Inquietante proyección al 2030.

Una inquietante proyección de datos estadísticos nacionales realizada en la Subsecretaría de Desarrollo Económico de la municipalidad de Bariloche estima que en el 2030 la ciudad contará con 378.000 habitantes. De ellos, de no mediar políticas activas en este campo, más de un tercio serían pobres y nos 66 mil estarían en la extrema pobreza.
Una proyección de datos estadísticos nacionales realizada en la Subsecretaría de Desarrollo Económico de la municipalidad de Bariloche estima que en el 2030 la ciudad contará con 378.000 habitantes de los cuales alrededor de 66.000 personas serían estructuralmente pobres.

En diálogo con el Digital, el coordinador del equipo de trabajo de la Subsecretaría que dirige Alejandro Soraires, Germán Berizzo, explicó que la población histórica de Bariloche creció, aproximadamente, al 5 % anual desde el año 90 hasta el 2008. “Si nos paramos estrictamente en el porcentaje en el que creció la ciudad en los últimos 18 años, la proyección de población para el año 2030 es de 378 mil habitantes”, afirmó.

Las cifras que maneja la Subsecretaría, y que incluyen parámetros permanentes como medidores de luz y de gas, indican que Bariloche contaría actualmente con 130 mil habitantes. “Siendo muy prudentes y sin contar la población fluctuante”, aclaró el funcionario y subrayó que “150 mil sería una cifra creíble y no le errás”.

Según sostuvo Berizzo, de no mediar políticas activas de desarrollo económico, la ciudad crecería profundizando la desigualdad social actual. El segmento de mayor poder adquisitivo -ABC1- sería de 113 mil habitantes mientras que la clase trabajadora con ingresos medios y medio bajos -C2D1- sumaría 132 mil personas. Por otro lado, el sector de menores ingresos que incluye la pobreza estructural de Bariloche -D2E- también sería de alrededor de 132 mil personas de las cuales unas 66.000 estarían en la pobreza extrema.

El coordinador afirmó que, si la economía se mantiene como actualmente, la mitad del sector más pobre estaría en la pobreza extrema. “Tenés garantizada una población de más de 60 mil personas que no tienen chances de cambiar su condición” sostuvo y aseguró que “esa es la proyección de Bariloche al 2030, si se mantiene la situación actual”.

En el panorama planteado desde la Subsecretaría la demanda potencial de trabajo que hoy ronda las 35 mil plazas se elevaría a 144 mil. De 28 mil automotores circulando se pasaría a 118 mil y de una demanda de energía de 45 MW se saltaría a 185. Por otro lado, la demanda de escolaridad primaria sería de 47 mil bancos más 44 mil de secundaria. Para responder a la necesidad de escolarización Bariloche debería saltar de 62 edificios escolares a contar con 255.

Los datos proyectados por Berizzo fueron obtenidos del cruce de información de los censos y estadísticas nacionales generados por el Indec en 1990 y 2001. Según explicó el funcionario, año a año se aplicaron factores de corrección como medidores de luz y gas que permitieron sacar un coeficiente de proyección de crecimiento anual del 4,7 % para Bariloche.

“En base a estos datos tenemos que ponernos muy seriamente a ver cómo vamos a compensar lo que antiguamente permitió que Bariloche tuviera un desarrollo más o menos armónico que era el empleo público y el empleo en empresas públicas”, expresó.

Respuestas a corto, mediano y largo plazo

Según detalló Germán Berizzo, la Subsecretaría propone tomar dos medidas “macro”. “Una primer respuesta es que sepamos dónde estamos, a dónde vamos y contra qué nos vamos a estrellar. Y después, que actuemos en consecuencia”, graficó.

La subsecretaría estaría trabajando en la elaboración de un protocolo de obtención de datos estadísticos para que “las distintas áreas planifiquen las acciones en función a datos concretos que hoy están desperdigados y es muy difícil cruzarlos porque cada área hace lo que puede”.

“Esto nació con un proyecto de toma de datos laborales y terminó siendo un proyecto mucho más ambicioso que es el de obtener toda la cantidad de datos posibles y sistematizarlos en base a un solo tipo de protocolo para que el dato que se obtiene en Hacienda pueda servir en Planeamiento, pueda servir en Obras Públicas”, señaló Berizzo.

Un parque industrial para Bariloche

Germán Berizzo afirmó que en base a los datos generados por el propio municipio “la primer acción en consecuencia será darle un apoyo incondicional a un proyecto que no es nuevo y es el polo productivo o parque industrial de Bariloche”.

El funcionario municipal recordó que hasta la década de los ´90 la ocupación laboral de Bariloche estuvo fuertemente basada en el empleo de empresas y reparticiones públicas tanto de nación, provincia o del municipio que llegaron a representar más del 30 % del producto bruto de la ciudad.

“En la crisis y el cambio de paradigma del ´90, tomando como ejemplo la migración de Entel a Telefónica, se cuadriplicó la cantidad de teléfonos en Bariloche y el personal de la empresa bajó a menos de la mitad y muchos destinados a la parte comercial que no son los salarios más calificados. La gestión técnica quedó diezmada. Eso tiene un reflejo en cada una de las empresas que existían que se han quedado convertidas en su mínima expresión”.

Berizzo evaluó que “es muy improbable que se pueda volver al viejo paradigma” y afirmó que la respuesta es “crear las condiciones para que vengan plantas de producción de bienes y servicios a Bariloche”.

Respecto al tipo de industrias que promovería el parque, recordó que el tema “está discutido hasta el cansancio”. “Está previsto no admitir producciones polutivas de ninguna naturaleza. Descartemos una refinería de petróleo, una curtiembre, una fábrica de neumáticos y ese tipo de industrias contaminantes”. “Está discutido hasta el cansancio que no se va a admitir ese tipo de empresas”, subrayó.

Por otro lado, Germán Berizzo afirmó al Digital que la idea está consensuada con el intendente municipal pero los objetivos se plantean para el mediano y largo plazo y evalúan que podría trascender la gestión actual. Sin embargo, el proyecto habría avanzado lo suficiente como para determinar la zona donde se ubicaría el parque y proyección una inversión que rondaría los 80 millones de dólares.

“Planeamiento determinó una zona favorable -con un impacto bajo- que sería la pampita que está al lado del aeropuerto hacia el lado del Ñirihuau. Esa pampita es uno de los lugares posibles y entendemos que el intendente ya inició algunas charlas preliminares y la provincia está de acuerdo”, adelantó al Digital.

“Cuando esté en pleno desarrollo se va a haber comido unos 80 millones de dólares. No es un tema menor... Eso da una magnitud de lo que estamos hablando”, expresó el funcionario de la Subsecretaría de Desarrollo Económico.

Una proyección hacia el Pacífico

La mirada del funcionario apunta al Pacífico donde encuentra un mercado potencial que no se está aprovechando, ni teniendo en cuenta, localmente. “Bariloche está estratégicamente posicionada para ser un punto de concentración y de redistribución de comercio internacional. Tienen un aeropuerto bestial, un nodo rutero, tiene puntas ferroviarias y posibilidades de desarrollar vías para el Pacífico”, explicó.

“El Pacífico es un mercado de 1800 millones de tipos que representan la tercera parte de la población mundial”, subrayó Berizzo y agregó que el desafío para Bariloche sería generar “tasas de producción interesantes para la exportación”.

“Hay muchas empresas locales que querrían incrementar su producción pero no tienen el espacio necesario. El parque industrial les da una solución y ahí empieza otra historia en la ciudad”, concluyó el funcionario municipal.

Comentá la nota