"Las instituciones tienen que estar por encima de los resultados electorales".

Zamora habló del impacto de la crisis económica mundial en la provincia, el futuro de las discusiones salariales, del escenario político-electoral, la inseguridad y la movilidad social.
Frente a la crisis internacional y los problemas de la economía argentina, ¿cómo evalúa la situación económica-financiera de la provincia? ¿Se aproximan tiempos difíciles?

En el mensaje anual a la Legislatura hice un informe pormenorizado de la situación financiera de la provincia y una explicación que la ratifico. En este mundo tan globalizado cualquier impacto en la economía mundial impacta sobre todos los países y las provincias no somos una isla. Hubo durante enero y febrero una merma en la recaudación de los ingresos coparticipables por la baja del consumo, la caída del movimiento y las transacciones comerciales que es lo que alimenta los fondos coparticipables. A partir de mediados de marzo esto se ha normalizado, no en la medida que teníamos presupuestado, pero tomamos las medidas en cuanto al control del gasto para quedar en igualdad de condiciones ingresos con egresos. Esto ha sido posible porque la provincia ha tenido un presupuesto equilibrado, ya que la cantidad de gastos fijos no ha sido en proporciones importantes, y por otra parte, por el bajo nivel de endeudamiento. Por eso deben quedarse tranquilos los santiagueños porque durante 2009 no hay preocupación en cuanto a que se deban tomar ajustes que caigan sobre salarios, sobre el nivel ocupacional y tampoco sobre la obra pública; quizá no tengamos una curva de crecimiento, pero vamos a mantener los niveles que teníamos desde principio de año, y que son record histórico, porque hoy el nivel ocupacional en cuanto a la inversión en materia de construcción pública en obras de infraestructura está garantizado durante 2009 y gran parte de 2010.

En este contexto, ¿es posible pensar en mejorar los salarios de la Administración Pública o la prioridad debe estar en garantizar las fuentes de trabajo?

Tenemos un compromiso con la Mesa de Diálogo del Trabajo que es mantener los niveles de discusión salarial que mantiene la Nación. Este lo hemos hecho e incluso hemos adelantado con alguna cuota porcentual a cuenta de las discusiones. A nivel nacional hubo ya una definición de las paritarias que implican una parte en junio, que nosotros la anticipamos en marzo. Pero en la Mesa de Diálogo se va a discutir en los próximos días cómo afrontamos el incremento que se tiene que dar en agosto, porque se tiene que cumplir con un 15% y hemos quedado a mitad de camino. Vamos a ir cumpliendo con las mismas pautas nacionales, de la misma manera que hemos cumplido con la escala docente. En el país ningún docente debe ganar menos de $ 1490 de bolsillo por cargo, hasta dos cargos, y en Santiago no hay ningún docente que gane menos de $1590, estamos cien pesos por encima. Hay que tener mucho cuidado en el país de que las pujas salariales no generen inflación y terminen generando desocupación y recesión.

¿Qué obras aspira ver finalizadas una vez cumplido su mandato? ¿Hay alguna que tenga a su criterio prioridad sobre otra?

Es importante destacar que no queda hueco del mapa provincial sin que la inversión pública esté presente, sea través de recursos propios o de recursos nacionales, compartidos o esfuerzo conjunto entre Nación-Provincia-Municipios. Agua, caminos, energía, viviendas, escuelas, hospitales, recuperación de sistema viales rurales, represas, acueductos, puentes, viviendas rurales, eso lo vamos a encontrar en toda la provincia porque estamos trabajando. Pero hay algunas obras que se destacan porque son emblemáticas; que hoy tengamos una de las mejores terminales de ómnibus del país sino también de Sudamérica, no es sólo una obra ejecutada y una promesa cumplida. Hay obras importantes para el desarrollo que estamos ejecutando, como el dique Figueroa que está en construcción con fondos nacionales.

Después del 28 de junio puede cambiar la composición del Congreso Nacional. Si esto sucede, ¿cómo estima que seguirá la relación Provincia-Nación?

Para mí no tiene nada que ver. Hay que ser respetuoso de las decisiones de la gente y las instituciones tienen que estar por encima de los resultados electorales. A mí me tocó gobernar un municipio en un contexto de crisis en el que tenía por abajo un Concejo Deliberante mayoritariamente opositor, y por encima un gobierno provincial y nacional de otro signo político. Jamás me fijé en eso y pudimos gobernar tranquilamente porque ésa es la responsabilidad que tenemos quienes tenemos vocación política y tenemos la responsabilidad de estar a cargo de alguna institución de la República.

