Inician campaña de control y erradicación de Triquinosis en la ciudad

La Coordinación de Zoonosis iniciará una muestra serológica en porcinos en todos los establecimientos de la ciudad, en el marco de la Emergencia Sanitaria y en adhesión a una resolución del SENASA. El Dr. Leandro García, coordinador de Zoonosis, informó que la Emergencia Sanitaria sigue vigente hasta fines de enero del año que viene. "Los trabajos están por comenzar, terminamos algunas cuestiones preparatorias para comenzar con el sangrado de la población porcina de toda la ciudad de Río Grande, desde La Misión Salesiana hasta la última chacra productora en la Margen Sur", indicó.
Explicó que sangrado es la toma de una muestra de sangre mediante jeringa "para poder extraer el suero, que es donde se encuentran los anticuerpos y que nos va a indicar, a través de un método que llama ELISA ("Enzyme-Linked Immuno Sorbent Assay" Ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas) la presencia o no de anticuerpos para un parásito o una enfermedad determinada".

Esta muestra serológica, que se practicará a toda la población porcina, "no se hizo nunca en Río Grande, por lo menos con esta especie porcina; se va a comenzar ahora aprovechando el Decreto de Emergencia Sanitaria, ya que a través de éste, también se ha adherido a la Resolución 555/2006 del SENASA, que es una resolución de alcance nacional para la erradicación y control de la triquinosis y de criaderos de cerdos bajo condiciones precarias y sin medidas de control sanitario", reveló el funcionario municipal.

García precisó que esta norma "contempla como vigilancia epidemiológica -o pruebas screening- la utilización de la serología para lo cual se toma una muestra de sangre del animal vivo y se mandará al Instituto Malbrán para que diagnostiquen cuál es positivo y cuál es negativo y para esto, obviamente, necesitamos identificar al propietario, establecimiento y categoría de animales como para poder individualizar a cada porcino, ya que cada muestra de suero extraída está relacionada con determinado animal y no otro".

La metodología de trabajo para esta campaña se hará por muestreo en cada establecimiento "lo que va a llevar su tiempo, dependiendo primero de la cantidad de animales que tenga cada chacra. Esto va a servir también de censo y para ver la realidad del sector ya que muchos productores han abandonado la actividad y otros se han incorporado. Estos nuevos productores deben acercarse a la Coordinación de Zoonosis para que les bajemos los lineamientos de producción, ya que estamos en una zona endémica de triquinosis".

En esos lineamientos están también el control de roedores, las leyes vigentes "y máxime ahora que estamos en una situación de emergencia sanitaria, lo que frena también el tránsito normal de los animales, ya que cualquier movimiento de cerdos debe hacerse con autorización y cada faena debe hacerse en mataderos habilitados; bajo ningún punto de vista pueden ser faenas caseras ya que conllevan un riesgo altísimo para la salud pública, así sea para consumo personal ahora que vienen las fiestas, porque no tienen un control bromatológico ni sanitario del animal en cuestión y podemos estar contagiándonos no solamente con triquinosis, sino también con leptospirosis que está presente en la zona y es una enfermedad infecciosa y con mucha frecuencia grave, (este padecimiento afecta al hígado y a otros órganos), de por vida".

Leandro García recordó que en la última reunión de la Comisión de ETA (Enfermedades Transmitidas por Alimentos), "una de las cosas que se trató fue esta campaña para erradicar la enfermedad, y cuando hablamos de erradicar la enfermedad, hablamos también, lamentablemente, de erradicar aquellos animales positivos".

En este sentido informó que la Coordinación de Zoonosis "dispuso un plan de trabajo, el cual puede ser mensurable en varios aspectos, para manejar la parte epidemiológica de la situación y evaluar a posteriori los resultados a favor y en contra que puedan llegar a tener", confió.

Expuso que la intención es "conformar un plantel negativo (sin triquinosis) de animales y hacer saber al productor que no estamos en su contra, sino contra la enfermedad, pero lamentablemente la enfermedad está dentro del chancho y no se puede sacar ni con antibióticos ni con antiparasitarios, por lo tanto vamos a tener que realizar el sangrado y aquellos animales que den positivo, tomar el compromiso de ir eliminándolos justamente para mantener un plantel negativo y sano dentro del establecimiento, ya que por sobre todas las cosas, está en juego la salud de la población", advirtió.

Por último, Leandro García pidió a la población que "debe tener en cuenta que la Río Grande de hoy no es la misma de hace 20 años atrás; consumamos alimentos de lugares habilitados, de ahí en más, vamos a estar seguros de que la cadena de comercialización va a llevar todos sus procesos. Un comercio habilitado nunca puede estar vendiendo un chacinado o un alimento sin un control bromatológico y ese alimento que llega al comercio, ha tenido un control sanitario en su parte de producción que serían los mataderos habilitados, con sus veterinarios y con su control sanitario", concluyó.

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