La inseguridad que no se ve

"Si decimos que el problema son los chicos, como sociedad estamos en graves problemas", afirmó Tafetán. La experta sostuvo que los cambios en las leyes penales no resolverán las cuestiones sociales y se quejó por en la tapa de los diarios no se publica que, en la Argentina, mueren 25 chicos por día de hambre.

Laura Taffetani trabaja para la Fundación "Pelota de Trapo". Se trata de una institución nacida hace más de 30 años que desarrolla sus actividades en los partidos del conurbano bonaerense de Avellaneda y en Florencio Varela.

Sus programas gratuitos están destinados a niños y jóvenes en situación de pobreza. Desde esa perspectiva, cuentan, construyen un espacio de vida, una historia que se alimenta de los sueños y privilegia la ternura, la libertad y la belleza como insumos básicos del crecimiento humano.

Abogada, especializada en infancia, Taffetani es objeto de consultas desde hace tiempo por quienes trabajan en proyectos de ley penal juvenil. En diálogo con Radio Noticias se mostró escéptica con respecto a los resultados que tendrán sobre la inseguridad las leyes de baja de imputabilidad de menores, que se impulsan desde el gobierno de la Provincia de Buenos Aires y otros sectores de la política nacional al calor de la conmoción social y mediática que desató el crimen de Daniel Capristo, en la ciudad de Valentín Alsina.

"Esto es como cualquier remedio que uno intente desde el sistema penal cuando las problemáticas son de origen social. El tema de la imputabilidad tiene que ver con la decisión de un país de hasta dónde asume una responsabilidad con relación a la niñez, y hasta dónde puede apostar por esas políticas. Por esa razón en el mundo hay diferentes edades", explicó.

Contradicción.

Taffetani sostuvo que nuestro país no tiene una idea clara sobre el tema. Recordó que hace algunos meses el Congreso decidió elevar de 14 a 16 años el piso de la edad laboral, para resguardar a los chicos del trabajo infantil, pero ahora se pretende que el mismo Congreso considere delincuentes a chicos de 14. "Lo grave es que estamos definiendo que el problema son los chicos. Es muy loco pensar, como sociedad, que el problema son los chicos. Esto marca que estamos en graves problemas", reflexionó.

- Quienes hablan de imputabilidad, hablan de menores, pero no de chicos. ¿No se quiere reconocer que se trata de niños? ¿Qué pasa con los derechos del niño?

- Por día, en la Argentina, mueren 25 chicos menores de un año, de acuerdo a estadísticas de UNICEF basadas en cifras oficiales. Si estamos aceptando un genocidio de esta naturaleza, es evidente que estamos en una sociedad sin rumbo. El tema es que Argentina, a diferencia de otros países de América Latina, tuvo un tiempo en que todos nuestros viejos tenían trabajo. Los que hoy tenemos 40 años, no vivíamos esta situación. Dejábamos la bicicleta desatada, jugábamos en la calle... Pero eso no era casual. Respondía a que nuestros padres tenían trabajo, con todo lo que implica poder organizar la vida alrededor de un empleo y proyectar el estudio de los hijos para que sean profesionales.

"No es sólo una cuestión del dinero que entra a una casa, sino de los valores que trae una cultura de trabajo -remarcó la especialista-. El saber que todos los días son previsibles. Ahora, la familia de los chicos perdió la esperanza, la mamá está viendo todo el día qué va a comer a la noche, qué va a hacer el otro día, y los chicos también viven así. Y en la supervivencia, el otro es un enemigo. Tenemos gente viviendo en vagones de trenes y que no tiene la comida garantizada.

- ¿Qué se está debatiendo en el Congreso? ¿Qué dicen estos proyectos?

- Básicamente hay dos tipos de discusiones, aunque para mí no tienen muchas diferencias. Algunos discuten si tendrá pena o no un chico que comete un delito desde los 14 años en adelante, que es lo que se identifica como baja de la edad de imputabilidad; y hay otros que discuten sobre las garantías procesales que se les brindará durante el juicio, que es lo que se llama baja responsabilidad juvenil. Pero es lo mismo. No hay respuesta jurídica que pueda resolver el problema social. En el mundo adulto está la ley, pero todos sabemos que las garantías procesales rigen para determinados personajes, ya que tenemos otras causas llenas de gente que no tiene condena.

- Uno tiene la sensación de que el chico que va a delinquir no piensa si está en edad de ser imputado.

- No, por supuesto que no. Hay que sincerarse. Es muy fácil correr el eje y no discutir lo que tenemos que discutir. No hay nada más grave para una sociedad que el hecho de que mueran 25 niños por día, antes de cumplir el año de vida, porque no tienen para comer. Hay que ser honestos, asumir la responsabilidad que tenemos todos en este mundo de dejar una huella y hablarle a las generaciones futuras. Este problema seguirá porque deviene de un tipo de sociedad que hemos armado. Se resolverá cuando decidamos una sociedad de bien común, en la que pensemos que estamos todos juntos y no que el vecino es el enemigo. No nos van a alcanzar las rejas más altas del mundo para resolverlo.

-¿Hay una utilización política de los medios para fogonear los pedidos de mano dura?

-¿Cuándo vimos en la tapa de un diario que en la Argentina mueren de hambre 25 chicos por día? No va a estar entre los titulares. Los medios de comunicación son empresas y tienen que resguardar sus intereses.

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