La inseguridad es el principal motivo de preocupación para los pergaminenses

A pesar de que el índice de delitos se mantiene dentro de los parámetros normales, el temor a sufrir un robo inquieta a los habitantes de nuestra ciudad y el Partido.
Por otra parte, la carencia de espacios de alojamiento tanto para mayores como para menores es uno de los inconvenientes que debe afrontar el sistema judicial, por cuanto el cupo en las unidades penitenciarias es escaso y las comisarías locales están sobrepasadas de personas.

La inseguridad y los actos de violencia sigue siendo un motivo de preocupación para la comunidad pergaminense a pesar de que en este período del año los índices delictivos se mantienen en un nivel normal, si se puede denominar de este modo a lo que constituye una meseta en las estadísticas de un flagelo que de tanto en tanto tiene picos que ponen en alerta a toda la población. Más allá de las fluctuaciones que tiene la actividad, con momentos en que se produce una oleada de hechos y ocasiones en que las cifras están por debajo de lo que se considera normal de acuerdo a la demografía, las autoridades municipales policiales y judiciales coinciden en que la inseguridad es uno de las principales motivos de inquietud para los habitantes de la ciudad y el Partido de Pergamino también, ya que los delitos y episodios de violencia no son ajenos a la zona rural y los pueblos de campaña.

En diferentes asambleas vecinales que se realizaron a lo largo del año en nuestra ciudad motivadas por hechos delictivos graves, con la presencia de autoridades policiales y judiciales, se remarcó la falta de recursos materiales y humanos para las fuerzas de seguridad y la carencia de espacios de alojamiento como uno de los grandes inconvenientes que debe afrontar el sistema judicial.

El titular del Juzgado de Garantías Nº 2 del Departamento Judicial de Pergamino, doctor Julio Caturla, fue consultado por LA OPINION sobre los espacios para el alojamiento de los detenidos, tanto mayores como menores de edad, teniendo en cuenta que los cupos en las cárceles se otorgan de a poco y discrecionalmente, mientras las comisarías no dan abasto porque la cantidad de aprehendidos que ingresa es mayor a la de los traslados a centros penitenciarios.

-¿Cuál es la situación de alojamiento de los menores en conflicto con la Ley Penal?

-No hay grandes avances respecto de esa cuestión. No existe un presupuesto destinado a la construcción de un centro de contención para los mismos. Durante la última visita del presidente de la Corte Suprema de la Provincia (Luis E. Genoud) se planteó la carencia de fondos del Ministerio de Desarrollo Social para la creación de un espacio de estas características en Pergamino.

El único avance que hemos tenido en esta cuestión en relación con la estadía de los menores entre el momento que son aprehendidos y la resolución que debe tomar el Juzgado, es la posibilidad de alojarlos en Cabaña Joven, siempre que se trate de un horario al que no concurren los chicos de esa institución. La iniciativa en principio está teniendo resultados positivos.

De esta manera los chicos tiene un espacio para permanecer hasta que se resuelva su situación, lo que evita que estén deambulando en los pasillos del Ministerio Público y comisarías.

Los jueces de Garantías fuimos consultados sobre la viabilidad de esta propuesta y hemos dado el visto bueno, siempre que contemos con el servicio de guardia de la Policía y la aceptación de los directivos del establecimiento. Consideramos que esta es una medida que no soluciona un problema, pero sí una urgencia.

-¿Cómo es el proceso una vez que el menor queda detenido?

-Una vez que el juez dictaminó la detención del chico, el proceso que sigue es muy complejo. Son derivados a centros de recepción un tanto alejados de nuestra ciudad, ya que la provincia está distribuida y zonificada. A Pergamino por resolución le toca el Departamento de La Plata.

Luego de cinco días, el menor es traído nuevamente para presenciar una audiencia entre las partes en la que se resuelve si continúa con la medida restrictiva, se toma alguna alternativa o se le otorga la libertad.

Lo concreto es que el menor deambula por distintas partes de la provincia, lo cual tiene riesgos propios de traslado además del desarraigo que esto le genera, ya que las familias no tienen posibilidades de permanecer en contacto con el chico. Entre otras complicaciones hay que tener en cuenta que el adolescente por lo general convive con personas con otra realidad social y eso también implica un riesgo.

-¿Son muchos los menores en esta situación?

-Recién este año vamos a tener las primeras estadísticas de la minoridad en conflicto con la Ley Penal. Estamos cerrando el primer año de la puesta en funcionamiento de este sistema, pero a modo explicativo los casos de chicos que son derivados a La Plata son escasos. En algunas situaciones excepcionales hemos tenido cuatro o cinco personas, pero en este momento hay sólo uno y esto nos hace ver que la solución no es tan lejana. Considero que con tener un centro de seis, ocho o diez plazas en nuestra ciudad estaríamos satisfaciendo las necesidades del Departamento Judicial. La solución que se ha dado en departamentos judiciales con características similares al nuestro ha sido creación de un espacio para ocho a doce personas.

Mayores

La problemática por la falta de espacios para el alojamiento de los detenidos mayores de edad no difiere mucho a la situación de los menores. Los cupos en las unidades carcelarias se otorgan a cuentagotas y las comisarías no dan abasto porque la cantidad de aprehendidos que ingresa es mayor a la de los traslados a centros penitenciarios.

El titular del Juzgado de Garantías Nº 2 se refirió a la situación de las comisarías de nuestra ciudad.

"La seccional Primera permanece con cuatro de sus calabozos clausurados y tiene una capacidad mínima de alojamiento. Se han hecho estudios de reforma por parte de la Policía bonaerense, pero las obras no comenzaron por una cuestión meramente presupuestaria. Desde el Poder Judicial se han hecho las gestiones correspondientes por medio de la Cámara de Apelaciones en lo Penal, que elevó la nota a la Corte. Incluso hemos ido más allá, manteniendo constantes comunicaciones para conocer si existen avances.

"La clausura de la Comisaría Primera determina que la única dependencia habilitada para alojar detenidos es la Tercera, ya que la Segunda tiene sólo dos calabozos y están destinados para mujeres, de manera tal que muchos de los individuos tienen que ser derivados a Arrecifes, Colón y Rojas.

"Actualmente, de 26 detenidos que tenemos en este Juzgado de Garantías, 18 están alojados en comisarías, diez de los cuales están con pedido de traslado a una unidad carcelaria pero los cupos van saliendo de a poco.

"Esto se agrava en esta época con las altas temperaturas, el hacinamiento y las fiestas de Fin de Año que despiertan la necesidad de querer estar con sus familiares", dijo Caturla aludiendo al componente psicológico que tiene alta incidencia en la conducta de los alojados. Se ha visto que la mayoría de los motines se inician precisamente por demandas en cuanto a las condiciones de detención.

Afortunadamente, con la apertura de la Unidad 49 de Junín hubo un movimiento más rápido de traslado lo que mejoró un poco la situación.

"Volviendo al tema de las comisarías –continuó Caturla- entendemos que el hecho de que se hagan las obras en la seccional Primera no soluciona el problema de fondo, porque las mismas no deben cumplir el rol de una centro penitenciario sino que son necesarias para otros fines como por ejemplo cuando se produce una seguidilla de detenciones".

Comentá la nota