La inserción argentina en un mundo de crisis

Por Jorge Taiana

El canciller argentino escribe en exclusiva para El Cronista WE. Anticipa futuras misiones comerciales en Asia Central y la apertura de dos nuevas sedes diplomáticas en África Subsahariana.

Vivimos una realidad internacional signada por la más profunda crisis económica desde la década de 1930. Ante tal desafío seguiremos apostando a una política exterior que preserva la capacidad autónoma de decisión, nos integra cada vez más a América latina y fortalece nuestras relaciones con otras regiones y espacios vitales para la producción de bienes y servicios del país.

Aunque pueda parecer paradójico, la profundidad de la crisis resulta una oportunidad para la búsqueda de soluciones. Nos permite insistir en los foros protagónicos, de los que formamos parte, en el análisis de las razones que llevaron a la actual situación y a proponer la reestructuración de los organismos financieros y comerciales y de la arquitectura económica internacional a fin de asegurar el desarrollo sustentable a largo plazo.

El fracaso evidente del unilateralismo hostil y el uso de la fuerza que signaron los primeros años del siglo son un dato evidente.

Hay elementos que nutren una esperanza fundada de construir un país y un mundo más justo y próspero. Estamos convencidos del aporte que debemos hacer a este proceso.

En ese escenario internacional, la Argentina ejecuta una política exterior dinámica, inteligente. Queremos identificar el interés nacional en una coyuntura inédita como esta y promoverlo con las mejores armas de la diplomacia en los planos político y comercial. Focalizando nuestra energía y capacidad de acción, reconociendo límites, pero confiando en nuestras enormes posibilidades.

Trabajamos en los distintos frentes:

En lo multilateral buscamos medidas y las consensuamos para revertir esta crisis, haciendo que los organismos multilaterales de crédito, apliquen disciplinas simétricas, apoyen la estabilidad del sector externo y promuevan la financiación de proyectos de infraestructura en los países en desarrollo. Pretendemos la reforma de las normas de comercio mundial para alcanzar un tratamiento equitativo entre el comercio de productos agrícolas e industriales y lograr que los países en desarrollo dispongan de la adecuada flexibilidad para la ejecución de sus políticas de diversificación productiva.

En materia regional defendemos un enfoque cualitativo basado en la profundización del proceso de integración, tanto comercial como productivo, que nos permita aumentar la eficiencia y reducir las asimetrías entre los socios comerciales. Hacia el exterior, abogamos por la coordinación del Mercosur en las negociaciones con otros países y bloques a fin de fortalecer el espacio común y beneficiarnos del mayor peso que brinda el mercado ampliado.

La estrategia trazada en la esfera bilateral apunta a la diversificación, como lo muestra nuestra creciente inserción en Asia, la apertura de nuevos mercados en África y la consolidación de nuestra presencia en los mercados tradicionales de Europa y Norteamérica. Hay que destacar el crecimiento de las corrientes comerciales con China, India, Rusia, los países del Medio Oriente y África. Con el primero de ellos hemos alcanzado un nivel de intercambio de más de U$S 14.000 millones, más del 10% de nuestro comercio total, mientras que con la India hemos acordado el intercambio de preferencias recíprocas, y con Rusia el crecimiento de nuestras exportaciones de carnes, frutas y otros productos. La región de Medio Oriente, por su parte, ha pasado a ser una de las de mayor dinamismo en cuanto al crecimiento de nuestras exportaciones.

En este enfoque ha sido muy importante la diplomacia presidencial. A través de las visitas que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha realizado en 2008 y el corriente año, y que continuará efectuando a países que nos interesan por razones objetivas, hemos reforzado nuestra presencia en el mundo.

No nos interesa una diplomacia de cortesía sin contenido. En ese sentido deben apuntarse los viajes a Argelia, Túnez, Libia y Egipto, países que ofrecen mercados importantes para la producción argentina, tanto en el plano de los productos tradicionales como los de matriz tecnológica avanzada como son los de las áreas nuclear y espacial.

