¿Es el Instituto de Oncología una prioridad sanitaria en Corrientes?

Tomando en cuenta la misiva publicada en distintos medios por los dres. Jorge Raúl Zimmerman y Guillermo Raúl Harvey en respuesta a opiniones.

Referentes a la construcción del Instituto de Oncología, permítaseme expresar algunas consideraciones. Las mismas están lejos de contestar las agresiones allí vertidas hacia mi persona, y pretenden elevar el nivel de discusión. El tema de fondo de esta controversia va más allá de la construcción de una Institución y tiene que ver con políticas en salud pública.

A diferencia de los Doctores arriba mencionados, quienes creen cerrado el tema, entiendo que a los efectos de que la población de Corrientes tenga mayor información sobre el mismo, las opiniones deben continuar. Los únicos beneficiarios de esta discusión serán los espectadores quienes podrán sacar sus propias conclusiones

¿Cuál es mi fundamento para oponerme a la construcción de esta Institución? ¿Por qué digo que es como poner un “Mercedes en un rancho”?

Independientemente que la frase parezca dura, para lo cual les pido perdón si esto los ofendió, la misma no se aleja de la realidad.

Para nadie es novedad que somos una de las provincias más pobres, postergadas y con peores indicadores de salud del país. La esperanza de vida de cada habitante de esta Provincia es una de las menores de la Argentina, siendo sólo Chaco y Formosa las provincias que tiene menor esperanza que nosotros. Estos datos surgen del documento sobre Indicadores Básicos en Salud de la República Argentina que anualmente son elaborados entre el Ministerio de Salud de la Nación y la Organización Panamericana de la Salud.

Acorde a cifras oficiales, que se puede acceder gratuitamente por Internet, alrededor de dos de cada 3 niños en esta región del país vive en hogares pobres. Uno de cada cuatro chicos tiene una madre analfabeta o semianalfabeta. Sin mencionar que estamos entre las provincias con mayor mortalidad infantil y materna del país.

Respecto a esto último, y a los fines de que me sirva de fundamentación, es digno de comparar algunos datos con provincias cercanas como la de Misiones. En 1980 la mortalidad infantil en Misiones estaba 7 puntos por arriba de la de Corrientes (51 %o vs. 44 %o); en el año 1990 estas cifras se emparejaron (31,8 vs. 31,7 respectivamente), y actualmente tiene la provincia de Misiones tasas de mortalidad infantil menores a la nuestra (13,7 vs. 15,2). ¿Cómo lo lograron los misioneros? ¿Construyeron grandes Instituciones de especialistas? Pues no, mejoraron su sistema de Atención Primaria de la Salud.

Acorde a la Red Solidaria, en su trabajo sobre el Mapa del Hambre, nuestra región y nuestra provincia en particular tienen los peores indicadores. Tomando cifras surgidas de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud hecha por el Ministerio de Salud de la Nación, nuestra provincia tiene el porcentaje más alto de desnutridos del país con casi el 7% de nuestros niños menores de 5 años con desnutrición. Además de esto existe un signo más que alarmante, este dato crudo oculta que la mayor desnutrición se encuentra en nuestras niñas, quienes tienen el triste privilegio de encabezar los datos del país con el 10% de ellas desnutridas. Tenemos como región uno de los porcentajes más altos de madres adolescentes, uno de cada cinco de nuestras madres son menores de 20 años. Bajo todo este panorama que no nos sorprenda cuando vemos que la violencia juvenil aumenta.

Por lo tanto no se necesita ser Premio Nobel para ver que nuestra realidad sanitaria no se parece a un palacio. Es decir, tan sólo quise expresar en términos simples que nuestra situación sanitaria se parece más a un rancho que a una lujosa mansión.

¿Tiene algo que ver esto con la creación de un Instituto de una Especialidad?

Permítanme exponer mi punto.

Los datos arriba mencionados pueden hacernos caer en la simpleza de pensar que la culpa es de los encargados del Ministerio de Salud, sin embargo veamos algunos datos.

El presupuesto de la Provincia de Corrientes del año 2008 asignaba al Ministerio de Salud algo más de 230 millones de pesos, de los cuales casi 180 millones están dirigidos a pago de sueldos del personal. Por lo tanto, le queda al Señor Ministro la “abundante” cifra de un poco más de 50 millones de pesos para cubrir las necesidades de casi 40 hospitales de la provincia, de los muchos Centro de Atención Primaria de la Salud de la Provincia, de los Programas, etc., en lo que respecta a compra de medicamentos, insumos, reparación de aparatos, pago de electricidad, agua, etc.

