Insólita maniobra en Edecom. No puede trabajar con su remís porque le usurparon la licencia

Aldo Aguilera pagó por una licencia de remís que nunca pudo utilizar porque cuando fue a registrarla en Edecom le dijeron que otra persona se le había adelantado y hoy usa la misma identificación.
Después de 18 años como chofer de taxis y remises, Aldo Hugo Aguilera creyó que finalmente iba a tener la chance de explotar un coche propio y llevar unos pesos más a su esforzada familia del barrio San José de Calasanz.

Para eso, adquirió de un particular la transferencia de una licencia de remís. Siguió cada uno de los pasos que exige el Municipio: Obtuvo el certificado de transferencia que fue corroborado por la escribana Alicia Peralta de Celoria, canceló una deuda de dos años del canon que cobraba la Municipalidad (y hoy ya no se tributa) y, luego esperar unos meses para que le adjudicaran un plan de un cero kilómetro, se dispuso a registrar la transferencia en el Ente Descentralizado de Control Municipal.

Entonces, se encontró con un dato insólito.

En el interín, entre la transferencia y su registro, otra persona se le había adelantado y en el Edecom le habían otorgado la misma licencia, es decir, la número 1754.

“Al que llega primero con el certificado de transferencia se le adjudica la licencia” fue la extraña explicación con la que se encontró Aguilera cuando presentó el reclamo en el ente de control que, en esta oportunidad no habría hecho honor a su denominación.

Lo curioso es que el chofer de 62 años tiene en su poder la chapa patente original que acredita la propiedad de la licencia. En otras palabras, el Edecom se la habría otorgado a un tercero que al momento de efectuar el registro no tenía en su poder ninguna chapa identificatoria.

¿Estamos frente a un caso aislado o existe un mercado paralelo de licencias? ¿la maniobra fue realizada a espaldas del Edecom o algún empleado desleal prestó colaboración?

Estos son los interrogantes que hoy rondan en la cabeza de Aguilera y que, según confió a PUNTAL, no fueron evacuados por el responsable del área, Jorge Méndez.

“Lo primero que hice fue pedirle una audiencia al secretario de Gobierno. El señor Miranda me atendió muy bien y me facilitó una entrevista con el señor Méndez, pero no obtuve ninguna respuesta lógica a mi reclamo”, se lamentó el remisero.

“Méndez dijo que no podía hacer nada, incluso insinuó que yo pude haber encontrado en la calle la chapa original del remís. Ahora, yo me pregunto: ¿cómo el Edecom autoriza una licencia sin que la persona presente una chapa original ?”.

Aguilera tampoco se explica cómo el ente de control le aprueba a la persona que figura como titular de la licencia las revisiones técnicas que cada seis meses deben pasar los trabajadores del volante.

Es que en esos controles periódicos, los remís deben demostrar no sólo las condiciones mecánicas de sus vehículos sino que la documentación se encuentre en regla.

“Sin dudas, he sido víctima de una estafa”, se queja Aguilera. Una estafa que le dejó como recuerdo una chapa patente que para las autoridades parece no tener ningún valor.

Un reclamo que ya lleva cuatro años

El primer reclamo que Aldo Aguilera presentó ante el Ente Descentralizado de Control Municipal data de 2004.

Desde entonces, se ve imposibilitado de utilizar su licencia y tampoco puede transferirla a nombre de otra persona.

Este año fue consultado por un remisero interesado en adquirirle la chapa patente, pero cuando se presentó en el Edecom se encontró con que todo seguía igual, es decir, que otra persona usufructúa el permiso municipal aun cuando no tiene la chapa original.

Aguilera se presentó a la Secretaría de Gobierno, donde fue derivado al responsable del Edecom, pero como en el ámbito municipal no obtuvo ninguna satisfacción golpeó otras puertas.

“Fui a la Defensoría del Pueblo y hasta presenté una denuncia en los Tribunales, pero todo sigue igual, sigo esperando una respuesta que no llega”, se lamentó.

25 mil

La venta de licencias de remises no se encuentra autorizada pero éstas sí pueden ser transferidas en un número indefinido de ocasiones.

En la plaza local, las chapas patentes de los remises se transfieren a cambio de un monto que suele trepar hasta los 25 mil pesos por unidad.

Comentá la nota