Inquilinos denuncian subas del 100 por ciento y cláusulas abusivas

En rigor, los ajustes comenzaron antes de la ya popular crisis financiera global. "Pero ahora los alquileres se desmadraron: están hasta cuatro veces por encima de lo que costaban en 2003. Se aplican subas del 100 por ciento o más al momento de renovar o dejar una propiedad y querer alquilar algo similar".
Así lo denuncia Ariel D’Orazio, coordinador del Consejo Asesor de Defensa de la Vivienda Unica e Inquilinos, organismo dependiente de la Oficina Municipal de Defensa del Consumidor.

A su queja se sumó la del titular de la Concejalía Popular, Nire Roldán. "Se aplican indexaciones encubiertas a gente que pagó este año alquileres de 800 pesos, y el año que viene, sin saber si su sueldo aumentará o directamente lo despedirán, tendrá que abonar 1.200. Las administradoras saben que hacerles firmar estas cláusulas a los inquilinos está por fuera de la ley", remarcó el ex concejal del ARI.

Por todas esas problemáticas y otras tantas que perjudican a los inquilinos, se reunieron anoche en la sede de la Concejalía (Entre Ríos 343) varios locatarios, propietarios de vivienda única con riesgo de remate y beneficiarios de planes Fonavi (ver aparte).

La reunión sirvió para consensuar una batería de medidas que modifique la situación de quienes alquilan o renuevan contratos. "Estamos trabajando en el Observatorio de Vivienda Unica, esto es, analizamos 100 contratos realizados en este último mes de octubre y preparamos un proyecto, por el que juntaremos firmas. Pretendemos dar cuenta de todos estos reclamos e impulsar la renovación de la ley nacional de alquileres. Pediremos una reunión con los legisladores nacionales. Y también una aquí con los concejales que integran la comisión de Labor Parlamentaria; queremos también que nuestros proyectos sobre el Servicio Público de Alquileres y el Registro Unico de Contratos Locativos deje de dormir el sueño de los justos", apuntó Roldán.

El Servicio Público de Alquileres pretende ser un instituto municipal que pueda controlar los abusos de los contratos; y el Registro, de carácter gratuito, permitiría conocer las locaciones existentes. "Los dueños de los inmuebles tienen temor de que el Estado, a través de estos organismos, se meta con el mercado, pero nada más alejado: queremos que se controlen los abusos de cualquiera de las dos partes", remarcó D’Orazio.

Precios inflados. Para D’Orazio, el problema al alquilar no sólo está en los "precios inflados" sino también en "el drama que implica conseguir garantías, pagar señas y comisiones a las inmobiliarias: otra locura, ya que les cobran comisión a cada una de las partes y también gastos administrativos cuando esto no está regulado".

Para el representante del organismo de vivienda única e inquilinos, hoy se paga por un monoambiente céntrico o un departamento de un dormitorio en un barrio, 700 pesos o más, cuando "el valor real no debería superar los 500 pesos, pero claro, se desmadró el mercado", aseguró.

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