a los propios referentes vecinales los pormenores de esta propuesta y motivarlos a que los vecinos de los diferentes barrios participen del mismo".

Añadió que "es una buena iniciativa de la gente que ha tenido a su cargo la entrega de los terrenos porque al ser amplios en las nuevas urbanizaciones, permite tener más superficie para su esparcimiento, jardín o por qué no, para que tengan su huerto", celebró.

"Una de los pilares fundamentales del programa Pro Huerta es trabajar articuladamente con otras organizaciones, sean provinciales, municipales o comunales; como ONG’s y asociaciones vecinales", explicó.

Agregó que "estas articulaciones son fundamentales porque es la mejor forma de llegar a la gente para multiplicar la propuesta de una huerta orgánica con el fin de lograr el autoabastecimiento familiar".

Para Rouvier, son múltiples los propósitos de una huerta, "por un lado, el de obtener alimentos en forma sana y económica por parte de las familias o grupos de familias que quieran trabajar en forma comunitaria, institucional o bien, escolar".

"Decimos alimentos sanos porque nuestro modelo de huerta orgánica no incluye la incorporación de productos químicos y es económica porque se pueden reutilizar materiales en una forma que no implique un gasto para la familia y decimos también natural, porque justamente imita los procesos de la naturaleza", agregó.

"En Tierra del Fuego no es imposible producir y obtener alimentos de un pequeño huerto, como verduras y frutos frescos".

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