¿Institucionalidad o picardía?

El argumento que utilizó Eduardo Brizuela del Moral para golpear la puerta del despacho de su vice, Lucia Corpacci, con quien no se habla desde el 11 de diciembre pasado, es bueno políticamente: "nos preocupa la aprobación de un proyecto de ley que autorice el endeudamiento por 45 millones de dólares por medio del PROSAP", dijo a la salida de la Legislatura.
Pero el argumento pierde fuerza cuando se lo compara con otras perdidas millonarias que sufrió la economía de provincia, mucho mas graves aún, que no han provocado semejante arrebato político como el de ayer, que incluso ni estaba contemplado en el parte diario de Prensa Oficial que no informó a primera hora semejante “preocupación” del mandatario.

Por citar solo un ejemplo de los tantos que podrían haber ocasionado una preocupación similar en Brizuela del Moral, reacuérdese que hace que hace apenas semanas, por la negativa de los diputados kirchneristas de modificar el proyecto de presupuesto del Gobierno nacional, Catamarca perdió 470 millones de pesos correspondientes al monto pendiente de cupos no utilizados por el régimen de promoción industrial.

Catamarca tenía originariamente autorizado promover industrias por $ 968.468.409, de ese monto sólo se acreditaron $ 498.310.916 en las cuentas corrientes de las empresas beneficiadas con los cupos y quedaba un saldo de $ 470.157.492, que la provincia no utilizó.

Esos millones de pesos eran alicientes con que el Estado que gobierna Brizuela del Moral podría haber beneficiado a nuevas industrias que se radicaran en la provincia; sin embargo, las fotos que enviaba desde la bella Italia o desde las islas de Grecia, donde se encontraba mientras eso ocurría, no dejaban traslucir preocupación alguna. Mas bien todo lo contrario, lo mostraban bastante distendido.

Mas aún, hay otras perdidas millonarias para la economía de la provincia que son denunciadas en voz alta por funcionarios de este mismo Gobierno (alrededor de 150 millones del Programa de Asistencia Financiera, incumplimientos en el envío de partidas para viviendas y otras obras, por citar solo algunas), que tampoco preocuparon tanto en el oficialismo, por lo menos como para recurrir a un reclamo judicial.

Esa posibilidad fue merituada y confirmada por el mismo Eduardo Brizuela reiteradamente cuando dijo que la falta de respuesta a los planteos administrativos y políticos que la Provincia viene haciendo para que la Nación regularice la entrega de fondos de programas que financia en Catamarca, hacía cada vez más probable un planteo judicial por las partidas adeudadas. Hasta hoy, nada se concretó.

Ese contraste entre una “preocupación” que quema por 45 millones con una “despreocupación” por 470, 150 o 200 millones, convierte en singular, por decirlo de algún modo, al gesto político del Primer Mandatario por caminar los 500 metros que separan su despacho y del de su Vice, con quien no habló nunca desde que asumió en diciembre del año pasado (ella misma lo confirmó ayer); sobre todo si se considera el contexto político en que se suceden los hechos, donde una foto, puede significar y producir muchas cosas políticamente.

Comentá la nota