Inseguridad: Scioli pide leyes más duras

El gobernador señaló que hay un "clamor popular por más dureza y rigor" contra los delincuentes; fue criticado por varios sectores
LA PLATA.- Movilizado tras el ataque sufrido por el ex futbolista Fernando Cáceres, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, advirtió ayer que, tras los últimos hechos violentos, ha llegado el momento de que haya "más dureza y rigor" en la legislación para optimizar la lucha contra el delito, cambios que, sostuvo, "muchos sectores han resistido".

"Muchas veces algunos sectores han resistido, pero creo que en estos momentos, ante un clamor popular de más firmeza, dureza, rigor y orden en este sentido, tenemos que hacer todo lo que está al alcance del Estado de Derecho, como ir adaptando la legislación vigente", dijo el mandatario provincial, en un reportaje concedido a Radio 10.

Estas expresiones se relacionan con la propuesta que hizo hace varios meses de autorizar la imputabilidad de menores de 16 años involucrados en delitos, algo que fue rechazado desde distintos sectores sociales. Además, el gobernador defendió su gestión ante las críticas surgidas por la creciente ola de inseguridad con expresiones de inusual dureza. "Si la policía tiene que abatir a los delincuentes en un enfrentamiento, lo hará. Yo a mi policía la respaldo", afirmó.

Esta propuesta tiene un antecedente. Durante la gestión de Carlos Ruckauf, entre 1999 y 2001, el criterio fue similar. "Hay que meter bala a los delincuentes", había dicho el entonces gobernador. Sin embargo, Felipe Solá dio un giro de 180 grados: con León Arslanian al frente del Ministerio de Seguridad. descentralizó la fuerza, eliminó el cargo del jefe de la policía y les otorgó el control a funcionarios civiles. Cuando, hace dos años, asumió Scioli y nombró a Carlos Stornelli a cargo del ministerio, se puso en marcha una contrarreforma y se volvió a instaurar la figura del jefe de la fuerza.

Pero la ola de inseguridad no se detuvo. Sólo durante el último fin de semana, un comerciante de Ituzaingó y un delincuente murieron en asaltos violentos y una tercera víctima, Cáceres, resultó gravemente herida en Ciudadela

Scioli enfatizó: "Tenemos que seguir adelante en esta lucha, que por momentos parece desigual, cuando nos enfrentamos a delincuentes que están dispuestos a todo: a tirar, a matar a quemarropa".

Críticas

Para el juez en lo contencioso administrativo Luis Arias, "una política de seguridad netamente represiva no es efectiva". El magistrado dijo a LA NACION que reducir el problema de la seguridad a la acción de las fuerzas policiales es "inaceptable", porque se actúa sobre los efectos y no sobre las causas de los problemas delictivos. "El discurso está orientado a un humor social negativo, sobre el deseo de venganza que tiene la comunidad, pero el Estado debe tener presencia sobre las cuestiones sociales a largo plazo", criticó Arias.

No fue el único que reclamó por más políticas sociales como una mejor opción para erradicar la violencia. El legislador bonaerense de Pro Jorge Macri asestó: "Scioli apunta a un eslogan que no tiene correlato con lo que luego se hace. Lo que falta es, claramente, la prevención e ideas claras. La provincia corre de atrás al delito y no lo alcanza".

En concordancia, el diputado electo Francisco de Narváez indicó que "Scioli debería concentrarse en la prevención del crimen". Y lo culpó por "acompañar un proyecto político ineficaz en la lucha contra la inseguridad".

Según agregó el juez Arias, "el poder político busca parches, como la baja de la imputabilidad, pero no hay un diagnóstico serio sobre la inclusión social".

Organizaciones que reúnen a familiares de víctimas de hechos de violencia se mostraron disconformes con las declaraciones de Scioli. Consideraron que "no se trata sólo de abatir a los delincuentes, sino de ir más a fondo". Viviam Perrone, de la Asociación Madres del Dolor, dijo a LA NACION: "Hay que solucionar la problemática de las drogas, entrar en los barrios carenciados e indagar sobre los problemas sociales que afectan a cada vez más personas".

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