Insisten en que no quieren la Planta de Residuos en el Acceso Norte

Entre los motivos explicaron que en la zona las familias se dedican a la producción hortícola, apícola y tambera y que, gran parte de esa producción, se comercializa en Paraná. También, que toman agua de pozo y la planta no trata residuos líquidos.
Vecinos autoconvocados de la Zona El Brete y Acceso Norte de Paraná difundieron los motivos por los cuales se oponemos a la instalación de la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en el predio en el que funciona la Escuela Granja Municipal.

"Muchas cosas se han escuchado, oficial y extraoficialmente, de un proyecto que en general parece muy bueno para la ciudad. Pero muchas otras aún no se han dicho y los que debieran saberlas y considerarlas, parecen ignorarlas", expresaron en un comunicado.

Señalaron a que en el Acceso Norte viven muchas familias y que en los últimos años se ha incrementado la población debido a que muchos paranaenses han visto en esta zona un lugar libre de contaminación eligiéndola como lugar para vivir.

Asimismo explicaron que en la zona muchas familias se dedican a la producción hortícola, apícola y tambera y que gran parte de esa producción se comercializa en Paraná.

Por otra parte recalcaron que en el Acceso Norte no existe red de agua potable y los vecinos se proveen de agua de pozo para el consumo humano y para la producción por lo que temen que la planta contamine las napas subterráneas de agua.

En ese sentido, remarcaron que la planta no prevé el tratamiento de residuos líquidos y que existe la posibilidad que los mismos afecten las napas de agua y empeoren la contaminación del arroyo las Tunas, del cual aún se debe su saneamiento. En tanto, el arroyo desemboca en el río Paraná, aguas arriba de la toma de agua destinada a la nueva planta potabilizadora.

"Se habla de un estudio de impacto ambiental pero la localización ya ha pasado por tres alternativas. Es que este estudio es el mismo para cualquier zona".

Por otro lado, recordaron que un grupo de vecinos del Volcadero Municipal se opone al cambio de lugar de la disposición de los residuos por interpretar que corre peligro la fuente de ingresos económicos de muchas familias y solicitan se instale la planta en un terreno alternativo cercano ubicado en calle Ameghino.

"Frente a todo esto debemos aclarar que el Municipio nunca se acercó a nosotros para informarnos, como tampoco lo hizo con la ciudadanía en general hasta después de haber firmado un convenio con las empresas responsables de la construcción de la planta".

Finalmente indicaron que el inmueble donde se pretende emplazar la planta, fue donado con fines educativos por la bisnieta del coronel Bernandino Ramírez, reconocido y valorado por la actual secretaria de Gobierno de la Municipalidad, Rosario Romero en el acto de apertura del Ciclo Académico 2008 de la Escuela Granja cuando destacó el valor de la escuela desde el punto de vista educativo y su importancia histórica.

Los vecinos recordaron que, en esa oportunidad, la doctora Romero expresó "por su relación con los caudillos federales y por tratarse de uno de los inmuebles más antiguos de la ciudad. La intención es que sea un lugar de referencia como polo educativo, productivo y de vinculación con el turismo ecológico de la ciudad”. Además, el decrero 194/04 el Concejo Deliberante de Paraná declaró el predio Patrimonio Histórico de la Ciudad.

Por último los vecinos solicitaron que "no se siga enfrentando a los vecinos" y la realización de "un estudio serio, responsable, con futuro, contemplando todos los barrios".

Vecinos autoconvocados de la Zona El Brete y Acceso Norte de Paraná difundieron los motivos por los cuales se oponemos a la instalación de la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en el predio en el que funciona la Escuela Granja Municipal.

"Muchas cosas se han escuchado, oficial y extraoficialmente, de un proyecto que en general parece muy bueno para la ciudad. Pero muchas otras aún no se han dicho y los que debieran saberlas y considerarlas, parecen ignorarlas", expresaron en un comunicado.

Señalaron a que en el Acceso Norte viven muchas familias y que en los últimos años se ha incrementado la población debido a que muchos paranaenses han visto en esta zona un lugar libre de contaminación eligiéndola como lugar para vivir.

Asimismo explicaron que en la zona muchas familias se dedican a la producción hortícola, apícola y tambera y que gran parte de esa producción se comercializa en Paraná.

Por otra parte recalcaron que en el Acceso Norte no existe red de agua potable y los vecinos se proveen de agua de pozo para el consumo humano y para la producción por lo que temen que la planta contamine las napas subterráneas de agua.

En ese sentido, remarcaron que la planta no prevé el tratamiento de residuos líquidos y que existe la posibilidad que los mismos afecten las napas de agua y empeoren la contaminación del arroyo las Tunas, del cual aún se debe su saneamiento. En tanto, el arroyo desemboca en el río Paraná, aguas arriba de la toma de agua destinada a la nueva planta potabilizadora.

"Se habla de un estudio de impacto ambiental pero la localización ya ha pasado por tres alternativas. Es que este estudio es el mismo para cualquier zona?.

Por otro lado, recordaron que un grupo de vecinos del Volcadero Municipal se opone al cambio de lugar de la disposición de los residuos por interpretar que corre peligro la fuente de ingresos económicos de muchas familias y solicitan se instale la planta en un terreno alternativo cercano ubicado en calle Ameghino.

"Frente a todo esto debemos aclarar que el Municipio nunca se acercó a nosotros para informarnos, como tampoco lo hizo con la ciudadanía en general hasta después de haber firmado un convenio con las empresas responsables de la construcción de la planta".

Finalmente indicaron que el inmueble donde se pretende emplazar la planta, fue donado con fines educativos por la bisnieta del coronel Bernandino Ramírez, reconocido y valorado por la actual secretaria de Gobierno de la Municipalidad, Rosario Romero en el acto de apertura del Ciclo Académico 2008 de la Escuela Granja cuando destacó el valor de la escuela desde el punto de vista educativo y su importancia histórica.

Los vecinos recordaron que, en esa oportunidad, la doctora Romero expresó "por su relación con los caudillos federales y por tratarse de uno de los inmuebles más antiguos de la ciudad. La intención es que sea un lugar de referencia como polo educativo, productivo y de vinculación con el turismo ecológico de la ciudad”. Además, el decrero 194/04 el Concejo Deliberante de Paraná declaró el predio Patrimonio Histórico de la Ciudad.

Por último los vecinos solicitaron que "no se siga enfrentando a los vecinos" y la realización de "un estudio serio, responsable, con futuro, contemplando todos los barrios".

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