Acorde a opiniones de expertos, se necesita anualmente el 10% del presupuesto inicial de construcción de un hospital para el mantenimiento del mismo. Por ejemplo el Hospital Juan Pablo II costó alrededor de 20 millones de dólares en momentos que el Dr. Harvey era Subsecretario de Salud de la Provincia, o sea, se necesitan dos millones de dólares anuales solamente para mantener las instalaciones del Hospital y sus equipos.

Este dinero debería provenir casi exclusivamente del presupuesto provincial, ya que más del 80% de nuestros pacientes no tienen obra social ni recursos producto de lo señalado más arriba respecto a la realidad económica de la infancia en la Provincia.

Por lo tanto si sumamos a esto lo que necesita el Hospital Escuela, el Vidal, el Llanos, los del Interior, etc., etc., veremos que si con ese presupuesto el Ministro de Salud puede hacer algo, debería ser cambiado a Ministro de Economía.

Vayamos a situaciones concretas,

La Dirección de Emergencias de la Provincia tiene sólo 5 ambulancias, de los cuales actualmente sólo funcionan 4. Por su uso y antigüedad es muy común que entren a taller, lo que trae enormes dificultades pues ante un presupuesto acotado el arreglo demora días Todos los días escuchamos quejas de los usuarios pues las ambulancias no llegan a tiempo. Realmente mis respetos a la Directora de emergencias pues hace magia para que las cosas salgan bien.

La principal causa de ceguera infantil es aquella que se produce en los recién nacidos prematuros debido a una inmadurez del sistema vascular retiniano llamada Retinopatía del Prematuro. Si bien esta enfermedad es muy común entre los prematuros, se puede y se debe prevenir que la misma progrese hasta lesiones graves que provoquen la ceguera mediante algunas cuestiones. Una de ellas es la medición de los niveles de oxígeno a través de aparatos llamados saturómetros en todo paciente prematuro que reciba oxígeno. Pues bien, con sólo recorrer los servicios de Neonatología Provinciales uno se puede dar cuenta de su escasez ya que siempre se choca contra la misma respuesta “no hay presupuesto”. La otra es el control de la visión en todo paciente prematuro antes del alta por médicos oftalmólogos especialistas en pediatría, lo cual falta y mucho. La Organización Mundial de la Salud ha emitido un Programa llamado VISION 2020. Su propósito es que para esa fecha se anulen todas las causas prevenibles de ceguera, de la cual la Retinopatía del Prematuro es la principal. Por el camino que vamos, y si la asignación de recursos se sigue desviando hacia otras cosas estaremos lejos de cumplir con ese objetivo mundial.

La Ley Nacional 25415 determina la necesidad de detectar tempranamente la hipoacusia en los recién nacidos a los efectos de un tratamiento precoz que mejore su pronóstico. Esto se realiza a través de un estudio llamado Otoemisiones Acústicas Transitorias. Es obligatoria su realización en todos los niños al salir de las Maternidades y para ello se necesita un aparato especial y fonoaudiólogas que sepan hacerlo. Casi todas las Neonatologías de la Provincia no lo tienen, por lo tanto, la detección temprana de niños hipoacúsicos no se puede hacer, con la consiguiente pérdida de tiempo en el tratamiento y posibilidad de mejorar su calidad de vida en el futuro.

La principal causa de muerte súbita (paro cardiaco) en el adulto es la fibrilación ventricular la cual si es tratado adecuadamente puede tener una sobrevida cercana al 80%. Este tratamiento adecuado en los primeros momentos consiste en el masaje cardiaco, la mejoría de la respiración y la administración de shock eléctrico a través de un desfibrilador. Invito a la población a preguntar cuantos Centros de Atención Primaria tienen estos aparatos. Generalmente lo que pasa es que se espera que llegue la ambulancia, cuestión que es tarde por el tiempo que transcurre. Pues bien, no se compran estos aparatos por “falta de presupuesto”.

Y así, podríamos enumerar situaciones, que si quieren las hacemos, pero vendrían a hacer un documento de 500 páginas.

Mis enormes respetos a todos los médicos y personal de salud de esta provincia que sabiendo lo que tienen que hacer no lo pueden hacer por la falta de equipos pues siempre “no hay presupuesto”. Mientras ven que otros tienen todo como el primer mundo y ellos se parecen al último mundo.

Nuevamente culpar a las autoridades o decir que mienten al decir que no hay presupuesto para estas cosas es simplificar las circunstancias.

