Instaron a TBA a que deje de usar glifosato en las vías

La Defensoría del Pueblo dio curso a la denuncia de un vecino de Vicente López que manifestó sufrir irritación permanente de ojos, nariz y piel por la pulverización del herbicida realizada por la empresa.
La Defensoría del Pueblo de la Nación reclamó este martes a la empresa concesionaria Trenes de Buenos Aires (TBA) que "deje de utilizar" el herbicida glifosato para el control de malezas en vías férreas de zonas urbanas, por "presunta contaminación ambiental".

El organismo cursó el pedido a través de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT), al considerar que el agroquímico puede "tener efectos nocivos sobre la calidad de vida de la población si no es utilizado con la precisión establecida por las normas ambientales".

El reclamo se originó por la denuncia ante el Defensor del Pueblo local de un particular que vive lindero a las vías del tren en la zona de Vicente López y manifestó las frecuentes molestias en ojos, nariz e irritación de la piel sufridas a partir de la pulverización que realiza mensualmente la empresa ferroviaria en forma localizada.

Paralelamente, en una investigación efectuada por la Defensoría nacional, se determinó que el glifosato es la sustancia para el desmalezamiento utilizada por TBA cuyas vías férreas se extienden a más de 400 km. y atraviesan la Ciudad de Buenos Aires y 19 partidos de la provincia.

Según se desprende de diferentes investigaciones científicas, algunos herbicidas tienen efectos nocivos sobre la calidad de vida de la población si no son utilizados con la precisión establecida por las normas ambientales.

"En este caso en particular es de aplicación precautorio, ya que cuando hay peligro de daño irreversible aún a la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos para impedir la degradación de medidas eficaces", aseguró en una recomendación por escrito, el Adjunto I de la Defensoría del Pueblo de la Nación, Anselmo Sella.

"La aplicación constante en las vías férreas en áreas urbanas densamente pobladas dejaría así indefensos a cientos de miles de vecinos que viven junto a dichas vías que ven amenazados su salud y la degradación y contaminación de su medio ambiente", agregó.

Comentá la nota