Un inolvidable encuentro de generaciones

Se concretó en el Hogar para Ancianos el primer proyecto del Centro de Voluntariado Social Entrelazando, cuyo lema fue "Una tarde para la integración"
El viernes pasado no fue un día más para más de cien personas de nuestra comunidad. Ese día se efectuó el sueño de muchos voluntarios que hicieron realidad su primer pequeño gran sueño, entrelazar afectivamente a varias generaciones en el Hogar para Ancianos.

El Centro de Voluntariado Social Entrelazando organizó un encuentro que unió a preadolescentes estudiantes de catecismo de la parroquia María Auxiliadora, a otros colaboradores que participaron de la velada y a los más de 80 abuelos que viven en el Hogar.

Cabe destacar que este Centro es un grupo de voluntarios que se han formado en nuestra ciudad a través del Programa de Voluntariado Social de la Dirección de Políticas para Adultos Mayores (DINAPAM) del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

"Llena el alma"

En el encuentro estuvieron presentes las coordinadores del Programa de Voluntariado Social de Adultos Mayores, las licenciadas Graciela Goris Walker y Mirta Scolni, de la Facultad de Psicología de Mar del Plata.

Goris Walker explicó que el grupo Entrelazando se formó después de una capacitación que duró varios meses y hoy está dando sus frutos. "El Programa de Voluntariado Social de Adultos Mayores es una propuesta financiada por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y coordinada por la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata, que tuvo como objetivo formar a aquellas personas "de todas las edades, especialmente a los adultos mayores, organizaciones y empresas que tuvieran ganas de construir y compartir entre todos, inquietudes, necesidades y deseos".

A través del programa, se creó un Centro de Voluntariado Social de Adultos Mayores, que en este momento funciona en el CRESTA y que próximamente va a funcionar en el Centro de Jubilados de Tres Arroyos.

Según Mirta Scolni, la idea fue formar "a todos aquellos que tuvieran intenciones y ganas de trabajar por los demás. Se los formó como facilitadores comunitario en un curso que dio herramientas para mejorar las tareas voluntarias en sus barrios y además intercambiar con otras personas con sus mismos intereses".

Scolni comentó que "el primer logro de el curso que estudió en el CRESTA fue justamente este, que logró unir a dos generaciones y que da gusto ver, porque no sólo a los abuelos se los ve felices, sino también a los chicos y a los voluntarios que colaboran".

Por su parte, Graciela Goris Walker indicó: "El programa tiene que ver con la imagen que se tiene del adulto mayor. Se intenta resignificar su rol, porque hay una representación social que los toma como improductivos. Nosotros queremos demostrar que esto es solamente un prejuicio. Justamente acá en Tres Arroyos, ésto se ve muy claro, porque acá hay un movimiento muy importante del adulto mayor, por eso fue el motivo se eligió a esta ciudad para hacer el lanzamiento del programa".

Asimismo, afirmó que "se resignifica su rol dándole una participación activa dentro de la comunidad, dando respuestas a las necesidades de la comunidad donde él vive, porque el adulto mayor tiene mucha experiencia, conocimientos y es importante que los pueda transmitir".

Goris Walker sintetizó lo que sintió en la tarde del viernes: "Estas cosas te llenan el alma. Estoy muy satisfecha por el logro del grupo que se capacitó y, además, personalmente son cosas muy lindas".

Por último, recordó que estos centros se concretaron en otras provincias y que en la nuestra sólo funcionan en Mar Chiquita y en Mar del Plata y aseguró que el proyecto que se concretó en Tres Arroyos es el primero de la provincia.

Dos voluntarias

Ana Sívori es una de las diez personas que participa del voluntariado y que está muy satisfecha por la obra del viernes, que asegura no va a ser la última. "En este primer proyecto la idea fue compartir una tarde entre chicos y adultos, ver que se puede integrar y que podemos lograr objetivos juntos".

Más allá de todo el trabajo de los voluntarios, el encuentro contó con la participación de chicos que estudian catecismo en la parroquia María Auxiliadora, que hicieron una representación de teatro.

Además, en la tarde del viernes se presentó la cantante Beatriz Farías, hubo payadas, hubo tortas, te y café con leche, pero lo mejor de todo fue el encuentro entre preadolescentes, adultos y adultos mayores.

Por su parte, Zully Paz, otra de las participantes de Entrelazando, señaló: "Nosotros creemos que hay considerar que el adulto mayor, a pesar de su edad, nos puede enseñar, que no por eso puede ser una persona activa".

Además, dijo que "la idea es compartir, valorar un poco las necesidades del otro, el voluntariado comunitario en sí es eso, poder llegar a comprender las necesidades del otro para poder lograr ayudarlo en las necesidades o inquietudes".

Por último, Sívori invitó a toda la comunidad a sumarse al Centro de Voluntariado Entrelazando para participar de futuros proyectos del mismo.

Para inscribirse e intercambiar bienes en forma de préstamo y servicios en forma voluntaria acercarse a Pedro N. Carrera 355 o comunicarse al teléfono 420204.

"Esperamos a las personas capaces, valiosas e importantes que puedan dar parte de su tiempo y mucho de su experiencia en beneficio de la comunidad", concluyó.

Comentá la nota