Los inquilinos imitan al campo y también arman su mesa de enlace

La Unión Argentina de Inquilinos prepara la conformación de un grupo de análisis. Pretenden negociar directamente con los propietarios los precios de los alquileres
El modelo de “mesa de enlace” impuesto por el sector agropecuario comienza a tener réplicas en otros rubros.

Los inquilinos comenzaron a diagramar lo que será su equipo de discusión, que tendrá como objetivo, entre sus finalidades más importantes, tratar los incrementos de los alquileres “de un modo más acordado y menos arrebatado”.

La “Mesa de Enlace por la Defensa del Techo”, nombre con el que hasta ahora se conoce a la futura agrupación, estará conformada por las distintas asociaciones que defienden los derechos de los inquilinos en el interior del país.

“En estos momentos estamos abocados a la tarea de formar una masa crítica, de modo de tener un mayor peso a la hora de negociar”, dijo a El Cronista Radamés Marini, presidente de la Unión Argentina de Inquilinos (UAI).

El directivo precisó que el proyecto todavía está en etapa de elaboración, aunque la idea es que se haga realidad durante este año.

“Estamos intercambiando algunas ideas entre las asociaciones de diferentes partes del país. Una vez que tengamos el proyecto más avanzado comenzaremos a trabajar con mayor precisión”, sostuvo Marini.

El objetivo de la mesa de enlace será también involucrar en la discusión a los propietarios de viviendas.

Marini dice que pretenden sentar a debatir a los dueños “para terminar con las subas de alquileres desmesuradas. Tenemos que discutir todo en base a datos como la inflación. No se pueden recalcular los costos ‘por las dudas’”, aseveró el titular de la UAI.

Cada vez más alto

El directivo hace referencia al incremento que observa en la renovación de los alquileres.

“Incluso en enero, que se supone no es un buen mes para el negocio inmobiliario, los incrementos que se vieron fueron asombrosos. En muy buena parte de los casos se aplicaron subas de hasta un 100% en relación con el contrato anterior”, acusa.

En el mismo sentido, sostiene que las operaciones se cierran siempre con una cláusula en la que se pacta un valor por el primer año y otro por el segundo de alquiler –práctica ya habitual en el mercado– aunque estas variaciones pueden oscilar entre un 20% y un 30%.

“Esto ocurre desde hace años y tiene que ver con la gran demanda insatisfecha que hay en el mercado de los alquileres. Los propietarios de viviendas saben bien que si no acepta ciertas condiciones, habrá otro candidato detrás esperando para alquilar”, afirmó Marini.

Teresa Alvarado, de la División Residencial de la inmobiliaria LJ Ramos, tiene una visión diferente a la de los inquilinos.

“Tanto en lo referido a ventas como en lo que tiene que ver con alquileres las tasaciones que se están realizando con valores similares a los del año pasado”, admitió.

En cuanto a la evolución de los precios que se manejarán en el futuro, Alvarado consideró que “no deberían presentar mayores modificaciones”, aunque argumentó que “también tendrá mucho que ver qué ocurra con el comportamiento del dólar y la inflación a lo largo del año”.

Sobre el movimiento del mercado, Alvarado sostuvo que hoy el mayor caudal de negocios se da por el lado justamente de los alquileres.

“Hay muchos más interesados en rentar que en comprar. Aunque hay que aclarar que si bien los llamados que se reciben son muchos, las operaciones que se cierran no son demasiadas en comparación con las averiguaciones que se producen”, dijo.

Y dentro de ese contexto, hoy aparece como más simple el cierre de negocios por departamentos chicos, es decir los más baratos.

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