Permítanme citarlo al Subsecretario de Finanzas de Corrientes, el Contador Eric Martínez que dijo en un artículo publicado este fin de semana pasado “El pronóstico de la economía del país y la Provincia es negativo y durante este ejercicio habrá que reasignar los recursos y tratar de mantener un Presupuesto equilibrado. Tras remarcar la necesidad de ser prudentes en cuanto a la asignación de los fondos, el funcionario explicó que los distintos presupuestos a partir del año 2002, en un país y en una Provincia en crecimiento, eran superiores a los años anteriores por lo que las expectativas de contar con recursos eran importantes y esto no está sucediendo en Corrientes. La provincia, al igual que todas, formula su presupuesto en función de sus ingresos propios y los ingresos que vaya a percibir en concepto de coparticipación. El año pasado Nación remitió lo que estimaba iba a recaudar y se iba a coparticipar en distintas provincias, entre ellas Corrientes. Eso no se ha cumplido en lo que va del año 2009”. En castellano simple, el pronóstico económico marca que cada vez habrá menos plata que repartir.

¿Está mal la comparación de la creación del Instituto con un Mercedes Benz?

Creo que lo doctores tienen la mejor intención de crear lo mejor del mundo en Corrientes. El punto no es ese, el punto es ver como se hace para reasignar el dinero, pues todo sale del mismo bolsillo, el del Estado provincial. Si se le da a uno se le saca a otro, no hay mayores secretos.

Por lo tanto, hacer una nueva Institución con Resonador Magnético nuclear, Tomógrafos de última generación, etc., me parece por lo menos desproporcionado en vista de las urgencias de otros sectores de la Salud, pero sobre todo porque esa atención se puede realizar con solo mejorar la gestión de recursos ya existentes.

La provincia ya tiene un Resonador en el Instituto de Cardiología con una inversión millonaria en dólares. ¿No se puede gestionar mejor el uso de este recurso?

Pero supongamos que se necesiten estos aparatos porque no dan abasto los ya existentes, ¿cómo se mantendrán? ¿Pasará lo mismo que los tomógrafos del Hospital Escuela y Pediátrico que cada dos por tres se rompen y no hay presupuesto para arreglarlos? ¿No se puede gestionar mejor el uso de estos? Por ejemplo el tomógrafo del Hospital Juan Pablo tiene horarios del día en que no se usa, pudiéndose realizar las Tomografías de pacientes oncológicos.

Ante la falta de presupuesto, ¿qué sale más caro, arreglar el Hospital Vidal, con todo el beneficio que eso traerá aparejado para el resto de los enfermos, incluso si se quiere comprar un tomógrafo, o hacer una nueva Institución como lo será el Oncológico?

La mayoría de las Instituciones Oncológicas citadas como ejemplos por los Doctores en su misiva son privadas o semiprivadas o tratan sólo pacientes adultos. Así por ej, el costoso equipamiento del Hospital Oncológico de Olavarría lo compró la Fundación Fortabat y colocó estos en un Servicio Público en sus comienzos. Y miren Uds. que paradoja, tal cual lo expresado por el Dr. Marcelo Rojo, ex director del Hospital Municipal de Olavarría (único en esa ciudad) y actual Jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos de dicho nosocomio, el mismo no acepta pacientes oncológicos pediátricos por lo que los niños de Olavarría deben ser derivados a centros entre 400 y 500 km de su ciudad que tiene una “gran” institución para los más grandes, pero no para ellos.

Los más grandes servicios de Oncología Pediátrica del mundo están en Hospitales Pediátricos generales. Simplemente basta recordar que en los últimos 20 años se han construido muchos hospitales pediátricos públicos y gratuitos (Garrahan, Alasia- Santa Fe-, de la Santísima Trinidad – Córdoba-, Notti de Mendoza, etc.) todos ellos con la incorporación de servicios de Hemato Oncología. A nivel Internacional el mejor hospital de EEUU, el Children´s de Filadelfia tiene su propia Unidad de Hemato Oncología, al igual que los recientemente edificados Children´s de Texas y de Pittsburgh, al igual que en Canadá el Toronto Hospital for Sick Children´s. También existen en el mundo muy buenas instituciones pediátricas exclusivamente oncológicas, pero son privadas y su objetivo es otro.

