Instan al Municipio a pagar la antigüedad de los concejales

Lo hizo el Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires. Advirtió que, de lo contrario, el intendente y el presidente del Concejo Deliberante incurrirán en una infracción a la ley que establece su liquidación.-

El Tribunal de Cuentas bonaerense, el organismo encargado de controlar los gastos de los municipios, instó a la Municipalidad a que pague la antigüedad de los concejales como dispone una ley provincial aprobada a fines del año pasado. De lo contrario, formulará una "observación por infracción a dicha norma legal" al intendente Gustavo Pulti y al presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Artime.

La advertencia llegó el martes al escritorio del titular del cuerpo legislativo local. Cerca de Artime aclararon que nadie había pedido ningún informe al Tribunal sobre la antigüedad de los ediles. Todo sucede después de que en la última sesión ordinaria del año, realizada en noviembre con la antigua composición del Concejo, se desatara una fuerte discusión entre Acción Marplatense y el radicalismo: el oficialismo se mostró en contra de la antigüedad; la UCR, a favor de la ley.

La notificación del organismo bonaerense tenía un antecedente inmediato. El 5 de noviembre, había pedido a la Comuna que informase si se había comenzado a aplicar la ley y, en ese caso, que aportara la información respecto a su liquidación.

El 19 del mismo mes, la Comuna respondió que todavía no se había implementado la liquidación "puesto que previamente el Departamento Ejecutivo ha solicitado la intervención del Honorable Concejo Deliberante".

Para liquidar las dietas de los concejales con la antigüedad, la Contaduría debe tener en sus manos toda la información con respecto a los trabajos anteriores en la administración pública. También, las observaciones que los concejales quisieran hacer -algunos, por ejemplo los oficialistas, quieren renunciar a la parte de la dieta equivalente a lo que percibirán por antigüedad-. Como fecha límite para todos esos trámites, el Tribunal puso el 8 de enero.

El bloque de Acción Marplatense ya había presentado su nota de renuncia, pero el radicalismo y sus aliados se la mandaron al archivo en la última sesión ordinaria. En cambio, impulsaron un proyecto para que el presidente del Concejo estableciera cuál era el mecanismo por el que se debía efectuar esa declinación. La propuesta se aprobó por mayoría.

Otro que presentó su "renuncia indeclinable a la posibilidad de percibir antigüedad" fue Diego Garciarena (monobloque Frente Nacional y Popular). Lo hizo el miércoles, justo un día después de que el Tribunal enviara al Concejo su orden de pagarla.

"De la interpretación armónica del artículo 92 de la Ley Orgánica de Municipalidades surge que los ediles tenemos la posibilidad cierta y concreta de renunciar a la percepción de la dieta y, por ello, deviene razonable y legal renunciar a una parte de ella, ya que como manda una pauta interpretativa ha de aplicarse la máxima 'quien puede lo más puede lo menos'", sostiene Garciarena en su nota.

"Por ello, ningún impedimento legal existe al derecho de renunciar al rubro antigüedad, toda vez que el mismo pasaría a integrar la dieta y, por ello, en ejercicio de mis derechos, renuncio a percibir el porcentaje de mi dieta que corresponda en concepto de antigüedad", agrega.

A entender de Garciarena, la carga pública que ejercen los concejales "debe regirse por el principio republicano de la periodicidad", por lo que "reconocer la antigüedad con categoría de compensación económica conspira contra dicho principio".

El hecho de que para el cálculo se incluyan otras funciones públicas o el ejercicio de la docencia rompe, para Garciarena, el principio de igualdad, "toda vez que aquel ciudadano que desempeñó sus tareas laborales en el ámbito privado y resulta electo concejal va a sufrir una discriminación económica en su dieta respecto de otro ciudadano que acumule años como empleado público, aunque hayan asumido el mismo día; es decir, aunque tengan la misma 'antigüedad' como concejales".

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