Insulza quiere que la isla vuelva a la OEA.

Dijo que pedirá a la asamblea general de su organización derogar la resolución que suspendió al país caribeño en 1962.
Mientras crece la presión regional a la Casa Blanca para que levante el embargo a Cuba, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo ayer que pedirá a la asamblea general de su organización derogar la resolución que suspendió la membresía del país caribeño.

De ser exitosa, la gestión llevaría al retorno de ese país a la institución después de casi 50 años de suspensión. Insulza dijo que hará el pedido sin consultar previamente a Cuba, que reiteradamente ha dicho que no tiene interés de retornar a la OEA.

La petición para anular la resolución se hará en la asamblea general de la OEA que se realizará a fines de mayo en San Pedro Sula, Honduras, según dijo Insulza. La asamblea es el órgano de mayor jerarquía de la organización y la conforman los cancilleres, que se reúnen una vez al año.

"Vamos paso por paso; mi primer planteamiento es que deroguemos la resolución del año 1962, y eso se lo voy a pedir a la asamblea general de la OEA", dijo Insulza, en un intervalo de una de las sesiones previas a la V Cumbre de las Américas, que comenzó ayer.

El diplomático chileno recordó que su posición siempre fue que, antes de hablar siquiera el tema con Cuba, la OEA debía plantearse la derogación de la resolución.

El anuncio se produjo cuando el tema cubano, que no figura en el borrador de la declaración de los presidentes, cobró inusitada actualidad luego de que Washington flexibilizó recientemente restricciones de viajes y envíos de divisas a la isla. Cuba fue suspendida de la OEA en 1962 con el argumento de que su sistema político marxista-leninista era "incompatible" con el sistema interamericano representado por la organización.

Esa resolución fue aprobada por 14 países y rechazada por uno, la propia Cuba. Seis países se abstuvieron: la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y México. La organización tenía entonces 21 miembros; posteriormente se unieron los otros 14, mayormente Estados del Caribe.

Para el retorno de Cuba, se requiere que la asamblea general anule la resolución, lo cual puede lograrse con el voto a favor de dos tercios de los miembros, o 23.

Si Insulza ha formulado el anuncio de su gestión en favor del retorno cubano es porque posiblemente tiene el respaldo necesario, ya que es un funcionario cuyas acciones dependen de los gobiernos.

Todos los países de la OEA, excepto México, rompieron relaciones diplomáticas luego de la suspensión. Pero la mayoría las restituyó a partir de la segunda mitad de los años 60.

Consultado sobre recientes declaraciones de funcionarios en Cuba de que no le interesa regresar a la organización, Insulza dijo: "Naturalmente, si mi país hubiera estado suspendido cerca de 50 años de una organización, yo estaría muy molesto".

Ayer, en Venezuela, adonde asistió a la cumbre del ALBA, el presidente cubano, Raúl Castro, desechó la posibilidad de regresar a la OEA: "Primero [...] nacerá una serpiente de un huevo de águila". Y añadió que era una organización que "tiene que desaparecer".

Pero en días recientes, Castro y Obama habían emitido declaraciones que parecerían auspiciar una nueva era. Castro dijo que le hizo saber a la Casa Blanca que está dispuesto a discutir sobre derechos humanos, libertad de prensa y presos políticos. Obama, por su parte, afirmó que no tendría ningún problema de abortar el tema de Cuba en la Cumbre de las Américas.

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