El manejo del estacionamiento medido y pago pasaría a manos de Bahía Transporte Sapem, firma que controla la Municipalidad y actualmente administra el sistema de colectivos urbanos.
Si bien desde la secretaría municipal de Gobierno que maneja Fabián Lliteras se viene guardando un fuerte hermetismo sobre la cuestión, este diario pudo obtener precisiones de altas fuentes comunales dando cuenta de la inminente decisión.
De esta manera se cerraría un capítulo que comenzó a escribirse a fines del año pasado, cuando el Departamento Ejecutivo anunció que discutiría el nuevo contrato firmado con Altec a partir de dos situaciones: la salida de la firma Parsa como gerenciadora del sistema y la necesidad de una renovación tecnológica en el equipo de parquímetros, exigencia esta última contemplada en el último contrato con vigencia hasta 2016.
Desde entonces se sucedieron unas pocas reuniones entre el municipio y Altec, sobre todo buscando acordar una mejora tecnológica aunque, en principio, sin ajustar el canon mensual para la empresa. En marzo, el vicepresidente de la firma, Martín Glanz, señaló a este diario la voluntad de esa empresa de continuar con el servicio y la presentación de un plan de renovación del equipamiento actual.
Sin embargo, la propuesta presentada por Altec no habría convencido al municipio, en parte porque el acuerdo ha sido fuertemente cuestionado desde los bloques opositores del Concejo Deliberante, al ser acordado de manera directa por la comuna y sin ponerlo a consideración de ese cuerpo legislativo.
En septiembre del año pasado, el propio intendente Gustavo Bevilacqua señaló a "La Nueva Provincia" su voluntad de "terminar el vínculo contractual" si así lo consideraba adecuado el Concejo.
En esa ocasión, el jefe comunal apuntó sin embargo que, a su entender, las objeciones eran de "carácter político" y minimizó el impacto que podía tener en la ciudadanía la salida de Altec. "Es un alquiler de máquinas, nada más", explicó.
En caso de retirarse Altec de Bahía Blanca, el servicio sería asumido por Bahía Transporte Sapem, la sociedad anónima de participación estatal mayoritaria que en su momento se hizo cargo de administrar el sistema de ómnibus urbanos, incluyendo a tres de las líneas que administraba el Grupo Plaza-Mayo.
Adrián Saschrgorodosky, gerente de esa Sapem, mencionó a este diario que si bien no tenía a la fecha "ninguna indicación" para comenzar a organizar un eventual manejo del estacionamiento, aseguró que esa sociedad "tiene capacidad operativa" para tomar el mismo.
De acuerdo con los números dados a conocer a fines de 2012 por el municipio, el contrato con Altec implica el pago de 300 mil pesos mensuales, cifra similar a la que la comuna recauda por el cobro del estacionamiento y de las multas de tránsito.
Una historia a medida
La primera decisión de regular el estacionamiento en Bahía Blanca data de 1965 cuando, en un intento por mejorar el tránsito local, el municipio decidió exigir el uso de una "tarjeta de control" que permitía conocer el horario en que estacionó un vehículo y plantear una hora de salida.
"El estacionamiento abusivo paraliza la circulación", decía la leyenda de esa tarjeta --no paga-- que debía colocarse a la vista en los vehículos que estacionaran alrededor de la Plaza Rivadavia.
El sistema medido y pago llegó en 1977, por una ordenanza del gobernador Ibérico Saint Jean, mediante la cual estableció el sistema "tarifado" en un radio céntrico determinado y cuya recaudación debía destinarse a entidades de bien público.
El 12 de diciembre de ese año los conductores debían colocar una boleta en el espejo retrovisor, pagando 30 pesos por cada hora. Lo recaudado se destinaba en un 70% al Patronato de la Infancia, el Hogar del Anciano y el Pequeño Cottolengo.
Por último, en noviembre de 1994 comenzó el funcionamiento de los parquímetros a cargo de Altec, siendo Bahía Blanca una de las primeras ciudades del país en implementar este "moderno regulador del estacionamiento".

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