Inspección General suspendió fiestas privadas durante el fin de semana

El director de Inspección General, Sebastián De Los Santos, aseguró a El Día "que hubo controles durante el fin de semana y se detectaron fiestas privadas que fueron sancionadas como corresponde".
Con el decreto sancionado el jueves pasado por el gobierno municipal, especifica que no pueden abrir hasta el 10 de julio por el estado de emergencia los boliches o discos, confiterías, bailables, salones de bailes, bailantas, dancing club, pubs, piano bar con o sin espectáculos en vivo, restaurant o parrillas con espectáculos en vivo, patio cervecero, wiskerías, club nocturno, cabarets o similares.

De esta forma, la Dirección de Inspección General realizó durante todo el fin de semana que pasó, controles para evitar que los diferentes boliches habrán sus puertas y además que no se produzcan fiestas privadas en casa de particulares.

"Los boliches bailables y todos los locales que no podían abrir sus puertas por el decreto municipal, cumplieron, realmente tomaron conciencia de la situación sanitaria que estamos atravesando", contó Sebastián De Los Santos.

Aunque agregó: "Lamentablemente mucha gente no tuvo sentido común porque durante debimos reforzamos las guardias ya que tuvimos varias denuncias de fiestas privadas".

"Pudimos contactar y sancionar a dos viviendas en las que se estaban realizando reuniones, en una de ellas había alrededor de 100 personas, se trataba de una casa en calle Hernández y otra en Urquiza al Oeste", aseguró el director de Inspección General.

Aclaró también que "el viernes por la noche hubo una fiesta en la isla Libertad donde no pudimos acceder con el personal, pero dimos aviso a Prefectura para que tome las medidas".

Además, De Los Santos destacó que "realizamos actas en la vía pública, donde en diferentes puntos de la ciudad había grupos consumiendo al alcohol, de esta manera, le secuestramos la bebida y dictamos la sanción correspondiente".

En tanto que, el titular del área contó que "hicimos la recorrida por los locales de categoría C que son los que quedaron habilitados para abrir, en estos lugares pusimos un cartel en la puerta donde especificaba que la capacidad estaba reducida al 50 por ciento y decía el límite de personas que podía haber dentro del local".

VENTAS

Hay que recalcar que con la emergencia sanitaria, cayó de una manera notable las ventas en los lugares que proveen a los locales que no pudieron abrir sus puertas. Por ejemplo, en una de las vinerías clásicas de la ciudad, Mitre 28, "las ventas cayeron un 50 por ciento comparando un fin de semana habitual".

Destacaron que "se sintió notablemente el bajón en las ventas, nosotros estamos acostumbrados a abrir los domingos por la mañana, pero nos sorprendimos porque no entró prácticamente nadie al negocio".

Por otra parte, los lugares de paso fueron los elegidos por los jóvenes para hacer sus compras de viernes y sábados por la noche, particularmente kioscos y despensas que mantuvieron abiertas sus puertas hasta horas cercanas a la medianoche fueron los que pudieron vender, principalmente bebidas alcohólicas. "Nos sorprendió las ventas de la noche del sábado, vendimos gran parte de la bebida blanca que teníamos y otro tanto de aperitivos como fernet y gancia", destacó un almacenero de la zona céntrica.

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