Un informe muestra ineficiencia en el presupuesto destinado a salud pública

Removieron a los directores del Central y el Lagomaggiore. El gasto por paciente no fue igual en hospitales.
El incremento del gasto no se relaciona con el servicio prestado o la cantidad de pacientes atendidos, lo que se puede traducir de una sola manera: ineficiencia en el manejo de los recursos públicos. Esta fue la conclusión de un análisis que encaró el Ministerio de Salud para determinar si la administración de los fondos en la salud pública ha sido similar en los tres grandes centro asistenciales y durante los últimos 10 años: Hospital Central, Humberto Notti y Luis Lagomaggiore. A la denuncia por ineficiencia se sumaron los coletazos políticos porque el ministro Juan Carlos Behler comunicó el desplazamiento de los directores de los tres hospitales, además del director de Centros de Salud y de Hospitales, y del de Administración de la cartera.

Pero, las remociones y cambios de mando continuarán en los próximos días, porque el ministro adelantó que la semana próxima se conocerá una reforma del organigrama del Hospital Notti, que incluye la conducción del centro materno infantil más importante de la región. Además, habrá cambios en las subsecretarías pero sólo de funciones, porque el cuñado del gobernador, Ricardo Landete, y el médico psiquiatra, Pedro Masman, continuarán trabajando.

La idea es que los descentralizados vuelvan a estar bajo la lupa del Poder Central, esto porque se comprobó que con los mismos recursos, cada uno orientó su política de gastos de diferentes maneras y, por esto, algunos lograron llegar a fin de año con fondos y otro no. Y es precisamente esto lo que Celso Jaque había ordenado, porque, como buen contador, entendía que algo no andaba bien, teniendo en cuenta que todos mostraban diferencias en la ejecución de sus gastos.

Un dato que llamó la atención fue una comparativa que se hizo de los centros asistenciales, porque Behler entendió que desde el 2004 hasta la actualidad hay una tendencia decreciente en la atención, aunque la curva de gastos en centros de salud va en aumento. Este dato para Behler podría interpretarse como que la atención no fue buena y, por eso, la gente va hacia los grandes hospitales, a contramano de lo que las políticas oficiales intentaron en los últimos años.

Entre las cifras que alarmaron a la actual administración está el gasto promedio por paciente. Así, en el cálculo de lo que se gasta en cada enfermo sin cobertura social se ve un incremento desmesurado, porque pasó de 2.000 pesos en el 2001, a 14.000 en el 2.008. La suma resulta llamativa pero la dirección de Administración de esta cartera, ahora a cargo de Julio Busso, promete analizar qué otros factores podrían haber impulsado semejante incremento además de la inflación y la devaluación de la moneda en el país.

Este mismo capítulo del estudio muestra que las obras sociales derivan a los enfermos más graves o con patologías que requieren estudios de alta complejidad a los centros públicos y para frenar esto es que se evaluará la posibilidad de cobrar más por los estudios a quienes tienen cobertura privada que a aquellos que están desamparados en referencia a la atención sanitaria. También sorprende que la facturación promedio por paciente con obra social alcanza los 2.100 pesos y que el crecimiento de la misma no se notó en los últimos años, mientras que la cantidad de pacientes atendidos sí.

Para realizar este estudio se tomó la asignación presupuestaria por paciente, esto es un cruce de información entre lo que se gastó y los pacientes atendidos. Esto es un promedio de lo que costó la atención de cada uno de los mendocinos que pasó por la red pública desde 1998 a 2008. Si bien la curva de crecimiento en referencia al gasto es creciente, el ministro Behler recordó que en los últimos años se ha experimentado una evolución muy rápida en la complejidad de los estudios que hizo encarecer el sistema. Esto se explica porque, hace 10 años, el estudio más complejo y caro para detectar una enfermedad era una tomografía lineal, mientras que hoy se piden desde resonancias magnéticas hasta otros estudios que triplican el valor de las anteriores.

Otro de los datos llamativos que recalcó Behler fue la comparativa entre los principales centros asistenciales respecto de la permanencia de pacientes en el hospital. El Central muestra un promedio de entre 13 y 14 días, mientras que el Lagomaggiore alcanza los 6 días y el Notti está por debajo de 4. La preocupación es que si se prolongan los días de internación se suman gastos por hotelería, además de atención médica y enfermería.

Así, Behler cumplió con lo prometido el día de su asunción, porque en esa oportunidad habló de un diagnóstico técnico para mostrar los errores en el manejo de los fondos. Ahora llevará este informe a la Legislatura porque, según adelantó, intentará comprometer a los legisladores de la Comisión de Salud en la búsqueda de mecanismos comunes para mejorar la alicaída salud pública.

Los primeros funcionarios en caer luego de la era Saracco

El doctor José Ascar, informó ayer a primera hora de la tarde que aún no había sido notificado oficialmente de su relevo de la Dirección del Hospital Central.

"He estado en el Ministerio de Salud reunido con el subsecretario de Gestión Sanitaria, Pedro Masman, y no me ha informado nada sobre mi remplazo. Igual hace tiempo que se viene hablando del recambio de tres nombres para el 1 de febrero y es muy probable que uno de ellos sea el mío, pero sólo tengo noticias a través de los diarios online", afirmó el médico.

Además, Ascar anunció que, en caso de dejar su cargo, tiene listos informes para entregarle al gobernador Celso Jaque, en los que están detalladas todas las compras y obras que se realizaron en el nosocomio durante el período 2008-2009.

"Si llega la confirmación oficial, la acataré. Nosotros somos funcionarios y sabemos que son temas de gestión y que nosotros somos fusibles", finalizó Ascar.El doctor José Moschetti, ahora ex director del hospital Lagomaggiore, fue uno de los principales candidatos a suceder a Sergio Saracco, luego de que este se fue del gobierno. Finalmente, el cargo de ministro quedó en manos de Behler.

Moschetti aseguró haber puesto su renuncia a disposición del actual ministro de Salud cuanto este asumió. Al consultarle su opinión con respecto a su remoción, tan sólo dijo: "La respeto".

El médico sostuvo también que se enteró por el subsecretario de Gestión Sanitaria, Pedro Masman, de su salida, por ello aseguró que iba a esperar a hablar con el ministro para que le explique sus razones al despedirlo del cargo que ocupaba desde hace dos años y del cual nunca se había tomado vacaciones, explicó el ex director del Lagomaggiore.

Finalmente, explicó que se iba conforme debido a que 80% de la gente estaba conforme con el hospital.

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