¿En algún momento el presidente del Partido Justicialista le pidió que sea candidato a diputado nacional en forma testimonial?

No, jamás. Nunca me lo pidió, para nada.

Hace pocos meses ganó las elecciones con más del 85 por ciento de los votos. ¿Cree que una oposición deslucida le hace bien al sistema democrático? ¿Cree que ese fuerte respaldo de la ciudadanía le permite aspirar a un tercer mandato, previa reforma de la Constitución provincial?

Siempre digo que hay que tener dos cosas: dignidad en la derrota y humildad en el triunfo. Quien haya tenido un mal resultado tiene que tener la dignidad de saber que es la gente la que lo ha dispuesto. El haber obtenido este triunfo lo tomamos con mucha humildad y responsabilidad, porque siempre lo dije antes de ser gobernador, cualquiera puede ganar o perder elecciones y llegar al gobierno, pero para poder gobernar bien y para todos necesitamos del conjunto de los santiagueños. Ése es el más importante de mis objetivos. Cuando reformamos la Constitución de la provincia obtuvimos el 90% de los votos para hacerlo, y no pusimos reelecciones sino que pusimos tope a las mismas. Creo que es bueno ponerle un tope a las reelecciones.

¿Qué lectura hace sobre la presentación en la provincia de 10 espacios políticos en las próximas elecciones y que de ellos 8 sean contrarios a las políticas del gobierno nacional?

A lo mejor ha bajado el nivel de participación porque siempre se han presentado casi veinte espacios políticos y la mayoría siempre ha sido opositor. Lo importante es que igualmente no es poca la participación, diez partidos políticos, ocho que no comparten las políticas nacionales, y nueve entre los provinciales, es bueno porque es una gran cantidad de canales de expresión que la gente puede tener en forma democrática.

¿Qué diferencia a los candidatos del Frente Cívico respecto de los de la oposición?

Yo no opino de los candidatos de la oposición. Lo que le puedo decir a la gente es que los candidatos que llevamos en el Frente Cívico tienen un fuerte compromiso y van a trabajar por los intereses de la provincia.

¿Su aspiración para las próximas elecciones de diputados es mantener el mismo caudal de votos?

Ninguna elección es igual que otra. Nosotros aspiramos a que la gente nos acompañe con el voto. Siempre lo digo antes de cada elección, no después porque no especulo con las elecciones, sé que de alguna manera ésta es la séptima elección en la cual el Frente Cívico se presenta y de alguna manera cuando uno está gobernando, se plebiscita lo que está haciendo, más allá de los candidatos que vayan y de lo que la gente elija. Así que esperamos que si la gente cree que estamos haciendo bien las cosas, nos acompañe este 28 de junio con el mayor porcentaje posible.

¿Las coincidencias políticas con la Presidenta de la Nación condicionan las relaciones institucionales de la provincia?

Nosotros las coincidencias políticas con el Gobierno nacional empezaron por coincidencias institucionales. Lo político siempre es secundario, lo importante es lo institucional y la verdad es que yo estoy muy conforme y agradecido y por eso políticamente coincido, porque la mirada federal que ha tenido el ex presidente como la actual Presidenta, han cambiado la fisonomía de la provincia en cuanto a esta realidad de estar presente en importantes decisiones desde la óptica federal que a lo mejor antes eran obviados. Creo que es importante para todos los santiagueños.

En algunas provincias hubo fuertes críticas por el manejo de la información oficial respecto dal dengue. En este sentido, ¿cómo evalúa esta situación aquí en Santiago?

Para nosotros la salud siempre es un tema delicado, máxime cuando se trata de una posible epidemia. Nunca se restó información para nada. De hecho hay un mapa de la provincia permanentemente monitoreado desde afuera, pero informamos todos los casos de dengue, la enfermedad ha ido progresando pero no ha sido una explosión epidémica. De hecho, hay departamentos en la provincia en los que no se ha detectado ningún caso.

Los bolsones de pobreza y marginalidad han disminuido aunque aun siguen siendo altos. ¿Qué hace falta para revertir esta situación teniendo en cuenta que los últimos años se han recibido elevados montos de coparticipación?