Pero tal vez los doctores Zimmerman y Harvey tengan razón y debamos hacer Instituciones acordes a las mayores causas de mortalidad. Entonces hagamos un Instituto para los accidentes, otro de Neumonología, otra para los Nefrología y así sucesivamente y cerremos todos los hospitales generales ya que los primeros serán mejores para la Salud de la población.

¿Y el recurso humano?

No dudo que el recurso humano al que aspiran los doctores será de excelencia y han entendido mal cuando hablé de la atomización de la Salud. Cuando me refería a esto era porque al igual que la Oncología todas las especialidades tienen derecho a pedir su propio centro y eso es lo que atomizará la salud. Así por ej, ¿por qué no hacer un Instituto de Neurología?

Coincido con los doctores con lo multidisciplinario de la Oncología, es más así lo expuse. La furia no les dejó ver que mi preocupación es como van a nutrirse de los médicos especialistas que sirvan de apoyo al paciente oncológico

¿De dónde los sacarán? Pues si son provenientes de nuestra provincia seguro le quitarán el recurso humano a otra institución. Por ejemplo, necesitarán cirujanos pediatras, especialistas que escasean a tal punto que el principal servicio de Neonatología de la Provincia, el Hospital Vidal no tiene ni siquiera uno, con el trastorno que eso significa. Sin ir más lejos la semana pasada nació un niño con una alteración que coloca los intestinos en el tórax (hernia diafragmática) y tuvo que deambular por tres hospitales antes de llegar al Juan Pablo II en vez de haber sido asistido directamente en dicho servicio. O por ejemplo, el Hospital Juan Pablo II tiene sólo dos neurocirujanos que si uno va al Oncológico, nos quedaremos con uno de Guardia 365 días al año. ¿De dónde provendrán los anestesistas debido al escaso número de especialistas pediátricos en la Provincia lo cual provoca la postergación de muchas cirugías y listas de espera interminable para muchos niños correntinos? Ni que hablar de las enfermeras o los bioquímicos o las kinesiólogas.

La otra opción es traer profesionales fuera de la Provincia, ante lo cual surge la pregunta, ¿cuánto le pagarán? Pues si es con los sueldos normales de la Provincia seguramente no vendrá nadie. Vivimos diariamente con la emigración de nuestros jóvenes médicos que van a otras provincias por el mejor futuro económico. El único consuelo que nos queda es el respeto que les tienen por su excelencia en la formación.

Ahora si la idea es pagarle sueldos más altos o “de otra provincia” ¿cómo se les explicará esto a los maestros, médicos, enfermeros, policías de esta provincia, que tienen un sueldo que apenas les permite vivir? Un enfermero gana alrededor de 1300 pesos y la línea de pobreza en la Provincia es de casi mil pesos, o sea, lo dejo para el análisis de Uds.

Entonces ¿esto se soluciona con plata?

Invito a todos a leer los documentos de los Objetivos del Milenio de la Organización Mundial de la Salud, firmada por 191 Jefes de Estado del mundo en el año 2000 que establece las prioridades en salud en el planeta. En ninguno de los ocho objetivos que tiene el documento está la construcción de Hospitales oncológicos y sí dos de esos objetivos tienen a la salud materno infantil como prioridades.

Pero aún más, en los planes de Salud de países como Canadá, Inglaterra, Chile, las prioridades tampoco pasan por la construcción de grandes hospitales. Invito a los Dres. Zimmerman y Harvey a leer estos documentos que marcan una tendencia en el futuro de la Salud Pública, modelos que creo deberíamos imitar.

Canadá con uno de los estándares más altos de salud del mundo reconoce que el cáncer de pulmón está creciendo sobre todo entre las mujeres, y analizan que el motivo es el número de fumadoras. Pero en lugar de establecer como prioridad la construcción de institutos oncológicos prioriza la prevención y la lucha contra el tabaco. Entonces, creo que cae de maduro que si, como dicen los doctores Zimmerman y Harvey “sólo en el Siglo XXI morirán por causa del tabaco 1.000.000.000 (mil millones) de personas”, no es construyendo grandes centros como se soluciona esto sino luchando contra el tabaco. Utilizar los mayores recursos para tratar la enfermedad y no para prevenirla, es un error enorme. Nosotros, los ignorantes seguimos creyendo en la sabiduría popular que dice que es mejor prevenir que curar

Son las actividades de prevención realizadas en los Centros Primarios de Atención de la Salud donde se debe reforzar y priorizar el presupuesto en salud.

Les recomiendo a los Doctores Zimmerman y Harvey lean el Libro de Roberto Passo Nogueira “La Salud que hace mal” que se dirige a romper con el paradigma que interpreta la calidad en salud como la acumulación de tecnologías ultramodernas y de personal altamente especializado.

