Inquietud de empresarios brasileños

Inquietud de empresarios brasileños
El canciller Amorim vendrá la semana próxima para transmitir un reclamo por las trabas a las importaciones
Dentro de una semana, la relación bilateral con Brasil será sometida a una exhaustiva revisión para comenzar el año con la menor cantidad posible de desencuentros en materia comercial.

El canciller Celso Amorim visitará Buenos Aires el 4 y el 5 del mes próximo como cabeza de una comitiva ministerial que tratará con sus pares locales todos los temas espinosos de la agenda de negocios entre los dos principales socios del Mercosur.

Según supo LA NACION de altas fuentes vinculadas con los preparativos del encuentro, el listado de asuntos por abordar incluirá también la inquietud de algunas de las grandes empresas brasileñas que operan en la Argentina ante incipientes cambios en las reglas de juego para el desarrollo de sus inversiones. Entre ellas están las aerocomerciales TAM y GOL, que por estos días han hecho trascender por medio de la cámara del sector su preocupación frente a la posibilidad de que sólo Aerolíneas Argentinas se vea beneficiada por una resolución oficial para operar vuelos regionales desde el aeroparque metropolitano. Ambas firmas lideran el segmento de rutas entre la Argentina y Brasil.

Al igual que la chilena LAN, las firmas, agrupadas en Jurca, tendrán antes del fin de la semana un encuentro con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, para pedir que se proteja "el derecho a la libre competencia" en el sector.

Antesala de reunión con Lula

Amorim será recibido por el canciller Jorge Taiana y por los ministros de la Producción, Débora Giorgi, y de Economía, Amado Boudou. El jefe de la diplomacia brasileña vendrá acompañado por sus pares de Desarrollo e Industria, Miguel Jorge, y de Hacienda, Guido Mantega.

La reunión de la comisión ministerial de alto nivel será la antesala de un encuentro presidencial que se prepara para marzo, en Buenos Aires. Será esa cumbre entre Lula y Cristina Kirchner la primera de cuatro que están previstas para el resto del año como parte del mecanismo de relación bilateral entre ambos países.

Fuentes diplomáticas brasileñas buscaron suavizar el planteo comercial que trae Amorim. Dijeron que, en el plano de los negocios, la relación "ha comenzado a encaminarse", y procuraron enfriar la agenda de temas por abordar en el encuentro.

"Las relaciones comerciales están bien. Será un encuentro de rutina para repasar la agenda de asuntos pendientes, pero sin urgencias ni situaciones apremiantes", explicó a LA NACION un alto funcionario del gobierno brasileño.

Las fuentes fueron cautas respecto de las inquietudes de las compañías aéreas que operan desde Buenos Aires. "Es un tema entre privados", explicó, prudente, un hombre de la diplomacia brasileña.

La cautela de la diplomacia tiene un contexto. El gobierno brasileño aún negocia con la administración kirchnerista la venta por parte de la firma Embraer de 20 aviones modelo 190 AR para sumar a la flota de Aerolíneas Argentinas.

En cualquier caso, la visita de la comitiva brasileña pondrá en marcha el trabajo de la comisión ministerial de seis miembros que debe reunirse cada 45 días para evaluar el conjunto de la relación comercial entre ambas naciones.

El encuentro entre los ministros será precedido por reuniones entre el Secretario de Industria, Eduardo Bianchi, y el viceministro brasileño de Industria y Desarrollo, Ivan Ramalho. En estos encuentros, ambos funcionarios encabezarán los contactos formales del comité automotor y de la comisión de comercio bilateral que conforman los dos países.

Bianchi se reunió ayer con varios de los sectores afectados por las licencias no automáticas que impone Brasil, a fin de evaluar el estado de situación de cada uno. Entre los productos afectados por estas medidas se encuentran papas prefritas, desodorantes, insecticidas, cobertura de chocolate, aceite de oliva, vinos, juntas, motores de arranque, leche en polvo, quesos, manteca y polipropileno, entre otros.

Hoy la ministra Giorgi recibirá a empresarios de los sectores sensibles argentinos que se han beneficiado de las medidas adoptadas por el Ministerio de Industria durante 2009, que, de acuerdo con los números oficiales, han permitido preservar más de 500.000 empleos.

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