Inmobiliarias piden a bancos otorgar créditos sin atar las cuotas a los ingresos

Aseguran que el problema no es cuánto gana un interesado sino que tenga trabajo para devolver el préstamo hipotecario, aunque plantean un piso salarial de $ 3500
Las inmobiliarias se cansaron de esperar y pusieron manos a la obra. Luego de que distintos proyectos para reactivar el mercado de los créditos hipotecarios fracasaron o ni siquiera llegaron a ver la luz, los agentes de venta comenzaron a fogonear su propia iniciativa.

Días atrás, terminaron de redondear una propuesta para implementar una nueva línea de créditos hipotecarios, que incluso ya le presentaron a una decena de bancos.

"En todos los casos nos recibieron los vicepresidentes de las entidades, lo que demuestra que el tema interesa", explicó a El Cronista Jorge Toselli, a cargo de JT inmobiliaria, y uno de los integrantes del grupo que encara esta propuesta.

El proyecto de estas firmas –unas diez– cuenta con diferencias en relación con los préstamos hipotecarios que hoy se consiguen en plaza. Sin embargo, el más llamativo es que esta líneas permitirán el ingreso de tomadores con un salario mínimo de $ 3.500, en blanco, y por grupo familiar (o por persona).

Las líneas hipotecarias tradicionales limitan el monto, ya que determinan que la cuota no puede superar el 30% del salario del tomador.

"Nuestro razonamiento indica que lo fundamental no debe ser cuánto gana a quien se le da el préstamo, aunque sí planteamos un piso de ingresos, sino que tenga trabajo. Hoy, en la Argentina el mayor problema es la estabilidad laboral; se puede tomar a un cliente que gana $ 10.000, pero nadie asegura que durante el plazo acordado para pagar el hipotecario mantendrá su puesto", enfatizó Toselli.

Como parte de esta estrategia trazada para incluir a más candidatos, este requisito salarial "será igual para quienes precisen u$s 60.000 como para aquellos que necesiten u$s 200.000; el nivel de haberes no debe ser excluyente", dijo Toselli.

Por otra parte, sostiene que en caso de que el cliente no salde su deuda, de una u otra forma "lo que ocurrirá será que el banco rematará la casa, con lo que cobrará el dinero".

Además, este grupo de inmobiliarias –que no movilizan la propuesta en nombre de ninguna cámara o asociación sectorial, sino como una iniciativa independiente– habla de tasas anuales y en dólares de entre el 10% y el 14%, contra las oficiales, que rondan entre el 18% y el 22%.

También se proponen variantes en el monto a financiar. Hoy, los bancos, aunque sólo algunos, llegan a ofrecer hasta el 70% del total a comprar. Las inmobiliarias proponen reducir esto al 60%, como una forma de bajar el riesgo de los bancos.

En cuanto a los plazos para devolver el dinero, esta iniciativa marca 20 años, contra el promedio de 15 años que se maneja en la banca por estos días.

Actualmente, según Toselli, el proyecto de los agentes inmobiliarios se encuentra bajo estudio en las instituciones financieras a las que se les acercó. Así, se acordó que las charlas se retomarán entre marzo y abril próximos.

El ejemplo automotriz

El mecanismo que quieren poner en marcha las inmobiliarias tiene muchas similitudes con el que desde hace tiempo utilizan las agencias de autos.

Tienen acuerdos con distintos bancos –algunas terminales también operan con sus propias financieras–, y ofrecen a sus clientes la posibilidad de tomar un crédito, de modo de agilizar la transacción.

En el caso de las inmobiliarias, el procedimiento sería exactamente el mismo. Los interesados en comprar un departamento se acercarían a las oficinas de venta, y allí se les informaría sobre las líneas crediticias disponibles, dependiendo de los bancos con los que sellaron alianzas.

Los operadores inmobiliarios tendrían a su cargo la elaboración de los primeros sondeos sobre la capacidad de tomar un préstamo hipotecario por parte del interesado, de modo de que a los bancos llegue una carpeta crediticia más avanzada.

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