Hablando de plata los doctores Zimmerman y Harvey dicen que han realizado “ahorros millonarios” a través del Banco de drogas Oncológicas. Pues bienvenido sea eso, pero les recuerdo que ese el deber de Uds. como funcionarios y nadie en la Provincia le tiene que agradecer nada. Si no, démosle una medalla a cada maestro porque le ha enseñado a un chico. Ahora, el haber “ahorrado millonariamente” el dinero del pueblo de Corrientes no les da el derecho de hacer lo que quieran con ese ahorro.

Por último, les ruego a los Doctores Zimmerman y Harvey que dejen de lado las agresiones personales opinando si tengo conocimientos o no para discutir estos temas. Esas agresiones no hacen más que desviar el centro de la cuestión, a menos que ese sea su objetivo.

Si después de 17 años de estar atendiendo las complicaciones de los pacientes oncológicos en centros pediátricos de excelencia, como el Hospital Garrahan (el principal Centro de Oncología de Latinoamérica) el Hospital Juan Pablo II, el Hospital de Niños de Santa Fe, Children´s de Boston, por mencionar sólo algunos, no estoy capacitado para hablar del tema, sepa los que lean esta nota dejar de lado mis apreciaciones. Pero no creo que los únicos que pueden opinar sobre la oncología son los Oncólogos de adultos, ¿o los pacientes oncológicos pediátricos no le importan a nadie?

Como docentes universitarios debemos mantener discusiones académicas, donde las opiniones del otro pueden parecernos bien o mal acorde a nuestros conocimientos, pero ello no signifique que quien opine distinto a nosotros sea nuestro enemigo o mala persona. La descalificación personal nos aleja del contenido científico que la sociedad espera que tengan nuestras discusiones.

Arrogarnos que somos los dueños de la verdad nos acerca a un mal tan temido en el médico que es la soberbia. La Medicina diaria se nutre de discusiones, los pases de sala, los ateneos, los congresos, las editoriales médicas. En todos ellos hay tesis y antitesis, mantengámosla en ese nivel. Todos los días agradezco que mis residentes desafíen mis conocimientos, me mantiene vivo y me hacen saber de mis limitaciones y de mi ignorancia lo que me permite buscar las herramientas para corregirlas.

Lamento si mi pensamiento los molestó u ofendió, simplemente lo expuse ante una requisitoria periodística. También les pido lean atentamente lo que escribo pues su enojo los lleva a asumir cosas que yo no dije como que quiero que todos los chicos con patología oncológica sean tratados en el Hospital Garrahan. Gracias a Dios tenemos un excelente Servicio de Oncología en el Hospital Juan Pablo II y hace mucho que los pacientes que se derivan son la enorme minoría.

Mi único objetivo y lo único que me moviliza es que los niños y madres de mi provincia reciban equitativamente el mismo trato que otros. Estoy cansado de que se nos sigan muriendo niños y madres en cifras alarmantes y haya muchos distraídos.

Existe en Economía de Salud un indicador que trata de medir las inequidades, que se llama índice de pseudo Gini y el mismo mide el resultado de la evolución de los pacientes en distintos lugares del sistema. Provincias como Santa Fe tienen un índice de pseudo Gini cercanos a 0,06 en lo referente a mortalidad infantil entre sus municipios. La Argentina, en la elaboración de los Objetivos del Milenio trazó la meta de tener un índice de seudo Gini menor a 0,1 como meta para el año 2015. Corrientes tiene, en lo referente a mortalidad infantil un índice de seudo Gini de 0,16, lo que demuestra una gran inequidad entre los distintos departamentos de la provincia. No es el mismo riesgo para un chico nacer en Corrientes capital que nacer en Pueblo Libertador.

Para terminar cito textualmente una frase colocada en el documento del Plan de Salud de Canadá extraído de la más prestigiosa revista médica británica, el British Medical Journal:

“Lo que importa al determinar la mortalidad y la salud de una sociedad no es tanto cuan sana es esa sociedad sino cuan ecuánime es la distribución de la salud. Cuanto más ecuánime sea distribuida la salud más sana será la sociedad.”

Que tengan un buen día

Dr Roberto Jabornisky

DNI 14946188

MP 2192

Médico Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos

Hospital Juan Pablo II Corrientes

Docente Cátedra 1 Pediatría Facultad de Medicina UNNE

Docente Emergentología facultad de Medicina UNNE

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