Inspectores defienden su “caja” en el proceso de otorgamiento de carnet

A las 8 comienzan asambleas en distintas reparticiones municipales que se oponen a la concreción del plan y esperan un gesto de la secretaria de Transporte, Laura Villalba, que destrabe la medida de fuerza. Los inspectores dicen que el convenio los “afectaría”.

Los inspectores de Tránsito de Córdoba salieron a defender en la víspera su «caja» en el otorgamiento de licencias de conducir, amenazada por el convenio que ayer iba a firmar el municipio con la Universidad Tecnológica de Córdoba, consistente en un fuerte aporte tecnológico para el control de las infracciones de tránsito, con una contraprestación económica también importante para la casa de altos estudios.

La reacción de los inspectores -no de naturaleza gremial sino de facción que defiende intereses «extra estatutarios», bloqueó ayer la firma del convenio, y anunciaron para hoy la continuidad de las protestas hasta que no reciban de parte del municipio la notificación oficial que exprese la suspensión del convenio con la UTN hasta tanto no hagan partícipes del plan a los empleados municipales.

Como sucede desde hace ya una década, los empleados salieron a esgrimir casi descaradamente sus pretensiones de cogobernar: “Queremos saber de qué se trata el convenio y pedimos participar. Tuvimos dos reuniones con (la secretaria de Transporte y Tránsito, Laura) Villalba en las que nos dejó hablando solos y nadie nos explicó en profundidad el convenio con la UTN”, dijo, sin sonrojarse, Carlos «Bebé» Molina, delegado de Tránsito del Suoem.

A continuación blandió el conocido latigillo de la defensa del patrimonio público: “Si la Municipalidad asegura que el convenio no afectará la tarea de los empleados, nosotros apoyaremos el plan. No rechazamos la tecnología, pero queremos que la compre el municipio y que a él pertenezca, no a terceros”, culminó.

Disturbios

Inspectores de tránsito realizaron protestas y generaron disturbios. El principal escenario de los desmanes fue el Centro Municipal de Tránsito y Educación Vial, con sede en barrio Ferroviario Mitre, una iniciatica que se llevó a la práctica durante la administración de Luis Juez y de su primer subsecretario de Tránsito, el conocido experto en accidentología vial Horacio Botta Bernaus.

Los disturbios entre empleados municipales y policías, se produjeron luego de que los inspectores impidieran a las autoridades del lugar ingresar al centro municipal. Bombas de estruendo y piedrazos a una camioneta de parte de los manifestantes provocaron el comienzo de los incidentes, que culminaron entre forcejeos y confusiones debido a que una policía exhibió su arma de fuego.

Fue precisamente Botta Ber- naus quien propuso por primera vez el otorgamiento de carnet de conducir que debía emitir nada menos que la Casa de la Moneda, en Buenos Aires, como forma eficaz de terminar con la emisión -y cobro del respectivo arancel- de licencias falsas, aunque exactas a las que se entregan con todas la de la ley.

De más está decir que aquella vez los inspectores de tránsito bloquearon el proyecto de Botta Bernaus, que fue archivado sin pena ni gloria.

Que le saquen a los empleados la emisión de las licencias es lo que más preocupa a los agentes del área de Tránsito. En un segundo plano queda la preocupación por la «fiscalización tecnológica» de las infracciones que se llevaría adelante con la utilización de cámaras para la violación de luces de semáforos o aparatos para registrar excesos de veolicidad y otras infracciones.

Comentá la nota