El inicio de la nueva Planta Piloto sigue demorado: falta una firma de De Vido

Un grupo de rectores de las universidades nacionales tenía agendada una reunión con el titular del Ministerio de Infraestructura para plantearle el atraso en varias obras. Pero el encuentro fue cancelado.
La construcción de la nueva Planta Piloto para la Facultad de Ingeniería no logra sortear una de las últimas barreras, en medio de la burocracia administrativa en la que viene navegando desde hace varios meses. El difícil escalón lo encontró precisamente en el despacho del ministro de Infraestructura, el cuestionado Julio De Vido.

Luego de haber cumplido los plazos de la licitanción internacional en Río Cuarto, el expediente viajó para su aprobación a la cartera que administra las obras públicas en el país. Y allí quedó.

Por eso esta semana el rector volvió a viajar a Buenos Aires para participar de una reunión con De Vido, como parte de un grupo de rectores que conforman el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). La idea era reactivar un paquete de obras frenadas en distintas casas de altos estudios. Para Río Cuarto sólo aparecía la obra de Ingeniería.

Pero finalmente y a último momento, el encuentro se canceló.

Así, la posibilidad de acelerar el proceso para la Planta Piloto quedó nuevamente postergada.

La construcción del nuevo edificio, que reemplazará al siniestrado el 5 de diciembre de 2007 con las explosiones que le costaron la vida a cinco docentes y un alumno, comenzó a tramitarse con los fondos asignados por el Congreso, que habilitó 12 millones de pesos para ese fin. En febrero de este año, la Universidad logró firmar el convenio con la Subsecretaría de Obras Públicas de la Nación que conduce Abel Fatala. Cuatro meses después, el 19 de junio, se abrieron los sobres de las nueve empresas que se presentaron a la licitación. Fue ganadora la constructora CIS, tras presentar una oferta de $5.744.825,98.

Aquel día, Lucía Fortuna, la secretaria Técnica de la Universidad, había adelantado que los plazos que manejaba la conducción de la casa de altos estudios eran perentorios: "Queremos que las obras se puedan iniciar efectivamente después de las vacaciones de julio", había expresado.

Sin embargo, las autoridades no esperaban que el trámite finalmente quedara varado en el despacho de De Vido. "La Universidad cumplió con todos los requerimientos que nos fueron solicitando, incluso estudios de impacto ambiental. Ahora hace falta la firma del ministro", dijo Spada tras la frustrada reunión con el ministro del Gobierno nacional.

Sin embargo, las autoridades señalaron que los plazos aún no justifican un reajuste en el presupuesto presentado por la empresa que resultó con la menor oferta, y aseguran que los tiempos previstos desde un comienzo, que hablaban de finalizar la obra a mediados de 2010, aún siguen en pie.

La Ley de Educación Superior, para el bicentenario

Los rectores de las universidades nacionales analizaron en Buenos Aires la necesidad de acelerar la promulgación de la nueve Ley de Educación Superior.

El debate lo realizaron con el ministro de Educación, Alberto Sileoni. Según trascendió, la nueva norma que regirá para el sistema universitario comenzará a delinearse ahora, pero su aprobación será una de las banderas que el Gobierno nacional buscará levantar en el año del bicentenario.

Los rectores también quieren definir la ley de financiamiento educativo que reemplace a la actual norma cuya vigencia finaliza el año próximo. Actualmente, ese norma obliga a destinar el 6% del PBI al conjunto de los niveles educativos.

Por último, los rectores le mostraron nuevamente la preocupación al ministro sobre las diferentes iniciativas que ingresaron a la Cámara de Diputados para crear nuevas universidades, entre ellas el proyecto de Villa Mercedes, que es la que más directamente incide en la región.

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