Inminente anuncio de canje de los bonos que siguen en default

La operación incluirá US$ 1000 millones aportados por los acreedores; la quita rondará el 65%
La "hoja de ruta" del ministro de Economía, Amado Boudou, avanzará la semana próxima otro importante casillero con el anuncio de la oferta de canje para los tenedores de bonos que siguen en default (los llamados holdouts ), con el compromiso de esos inversores de aportar cerca de US$ 1000 millones frescos.

Así lo precisaron ayer a LA NACION calificadas fuentes oficiales y privadas, que indicaron que la oferta incluirá una quita levemente superior al 65% aplicada en el canje de 2005, que había logrado la adhesión del 76% de los acreedores del país.

Entonados por las reuniones positivas de Boudou con fondos de inversión en Estambul, durante la última asamblea del Fondo Monetario Internacional (FMI), y por la opinión de al menos dos bancos internacionales, que dijeron al matrimonio Kirchner que la Argentina pronto podrá emitir deuda voluntaria a 10 años, los funcionarios no quieren dilatar más la operación.

Según comentaron las fuentes, la semana que viene se anunciará la oferta y, al mismo tiempo, se enviará al Congreso el proyecto para superar la traba impuesta por la ley cerrojo (sancionada para estimular el éxito del canje de 2005).

Esta semana se desinfló el rally de los bonos ante la desilusión generada porque el ministro no anunció la oferta tras regresar de la asamblea del Fondo.

Pero el Gobierno se guió con la idea de sancionar primero la ley de medios audivisuales y luego dar el paso del canje tras el regreso de la presidenta Cristina Kirchner de la India. Al parecer, Boudou acordará los detalles pasado mañana con la Presidenta y entonces se fijará el formato del anuncio que los mercados ya dan por descontado.

Entre los detalles, se destacan los siguientes ejes de la oferta preparada por un grupo de bancos internacionales:

- La quita para los bonistas en valor presente rondará el 65 por ciento.

- El Gobierno emitirá un bono Discount con un plazo de 25 años, por un total de 7000 millones de dólares, a cambio de la entrega de los títulos impagos.

- Los inversores que se sumen también suscribirán un bono a siete años por un total de US$ 1000 millones que le permitirá al Gobierno reflotar la idea de 2008 de obtener "fondos frescos".

- A cambio, recibirán otro bono similar por el pago de los intereses caídos desde la oferta que no aceptaron en 2005.

Aunque la inclusión de la unidad ligada al PBI estaba en discusión, al parecer prevaleció la idea de mantenerla, ya que allegados a Boudou pensaban, como el equipo económico del ex ministro Roberto Lavagna, que se trata de una forma de "asociar" a los inversores a la suerte de la Argentina.

Conservadores, los bancos que trabajaron en la propuesta (Citi, Deutsche y Barclays) dejaron trascender un piso de aceptación del 50% para el canje, pero grupos de acreedores más osados estiraron ese porcentaje hasta el 75% de los US$ 20.000 millones que se mantienen en default. A esa cifra se suman unos US$ 9000 millones en intereses impagos.

El Gobierno está convencido de que, una vez que dé este importante paso, podrá emitir deuda en el mercado internacional, tal como lo pudieron percibir tanto Boudou como el presidente del BCRA, Martín Redrado, en Estambul.

Pero la tasa de interés en dólares ofrecida en ese escenario (un 13,5%) por el Bank of America resultó demasiado onerosa como para ser aceptada; las autoridades económicas creen que, con el nuevo canje, podría acercarse a un dígito.

Pagar el doble

Cabe destacar que, en el actual escenario de fuerte liquidez para los países emergentes, la mayoría de las naciones de la región con acceso a los mercados está realizando colocaciones a un promedio cercano al 6%, por lo que la Argentina aún paga el doble o más por su deuda.

Sin embargo, desesperados por hacer un buen negocio de corto plazo, "ya hubo dos o tres bancos importantes que se contactaron con el ala política del Gobierno para asegurarles que puede haber una colocación de 2000 a 3000 millones de dólares una vez que se haga el canje", indicaron fuentes del mercado.

Con esta perspectiva, se aliviarían las necesidades financieras oficiales del año próximo. Los bancos más optimistas (Deutsche) ubican en US$ 3000 millones la brecha por cubrir en 2010 y los más conservadores (HSBC), en el doble.

Esta posibilidad de obtener con cierta facilidad fondos en el mercado si se hace el canje relega la importancia de los avances alcanzados con el FMI.

Boudou confía en que el mes próximo, en la reunión ministerial del G-20 en Escocia, podrá seguir acercando posiciones con el director gerente del Fondo, Dominique Strauss-Kahn. Sin embargo, sectores del oficialismo se siguen resistiendo a la evaluación de las cuentas públicas del FMI, que no se realiza desde que empezó la manipulación de las estadísticas oficiales, en 2007.

Algunos analistas creen que el Gobierno tiene grandes chances de conseguir un informe crítico pero "indoloro" del FMI, que lo habilitaría a avanzar en la negociación con el Club de París.

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