Inseguridad: no se votó ninguna ley en el 2009 y es la materia pendiente

El Congreso debatió sobre delito juvenil y violadores, pero las normas se demoran.
Ni retenciones, ni regulación de los medios, ni reformas electorales. Las últimas encuestas de opinión revelan que la inseguridad es el problema que más preocupa a los argentinos, pero el Parlamento prefiere enfrascarse en otros debates. Al punto que este año no se sancionó ninguna ley que apunte a una mejora de la seguridad ciudadana. Y no hay indicios de que se rompa el invicto: el Senado aprobaría pasado mañana la demorada reforma del régimen penal juvenil, pero el tema no figura en la agenda que armó Diputados hasta el recambio legislativo del 10 de diciembre.Un relevamiento de TNS-Gallup acaba de suministrar el dato más fresco: la inseguridad es el mayor dolor de cabeza para el 55 % de los consultados. Marcha delante del desempleo y la inflación, al igual que en sondeos recientes de Poliarquía, Ibarómetro y Managment & Fit, a los que tuvo acceso Clarín. No es una novedad: el tema es uno de los grandes desvelos de la sociedad desde hace tiempo.

Acostumbrado a ir detrás de los acontecimientos, el Congreso recién tomó nota cuando Juan

Carlos Blumberg encabezó masivas marchas de protesta y, bajo presión, en el 2004 legisló sobre el endurecimiento de penas. Como el delito no disminuyó, el Parlamento optó por reavivar la discusión entre "garantismo" y "mano dura" antes que avanzar en soluciones.

"Ese es un dilema superado", argumenta el diputado Rubén Lanceta, espada radical en la Comisión de Legislación Penal. "La solución pasa por la gestión y es donde fracasa la política de seguridad del Gobierno", afirma. Para Diana Conti, escudera del kirchnerismo, "el problema no es tanto de índole penal como de procedimientos y la mayor responsabilidad es de los jueces". Como aporte, la legisladora presentó un proyecto junto a su coequiper, Carlos Kunkel, para que restringir la excarcelación de violadores. Pero la titular de la Comisión, Nora César, también oficialista, no le dio curso.

El combate a ese aberrante delito es el capítulo menos honroso de este período legislativo. Diputados aprobó en marzo un proyecto propio para crear el registro de violadores, sin atender al que había votado el Senado el año pasado. Resultado: los dos proyectos tienen media sanción, pero ninguna Cámara se decide a convertirlos en ley por una inexplicable cuestión de competencia y celos.La reforma al régimen penal juvenil, que incluye la baja de imputabilidad de 16 a 14 años, tiene otros condimentos. También avanzó simultáneamente en ambas cámaras, por efecto del asesinato de un camionero en su casa de Valentín Alsina a manos de un menor de 14. Los diputados cortaron el debate abruptamente alegando que no había instrucciones del Ejecutivo. Se hablaba de una interna entre Aníbal Fernández y Alicia Kirchner por el control del área de Minoridad. El Senado ya lo votó en general y ahora completará la aprobación en particular. Fue un acuerdo entre bloques. Con todo, el radical Gerardo Morales, advirtió que en los últimos 5 años solo el 6 % de los delitos graves fueron cometidos por menores.

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