La Argentina consolida su posición como un país capaz de cooperar con otros países, tanto industrializados como en vías de desarrollo, en el fortalecimiento de sus capacidades tecnológicas y energéticas. La Cancillería acompaña a la Comisión Nacional de Energía Atómica, a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, al INVAP, ARSAT, a las empresas del sector biotecnológico y de software, brindándoles el soporte de su red de representaciones en el exterior y a través de ellas toda la inteligencia comercial necesaria para explotar cada oportunidad que se presente.

La Presidenta convocó en abril pasado a todos los embajadores argentinos en el exterior a fin de definir acciones de promoción de nuestro comercio exterior. Las reuniones anuales de embajadores son una herramienta útil en la potenciación del servicio exterior como herramienta efectiva para una política nacional integrada. Con la activa participación de otros ministerios y la presencia de las provincias, municipios y el sector privado, generamos una reflexión colectiva inédita y pusimos a nuestros embajadores directamente en contacto con los exportadores argentinos. A eso sumamos una multiplicación de misiones y acciones de promoción en el exterior, con la confianza de preservar el espacio ganado en términos del volumen de nuestro comercio exterior y encontrarnos en buena situación para aprovechar la recuperación de las economías una vez superado el punto más difícil de la crisis.

En este mismo sentido quiero reiterar el compromiso con el interés nacional desde la política exterior en base a ciertos ejes:

Actuaremos en el ámbito del G-20 para lograr que la equidad en el tratamiento a los distintos miembros de la comunidad internacional sea el pilar del nuevo ordenamiento del sistema financiero post crisis. Ello necesitará de un mayor peso de países en desarrollo en los organismos financieros acorde con su participación en la economía mundial. Requerirá de instituciones confiables, con capacidad de regulación y supervisión aplicable a todas las partes.

Seguiremos consolidando el relacionamiento estratégico con Brasil, tanto en los aspectos bilaterales como en Mercosur. Entendiendo que no hay soluciones unilaterales en el concierto internacional, nuestro principal campo de acción es la región y es a partir de los intereses regionales que intentamos abordar los problemas globales.

Avanzaremos en el establecimiento de otros relacionamientos bilaterales, como los de México, China o Rusia. Ello nos permite impulsar temas de interés mutuo, en sectores clave como la energía y la tecnología agropecuaria, al tiempo que establecemos canales de diálogo más profundo y sustantivo. Próximamente haremos lo propio con Sudáfrica, Vietnam y Corea del Sur.

Intensificaremos la presencia en Asia Central, que encierra un gran potencial para la colocación de nuestra tecnología agrícola, maquinarias y realización de proyectos energéticos. Comenzamos con misiones a distintos países del área y hemos dispuesto la reciente apertura de nuestra Embajada en Armenia, primer eslabón de una estrategia gradual de posicionamiento en ese espacio.

Estamos retornando al África Subsahariana. Abriremos dos nuevas sedes diplomáticas y fortaleceremos nuestra presencia en Nigeria, Sudáfrica, Kenia y Angola.

La exitosa evolución de la inserción comercial en los mercados externos a partir de 2003 se dio por una gestión proactiva, estratégica, de desarrollo de nuestras exportaciones, presentando a nuestro país en el ámbito de la promoción comercial, como pocas veces se hizo antes, reacomodando nuestro perfil externo, exportando mayores volúmenes con mayor valor agregado, más tecnología y a un número cada vez más diversificado de países.

De ese modo, hemos duplicado las exportaciones en los últimos cinco años y mejorado cualitativamente mediante una mayor diversificación de los bienes y servicios exportables y de los mercados de destino. Hoy continuamos perfeccionando las acciones de promoción comercial para apoyar a todo sector productivo, pero en particular a las Pymes.

Quiero desde la Cancillería reiterar nuestra decisión de consolidar una política exterior que acompañe a los argentinos y los proyecte al mundo desde un lugar y una identidad que le son propias. z we

CV for export

En el año 2005, Jorge Taiana asumió como ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.

Desde 2003 hasta entonces, se había desempeñado como vicecanciller. Entre 2002 y 2003 fue secretario de DD.HH. de la Provincia de Buenos Aires.

En el período 1996-2001, ocupó la secretaría Ejecutiva de la Comisión Interamericana de DD.HH. de la OEA y, entre 1992 y 1996, fue embajador en Guatemala.

Es licenciado en Sociología por la UBA.

Comentá la nota