Iniciativa en análisis bajo estricta reserva.

El gobierno de Cristina Kirchner se dedicó ayer a jugar al misterio con el proyecto de estatización del comercio de granos. Todas las áreas involucradas en la política agropecuaria aseguraron que "el proyecto se estudia en el más alto nivel", aunque admitieron no saber si lo van a usar o no. "La Presidenta podría decidirlo y anunciarlo en estas horas, modificarlo o pasarlo a letra muerta", dijo una alta fuente a LA NACION.
Por ese motivo, desde el Gobierno hubo funcionarios que confiaron por lo bajo a este diario que la iniciativa bien podría ser un globo de ensayo para presionar al campo. ¿Con qué objetivo? Por un lado, apurar la exportación de 9 millones de toneladas de soja, lo que le generarían al fisco 3 millones de dólares por recaudación de retenciones.

Por otro, condicionar al agro con miras a la reunión que la ministra de la Producción, Débora Giorgi, tendrá el martes próximo con la Mesa de Enlace agropecuaria para superar el conflicto rural y así lograr que el agro acepte las ofertas del Gobierno para el trigo, la carne y la leche.

"Que se estudia un proyecto es cierto. Si hay voluntad política de usarlo o no, eso muy pocos lo saben", señaló a LA NACION un ministro del gabinete.

"El objetivo del proyecto será evitar los monopolios de los grupos exportadores. Impedir que se perjudique a los pequeños productores", señaló otro funcionario muy cercano a los Kirchner. "Está en estudio; no hay nada concreto. No está terminado. Hay experiencias internacionales modernas. Pero la Presidenta podría darle una dirección u otra, no se sabe cómo ni cuándo. Por eso no se adelanta nada", confió la alta fuente oficial.

Esa incertidumbre fue lo que hizo temer a otros funcionarios de que todo se tratara de una operación de presión a la Mesa de Enlace.

El trascendido sobre la controvertida iniciativa se conoció después de las duras críticas de la Mesa de Enlace tras la primera reunión con Giorgi, el martes último. Causó profundo malestar en la Casa Rosada que el campo se mostrara al día siguiente en una audiencia pública en el Congreso junto con dirigentes de la oposición para impulsar leyes favorables a su sector, como la rebaja de retenciones a la soja y la liberación de exportaciones de carne y granos.

No obstante, más allá de que el Gobierno intentó presionar y dividir al campo con el trascendido y el misterio, altas fuentes oficiales confiaron a LA NACION que "no se descarta que la Presidenta anuncie ese proyecto como parte de su discurso del domingo próximo [por mañana]". La estatización de la comercialización de granos fue rechazada ayer por todos los dirigentes rurales y empresarios del sector.

Si ese anuncio de la Presidenta se produce, esa resultaría su carta fuerte para el discurso de inauguración del período de sesiones ordinarias de Congreso que pronunciará mañana. Se descuenta que ese discurso, que ayer preparaba en Olivos, contendrá algunos anuncios, pero otras fuentes oficiales descreen de que la estatización de la venta de granos esté entre ellos.

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