Informalidad laboral y magros sueldos golpean a los asentamientos

El concejal Fabián Olivera describió la cruda realidad que se instala sobre vecinos que habitan los asentamientos informales de la ciudad y detalló que entre los principales inconvenientes que golpea a los pobladores de esas zonas están los bajos sueldos que perciben y la ausencia de trabajos formales.
“En la ciudad existen muchos asentamientos en terrenos privados o municipales, y han crecido notoriamente en estos últimos años; para lograr una eficaz urbanización esos nuevos barrios deben ser regularizados, tanto en mensura como en dominio para que los servicios esenciales lleguen a la mayoría de los vecinos”, apreció el legislador radical.

“La falta de trabajo formal, los sueldos que no alcanzan, y la creciente migración de familias desde el interior, son los principales motivos del crecimiento de asentamientos con la consecuencia de la falta de los servicios esenciales”, precisó.

“En el barrio Itatí II - Lote Rural 62 - la problemática se repite y por lógica los resultados; sus habitantes no pueden acceder a las normales conexiones de energía eléctrica, y de esa forma dejar de estar enganchados, tampoco logran conexión a red de agua potable titularizada, esto dificulta recibir todos los servicios que presta la municipalidad, sin lugar a dudas los problemas de infraestructura del barrio mantiene a los vecinos viviendo precariamente, y por ello lo que resulta imperioso es que la comuna incorpore al sector ha que hago mención, en el plan de reordenamiento urbano que se viene realizando en la ciudad”, reclamó.

“En este sector viven más de 300 familias, la incapacidad del estado para atender la creciente demanda, con un número importante de inmigrantes por la falta de oportunidades llegando del interior, se han establecido en la periferia o donde han encontrado lugar, otros son nuevas parejas carentes de trabajo estable con ingresos irregulares que no alcanzan para pagar alquiler. He observado muchas viviendas construidas en material de ladrillos levantadas en forma directa por sus ocupantes con los escasos recursos de sus trabajos en la mayoría de los casos informales”, acotó el edil.

“Estas familias reclaman la inclusión de sus parcelas en la regularización de terrenos, y además requieren de otros servicios como el mantenimiento de las calles, colocación de alcantarillas para mejorar la transitabilidad, el escurrimiento del agua servida y de lluvias, como asimismo la construcción de veredas comunitarias”, prosiguió.

Olivera, consideró que “atender los pedidos en forma rápida y con contacto directo con los vecinos, conducirá al trabajo mancomunado, entre el estado comunal y los vecinos, ello implicará automáticamente elevar la calidad de vida de estas personas”.

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