El FUV insiste para que se reconozca la autonomía municipal

La propuesta ingresó en el temario para ser tratado en la sesión celebrada en el mediodía de ayer.
Existe escasa voluntad de los partidos dominantes para cambiar el régimen político actual.

Un viejo principio de los partidos comunales o vecinalistas volvió ayer al Concejo Deliberante. Presentado ahora por el interbloque FUV pero caballito de batalla de años de la Unión Vecinal, en la sesión ordinaria celebrada este viernes el Frente Unión Vecinal llevó nuevamente a la discusión la necesidad de que se reforme la Constitución de la Provincia para que se adecue y reconozca la autonomía municipal en el orden institucional, político, administrativo, económico y financiero.

Independientemente del resultado de la votación que se llevaba a cabo al cierre de esta nota, se sabe que el proyecto de resolución podría contar con todo el apoyo de los bloques en el ámbito local pero en la Provincia existe escasa voluntad de cambiar un orden político que suele crear dependencia de los municipios frente al poder político provincial de turno. Esto lo saben muy bien en el FUV pero igualmente insisten con la propuesta.

PÁRRAFO IRRITANTE

Para el presidente de la banca, Oscar Luciani, hay entre los considerandos del proyecto de resolución un párrafo que puede irritar al oficialismo. Es el que menciona la imperiosa necesidad de contar con una ley que “deberá garantizar a los municipios competencias que lo desliguen definitivamente de los acuerdos políticos partidarios de turno entre el gobernador e intendentes que hoy reflejan una realidad política en la provincia”.

Agrega el mismo párrafo con cierto toque de ironía que se trata de intendentes que están “a la espera de la mano invisible que se tiende desde arriba para poder cumplir con sus obligaciones para con sus conciudadanos, y gobernadores a la espera de que éstos, en apoyos electorales, le permitan reelegirse y así conservar el poderío político dentro de la Provincia, atentando contra todos los principios republicanos de gobiernos constitucionalmente garantizados”.

En definitiva, el FUV quiere que se respete el artículo 123 de la Constitución Nacional que dice: “Cada provincia dicta su propia constitución, conforme a lo dispuesto por el artículo 5º asegurando la autonomía municipal y reglando su alcance y contenido en el orden institucional, político, administrativo, económico y financiero”.

Sin embargo, en la práctica, poco y nada de esto sucede. Más bien ocurre todo lo contrario y ejemplos de esto sobran. Si el intendente de turno no es del partido que gobierna en la provincia, difícilmente consiga obras públicas, mejoras en seguridad, educación, salud, asistencia social o servicios públicos. En caso de tener pésima relación o ninguna afinidad, seguramente en su distrito tendrá más de un dolor de cabeza.

Para el FUV autonomía es sinónimo de “decidir sobre su vida política de acuerdo a las características y necesidades propias de cada grupo” y esto significa “que las decisiones o las normas serán provocadas y alimentadas por la comunidad que van a regir”.

De conseguirse la autonomía municipal esto “va a permitir canalizar de manera positiva importantes energías sociales, promoviendo el pluralismo, desde el instante en que un grupo humano necesariamente debe unirse para dar autónomamente respuestas a sus necesidades”.

Todas frases que en el papel tienen un sentido pero que en la práctica parecen sonar utópicas.

Seis objetivos

De conseguir algún día que los municipios sean efectivamente autónomos, desde el FUV anhelan lograr los siguientes objetivos:

1. Dictar sus cartas orgánicas municipales, determinando la organización de su gobierno y las atribuciones del mismo.

2. Convocar al electorado a participar en los comicios para elegir sus autoridades o para tomar decisiones independientes de la Provincia y la Nación.

3. Generar sus rentas y disponer lo procedente para su recaudación, inversión y control de las mismas.

4. Institucionalizar mecanismos de participación directa o semi-directa de los ciudadanos como: iniciativa popular, plebiscito, referéndum y revocatoria de mandatos.

5. Prestar y regular todos los servicios públicos que considere necesarios o convenientes para sus habitantes.

6. Organizar su Justicia municipal independiente, estableciendo los litigios en materia municipal sin injerencia en esta materia de otro nivel de gobierno.

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