Inmediata reacción

El vicario general de la Diócesis de Formosa, Miguel Pessuto, fue acusado de usurpación tras permitir que decenas de humildes familias se instalen precariamente en un predio que le fuera cedido al Obispado por el IPV, de acuerdo con la asesora del principal hombre de la Diócesis local, Cristina Irala.
El 22 de octubre el abogado Julio César Chiacchio, siguiendo precisas instrucciones de su jefa, la fiscal de Estado “Estrella” Zabala, efectuó una presentación ante el juzgado de Instrucción 3, con el propósito de constituirse en actor civil y querellante particular en la denuncia que contra Pessuto interpusiera el IPV.

Así se presentó, pidió y obtuvo, sin ser parte, el desalojo en tiempo record de los ocupantes del patio de la parroquia Virgen de Lourdes del barrio 20 de Junio y hasta los últimos días no acreditaba ni personería ni legitimación pese a sus reiterados requerimientos de ser considerada querellante en la causa penal.

Mientras, Miguel Pessuto plantaba su bandera en defensa de las actividades desarrolladas en los últimos años en defensa y respuesta de cientos de humildes familias radicadas en los barrios del Circuito Cinco, dentro de los más altos niveles eclesiásticos locales es evidente el malestar porque se demora la construcción de una capilla en la zona.

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