Inquietud en Olivos por los sondeos y el doble juego de los intendentes

Inquietud en Olivos por los sondeos y el doble juego de los intendentes
La oposición avanza en las encuestas y Kirchner demora su lanzamiento.
Minuto a minuto, desde su cuartel central en la Quinta de Olivos, Néstor Kirchner monitorea encuestas y analiza el escenario electoral de la Provincia de Buenos Aires junto a sus pocos confidentes. Hace números y traza estrategias, mientras resiste las presiones de los más fieles y de los no tanto que quieren apurar su lanzamiento.

Anoche mismo, en la reunión de la mesa de conducción del PJ bonaerense, según dicen, algunos dirigentes ansiosos reclamaban que el ex presidente salte ya a la cancha para no perder la iniciativa.

Pero como ya quedó claro en 2005 y 2007, a Kirchner le gusta estirar el suspenso sobre las candidaturas al límite del reglamento. Si así fue en las épocas de gloria, ahora que el viento sopla de frente, redobla las precauciones.

Es que algunos de los encuestadores de consulta habitual en Olivos encendieron luces de alarma: de tres sondeos a los que accedió Clarín, uno muestra un empate técnico entre Kirchner y Francisco De Narváez y otros dos arrojan una leve luz de ventaja, pero para lados distintos. Todo esto, antes de que se lanzara la fórmula De Narváez-Solá el viernes pasado.

En el Gobierno tratan de mantener el optimismo en alto. Detrás de un escritorio donde se apilan encuestas de todo el país, un funcionario insiste en que los sondeos más serios dan "entre 10 y 15 puntos de ventaja a Kirchner", aunque admite que hay que volver a medir cuando baje la espuma del lanzamiento del PJ disidente.

En uno de los pasillos de la Casa Rosada, otro habitué de las tertulias en Olivos pidió "no comerse las operaciones que se hacen con las encuestas. Estamos muy bien y vamos a ganar por más de los que muchos creen".

Nada inocente, el mismo funcionario especuló con que en las próximas semanas el PJ disidente perderá envión en las encuestas y comenzará a ceder terreno a manos del armado de la CC y la UCR: nada desea más el kirchnerismo que dividir a la oposición.

Con todo, tanto en la Rosada como en La Plata salían al cruce, ayer, de las especulaciones sobre una eventual marcha atrás con la candidatura de Kirchner. "Ya está todo preparado. Va a ser candidato", aseguraban

¿Cuándo será el lanzamiento? No antes de Semana Santa. Y podría demorarse hasta fines de abril según los confidentes del ex presidente que nunca descartan una jugada repentina de su jefe político. Eso sí, antes de poner la cara, Kirchner bajó la orden de que todos "pongan el cuerpo" en la batalla provincial.

Por eso, Daniel Scioli bajará al barro de la campaña y abandonará su habitual optimismo frugal por un tono de mayor beligerancia. Lo mismo vale para los intendentes peronistas a los que se les pidió un involucramiento personal para evitar equívocos sobre su fidelidad ante los coqueteos con el peronismo disidente. Algunos jefes comunales, como el de Bahía Blanca, serían candidatos a legisladores provinciales. Otros pondrán a un familiar cercano, como el platense Pablo Bruera, que expondrá a su hermano. Esta tarde, en Lomas de Zamora, Kirchner seguirá calentando músculos en un nuevo acto de campaña.

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