Fue el sábado, al filo de la medianoche. Un grupo de personas, sin motivo aparente, atacó la comisaría 16, en Matheu y Venado Tuerto, de la capital neuquina.
Las personas fueron sindicadas por la misma fuerza como “conocidas del ambiente delictivo”, y no se dieron más datos. Pero lo cierto es que cuando ya era la madrugada del domingo, una bomba del tipo molotov fue a dar contra la puerta de la comisaría.
Rápidamente, efectivos de la UESPo y de la Metropolitana de la zona Oeste salieron a repeler la agresión, y según se informó después “lograron disuadir” al violento grupo, que además había destrozado a piedrazos el parabrisas de un móvil.
Sin embargo, el ataque se mantuvo activo, porque aproximadamente una hora después cayeron dos bombas molotov más, esta vez en el patio de la sede policial.
“Afortunadamente no causaron daño”, informó la policía.
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