Inspectores de Tránsito de Caleta sufren agresiones por parte de una infractora

Una inspectora de tránsito recibió ayer una serie de golpes de parte de la propietaria de un auto que había cometido varias infracciones. Fue luego de que le dijeran que le secuestrarían el rodado.
De acuerdo a fuentes de Tránsito, el hecho sucedió cerca de las 6:30 de la madrugada cuando un Chevrolet Corsa, color gris, que es parte de una cooperativa de remises, iba conducido por un joven de 20 años de edad de apellido Herrero, quien pasó varios semáforos en rojo en pleno microcentro.

Inmediatamente, el móvil 124 de la Dirección de Tránsito salió en persecución del auto que, según algunos testigos de esta área municipal, "venía en zigzag".

Lograron detenerlo en San José Obrero y Lisandro de La Torre. Allí los inspectores le hicieron el control de alcoholemia, que dio positivo, según fuentes de esta dirección comunal. Hasta allí todo el procedimiento se desenvolvía normalmente. Pero todo cambió cuando el muchacho decidió llamar por celular a la dueña del auto. Fue cuando le informaron que el Corsa quedaría secuestrado, a cargo del Juzgado Municipal de Faltas.

A los pocos minutos se acercó al lugar la propietaria del vehículo -de quien no trascendieron los datos filiatorios; sólo que tendría 33 años-, acompañada por tres muchachos.

La mujer -visiblemente nerviosa- le dijo al joven conductor que se retirara del auto que ella lo iba a conducir, negándose a entregarlo para que lo llevaran al corralón municipal. El muchacho salió del auto, y la dueña, luego de gritar "el auto es mío", arrancó. En el envión golpeó a la inspectora Marina Quiroga.

"Por suerte, la empleada municipal estaba a un costado porque si no le pasaba por encima", dijo una de las compañeras de trabajo de Quiroga.

La inspectora fue trasladada al hospital para su revisación, en donde se constató que tenía contusiones en una de sus rodillas y en la espalda.

Mientras, a la mujer agresora se la detuvo luego de una breve persecución por la avenida Eva Perón, esta vez con intervención de la Policía. A ese lugar acudió la grúa municipal para llevarse el auto, pero la propietaria se negó a entregarlo y decidió quedarse dentro, resistiéndose a salir.

De acuerdo a lo que relató la segunda jefa del servicio, Olga Ibáñez, "tuvieron que llevar el auto con la mujer adentro hasta el mismo corralón", ubicado en el barrio Gregores.

Ya en ese lugar de depósito de automotores, la exaltada mujer se negó otra vez a salir de su auto, y llamó a un abogado. "Estuvo como dos horas, no quería bajar. Recién cerca de las 10 de la mañana lo hizo", dijeron los inspectores.

Para los agentes de tránsito la situación vivida ha sido "indignante", pero también la calificaron como "preocupante" porque no es la primera vez que tienen que soportar conductas tan hostiles de gente al volante que comete graves faltas en la vía pública.

"No queremos que quede así, por eso hicimos una denuncia en la Seccional Primera. Ya la vez pasada un hombre había golpeado a un inspector. Nosotros cumplimos con nuestro deber de hacer respetar las leyes de tránsito y cuidar la vida de todos", dijo otra inspectora.

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