No es que envió un nivel alto, la coparticipación es automática y la Nación recaudó más dinero y las provincias fuimos beneficiadas. Esto permitió un crecimiento económico que reactivó el consumo, el comercio y generó un nivel ocupacional mejor al que teníamos hace cinco o seis años atrás. Siempre que se crece también se producen otros niveles de exclusión. Hay sectores que siguen pobres y se produce una diferencia social mucho más grande. Lo que se trata de luchar y cuando se habla de redistribución de la riqueza es justamente eso. Hay lugares en donde hay una vivienda de tres millones de dólares y al lado un rancho, un productor que ganó mucho dinero un pobre que sigue siendo pobre. Eso ocurre en Santiago del Estero y en todo el país. Lo que tenemos que crear son las condiciones para nivelar hacia arriba. La asistencia social es importante pero es coyuntural. Lo importante es lo estructural es generar condiciones para la educación, favorecer la radicación de inversiones genuinas, de una mejor distribución de la riqueza para que no haya ciudadanos de primera y de segunda.

Santiago ha firmado con todas las provincias del NOA un acta compromiso para la atención de casos de violencia doméstica. ¿Qué planes hay en la provincia para terminar con la violencia familiar, el abuso infantil y la trata de menores?

Tenemos que considerar que no es un tema provincial o nacional, es un tema mundial. Los más altos índices no se dan en los países como el nuestro, en Europa estos índices son más altos y son países que tienen niveles más altos culturales y socieconómicos que los latinoamericanos, pero creció en los últimos tiempos e hizo que se encienda una luz de alarma y por lo tanto debe existir una mayor concientización. No sólo existe la ley nacional de violencia doméstica sino que muchas provincias, como el caso nuestro, avanzamos en la legislación que fue aprobada por unanimidad. Fue una feliz idea la de la Junta de Cortes del NOA, nos vamos regionalizando para discutir interpoderes para que no sea un problema nada más de la justicia, de los legisladores y de los poderes ejecutivos, sino de los tres poderes para que vayamos trabajando en forma integral.

¿Cómo evalúa los niveles de inseguridad en la provincia? ¿Está satisfecho con la actuación de las fuerzas de seguridad?

Estoy satisfecho con las fuerzas policiales porque emprendieron un camino de recuperación de algo que es fundamental como la capacitación. Los cuadros policiales ingresan por exámenes. Hay un permanente trabajo de formación y profesionalización. Estamos trabajando en la logística y en la infraestructura de la Policía. Vemos que hay una gran vocación en la policía. Hay errores como en todas las instituciones y gente que no está a la altura de las circunstancias y tienen que someterse al juzgamiento de la sociedad y de la propia fuerza porque cuando tiene que haber un sumario porque no cumple, se lo separa de la fuerza pero también es importante destacar cuando el policía hace bien las cosas. Hay muchos casos en la provincia que se previenen y que se logran esclarecer. La inseguridad es un tema general que implica no sólo a la policía sino a las decisiones de los jueces. Los ciudadanos honestos quieren que quienes violen con las leyes, quienes delinquen, quienes roban o quienes matan tengan la aplicación de la ley. Pero a veces, lamentablemente, ocurre la mayor inseguridad cuando los sistemas legales hacen que quienes cometen delitos estén libres rápidamente.

La disputa por la tenencia de tierras en el interior es un tema complicado sobre el cual el gobierno viene trabajando, ¿para usted la resolución del problema es posible en un corto plazo?

Hemos iniciado un camino para resolver los problemas de vieja data y los que van surgiendo. Esto fue un gran avance porque antes no existían ámbitos salvo el judicial al cual se llegaba tarde por parte del damnificado o de los derechos avasallados. Creamos la Mesa de Diálogo de la Tierra y se involucraron todos los protagonistas, los campesinos, las organizaciones de derechos humanos, el Estado tratando de ser garante y buscando los mecanismos necesarios de soluciones, que a veces fueron naciendo de los propios damnificados como el Registro de Poseedores de Tierra y las medidas de crear un Comité de Emergencia para analizar caso por caso. La solución es resolver el conflicto, porque cuando hay un conflicto permanente el que siempre pierde es la parte más débil. Este trabajo fue reconocido en otras esferas.

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