El INTA Las Breñas transforma desechos en fertilizantes y biogás

En su continuo afán de cuidar el medio ambiente, la Estación Experimental Agropecuaria "Ingeniero Emilio Druzianich" del INTA Las Breñas puso en marcha el proceso tecnológico para evitar la contaminación ambiental en granjas, transformando los desechos en fertilizantes y biogás, mediante la utilización de biodigestores.

El proyecto pertenece al ingeniero en recursos naturales y magíster Raúl Omar Cáceres Díaz, que hace poco tiempo estuvo participando en Holanda del 49º curso internacional de conservación de aguas. En respuesta a la implementación del proceso en la estación experimental breñense, ha puesto a prueba un biodigestor tipo hindú construido en Las Breñas destinado a evitar la contaminación ambiental generada por la limpieza de desechos de cama de pollos, transformándolos en fertilizantes orgánicos y biogás, con el objetivo principal de producir dos subproductos: fertilizante orgánico líquido para ser utilizado en cultivos y biogás para uso doméstico.

Esta tecnología es de uso mundial y muy difundida en diversos países desarrollados de Europa, especialmente Alemania. Es una campana de un metro cúbico que se asienta sobre una fosa de un metro y medio cúbico cubierta de ladrillos revestida y sellada para evitar filtraciones, la cual recibe las cargas quincenales de desechos, estabiliza las entradas y salidas por un sistema de vasos comunicantes, es decir, si se cargan veinte litros en volumen, considerando sólidos y líquidos en partes iguales, se obtienen veinte litros de fertilizante orgánico. La fosa tiene un cuarenta por ciento de sólidos y sesenta por ciento de agua. Esto, debido a que gradualmente se va secando la mezcla, es necesaria una masa semilíquida para un buen funcionamiento, para lo cual cuenta con un molino mezclador incorporado. Muy importante es el llenado en un solo momento para mejorar la eficiencia de trabajo, por lo que será necesario acumular todo el volumen de sólidos en un lugar apropiado hasta tanto se haga la carga.

La campana al estar semisumergida aísla el proceso de fermentación, produciendo biogás por un proceso anaeróbico que por medio de un sistema de filtros puede eliminar el olor de gas sulfúrico y transmitir el color azul a la llama en el quemador. La llama es imposible que retroceda a la campana ya que burbujea en líquido antes de pasar hacia la cocina. Una variante al diseño es agregar un compresor para acumular el excedente de gas. De todas maneras la campana es flotante y al elevar su presión interna acumula gas en su interior hasta cierto límite. El biodigestor no produce olores ya que todo se degrada en un sistema cerrado.

El costo de construcción, incluyendo mano de obra, no excede los $ 2.500, es una alternativa de desarrollo en la región que tienen incorporado el sistema de producción animal a pequeña escala ya sea producción avícola, porcina, bovina y caprina, abasteciendo en forma normal el consumo diario de gas de una familia tipo, luego que el sistema entra en régimen al finalizar la tercera semana de fermentación. Si bien ya comenzó a funcionar, todavía faltan las mediciones científicas que completen la investigación, como por ejemplo cual es la dosis recomendada de fertilizante para uso agrícola. Los productores interesados, pueden verlo funcionar en la Estación Experimental INTA Las Breñas y acompañar el proceso de adopción de tecnologías que ayuden a conservar el medio ambiente, reduciendo la contaminación que siempre se genera en las granjas, generando fertilizantes y biogás a partir de los desechos propios de la actividad agropecuaria.

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