Instalan un paredón de rocas en los acantilados de Miramar

El objetivo es proteger la zona para evitar la erosión costera. Las tareas se centran en el sector K, ubicado en las inmediaciones del club de golf local, que fue muy castigado durante los últimos años por la erosión marítima.

MIRAMAR .- La erosión marítima se transformó en un tema preocupante estos últimos años en el acceso a Miramar, por lo que se hicieron cada vez más frecuentes las gestiones ante el gobierno bonaerense para tratar de revertir esta tendencia, cada vez más visible.

Ante el deterioro creciente en la zona de acantilados y debido a que peligraba la infraestructura urbana, desde hace algunos días la Dirección de Hidráulica de la Provincia se encuentra desarrollando tareas de defensa costera en el sector K, frente al campo de golf.

Esta obra forma parte de un proyecto integral de conservación que se inició en 2005, con el reacondicionamiento del camino costero -que estaba siendo prácticamente devorado por la acción del mar- a la altura del vivero dunícola "Florentino Ameghino".

En aquella oportunidad, la protección consistió en un "piedraplén" de unos 1600 metros, desde la baliza Punta Hermengo hasta la desembocadura del caño máximo cloacal. Para las autoridades provinciales y municipales "los resultados fueron altamente satisfactorios", ya que "no se verificaron nuevas síntomas de retroceso en el acantilado".

En este momento se está realizando una tarea similar pero de menores dimensiones, ya que el cordón protector en ese punto crítico de la interbalnearia entre Mar del Plata y Miramar alcanzará aproximadamente los 600 metros.

"Las características son similares al muro colocado anteriormente, pero las piedras van a estar acomodadas de manera que se pueda transitar por sobre ellas, siempre que la marea lo permita. La ruta se encontraba a escasos 6 ó 7 metros del precipicio y era un peligro inminente para la circulación de automóviles", explicó a LA CAPITAL el director de Obras Sanitarias de la Municipalidad de General Alvarado, Carlos Drago.

Una vez culminada esta labor solamente quedará refaccionar el tramo del paseo costanero -que fuera duramente castigado durante el último temporal-, para el cual se realizó una serie de acciones parciales con el propósito de reforzar la seguridad de los peatones. Aunque la obra mayor abarcará una remodelación amplia, juntamente con el morro del muelle de pescadores, que está en serio riesgo de derrumbe.

"Es el único punto crítico que nos queda por solucionar. Por eso una vez que culmine la obra actual, las gestiones apuntan a conseguir su restauración para que pueda seguirse disfrutando de este atractivo turístico, sin riesgos", se explayó el funcionario municipal.

"En síntesis -amplió-, no podemos asegurar que sean soluciones definitivas, pero en lo que respecta a la detención del proceso erosivo es una alternativa muy beneficiosa", señaló Carlos Drago, director de Obras Sanitarias de General Alvarado.

La naturaleza viene sufriendo grandes cambios por el proceso de calentamiento global y, según marcan investigadores especializados, el aumento en el nivel del mar es imperceptible en poco tiempo, pero a la larga puede llegar a modificar las condiciones de la costa no sólo de Miramar, sino del mundo entero.

"Esta defensa -por el piedraplén-, determinará que el rompimiento de las olas sea previo al golpe sobre el acantilado, con lo que se evitaría la formación de cavernas que posteriormente puedan generar desmoronamientos", concluyó Drago.

Comentá la nota